martes, 29 de mayo de 2018

302. Cuarto centenario del Tercer Concilio Limense que oficializó la evangelización de la América del Sur de acuerdo a lo dictado por Felipe II de España


La Virgen de la Evangelización presidió los concilios limenses y todo lo realizado en Lima desde su fundación española el 18 de enero de 1535.

Conmemoración del IV Centenario del Tercer Concilio Limense, presidido por Santo Toribio de Mogrovejo (1582-83), que inició oficialmente la evangelización de la América del Sur, se convirtió en un acontecimiento católico presidido por el cardenal Juan Landázuri, arzobispo de Lima, Primado del Perú y presidente de la Conferencia Episcopal, que había fundado.

Capilla de Santo Toribio de Mogrovejo en la Catedral de Lima.


La ceremonia central de la conmemoración del gran concilio limense se realizó en la capilla del Palacio Arzobispal de Lima, con la asistencia del Presidente Fernando Belaunde, entre otros, el ceremonial fue impactante consistió en la colocación del relicario con los restos de Santo Toribio, una multitud de personalidades estaban presentes, la mayoría quedó en el primer piso, la escalera estaba repleta, la capilla es muy pequeña, entré antes con monseñor Schmitz, quien me dijo: "Si quieres quedarte, quédate en esa pared". La solemnidad del cardenal Landázuri y su tono de voz grave era propicia para estas ceremonias. No sé si antes o después

se visitó la capilla de Santo Toribio en la catedral que había sido restaurada, El cardenal Landázuri está enterrado en ese lugar y no en el mausoleo de los arzobispos y obispos.

La conmemoración seguía la linea del Papa San Juan Pablo II de la "evangelización" y el entonces cardenal arzobispo de Lima, Juan Landázuri (1913-1997) organizó la conmemoración secundado por los monseñores, Ricardo Durand Flórez, José Dammert , Luciano Metzinger, Augusto Vargas Alzamora y Gwemán Schmidt. En esa época trabajaba para el diario El Observador y estás mis notas periodísticas sobre este acontecimiento de nuestra Iglesia.

Capilla del Arzobispado de Lima. Altar de Santo Toribio, creado en 1982 en las conmemoraciones por el III Centenario del Concilio Limense.

SE ANUNCIO DE LA CONMEMORACION DEL CUARTO CENTENARIO DEL III CONCILIO LIMENSE
7 de agosto de 1982, El Observador

El cardenal Juan Landázuri Ricketts anunció que en la segunda semana de setiembre se reunirán en Lima, en solemnes celebraciones los cardenales y obispos de América Latina, con altos delegados de la Santa Sede, para deliberar sobre importantes problemas pastorales.

La reunión de los prelados de la Iglesia Católica se realizará como parte de las celebraciones del cuarto centenario del día en que Santo Toribio de Mogrovejo, segundo Arzobispo de Lima, inauguró el III Concilio Limense, considerado como el acontecimiento de “más vigoroso y de eficaz impulso para la estructuración y la vida de la Iglesia en nuestro pueblo”.

El cardenal Landázuri en su carta pastoral que con motivo del cuarto centenario del III Concilio Limense dirige al clero y fieles de la Arquidiócesis, recordó que el referido concilio “viene a ser para la Iglesia de América, lo que para la Iglesia Universal ha significado el Concilio de Trento”.

El Primado de la Iglesia Católica puntualizó, además, que hablar del III Concilio Limense, es hablar de una de las obras más importantes de la vida de Santo Toribio de Mogrovejo. “Su figura de legislador y organizador, embellecida con los rasgos dulces y bondadosos del pastor bueno que da toda su vida por las ovejas, resplandece todavía con vívida luz que marca rutas y metas a pastores y fieles en esta hora en que vivimos”, declara el cardenal. Dijo que por eso, sin duda, el Papa Juan Pablo II al sancionar el gran documento de Puebla del Episcopado Latinoamericano, sobre la evangelización, ha querido firmarlo y fecharlo en la fecha en que en el calendario de la Iglesia Universal se celebra la fiesta litúrgica de Santo Toribio.

Las celebraciones de la Iglesia Católica por el cuarto centenario del III Concilio Limense, y primero de Santo Toribio, se inician el domingo 15 con una solemne concelebración en a catedral de Lima, presidida por el cardenal Juan Landázuri Ricketts, quien proclamará el “Año Toribiano”, en un mensaje especial.
Las reuniones que anunció el cardenal serán tres: una, extraordinaria y a nivel latinoamericano sobre “Pastoral de la Metrópoli”, la segunda también continental será para el contexto de la Liturgia, la tercera y última está señalada sobre las necesidades de los países de la Región Bolivariana, que incluye a Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia.

La primera reunión que congregará a doce cardenales se realizará del 6 al 12 de setiembre, la reunión de obispos será del 13 al 18, en tanto que el encuentro bolivariano se cumplirá del 13 al 15 de setiembre.


II
LANDAZURI EN CARTA PASTORAL EXHORTA APOYAR JUSTICIA Y CARIDAD
12 de Agosto de 1982, El Observador

El cardenal Juan Landázuri Ricketts exhorta al clero y fieles del país a pregonar la justicia y la caridad hacia los más pobres y necesitados, en carta pastoral en que analiza el expresivo mensaje del III Concilio Limense que el 15 de este mes cumplirá cuatro siglos de iniciado en Lima por Santo Toribio de Mogrovejo.
La reunión de ese entonces de todos los obispos del continente, tuvo una duración de 14 meses y constituye para la Iglesia de América una solemne proclamación de los derechos humanos y el ordenamiento del gobierno espiritual en el virreinato. Por la trascendencia de los derechos emitidos por el III Concilio Limense, el Primado de la Iglesia Peruana declara a 1982 año de Santo Toribio de Mogrovejo y reclama que la celebración no sea estéril ni se limite a brillantes actos.

La significación del III Concilio Limense reside en que exigió que el trato a los indios sea “no como esclavos sino como hombres libres y vasallos de la majestad real, a cuyo cargo los ha puesto Dios y su Iglesia”.

Otro tanto demandó a los miembros eclesiásticos, recordándoles “que son pastores y no carniceros, y que como a hijos han de sustentar a los indios y abrigarles en el seno de la caridad cristiana”. Dispuso que los que tienen bajo su responsabilidad a los indígenas, deberán enseñarles a “vivir políticamente”. Y concluyó recomendando que todo esto se haga con buenos modos, sin obligarlos por la fuerza.

Con la adopción de estas disposiciones, se entendió que la vida espiritual cristiana no es una idealización de utopía inalcanzable, sino la promoción integral de las personas que incluye necesariamente su bienestar moral y material.

La explicación integral del tema fue ofrecida ayer en conferencia de prensa por un grupo de prelados encabezado por el secretario general del Episcopado Peruano, monseñor Luciano Metzinger. El obispo Metzinger señaló como aportes la composición del catecismo en castellano, quechua y aymara y la instalación de “escuelas de los muchachos indios en las que han de aprender a leer y escribir”.
Tras esta descripción doctrinal, anunció que el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) se sumará al homenaje del Perú a Santo Toribio, con tres encuentros. Uno de los encuentros será de carácter extraordinario y a nivel latinoamericano sobre “pastoral de la metrópoli”, otro también continental sobre “liturgias” y el último de la región bolivariana, todos ellos en la casa de retiro de los padres pasionistas, en La Molina.

El primero de los encuentros tendrá lugar del 6 al 12 de setiembre próximo con la asistencia de más de 60 obispos del continente y de altos delegados de la Santa Sede. La segunda y tercera reunión se celebrarán en forma simultánea en la semana del 13 al 18 también de setiembre.

III
CUARTO CENTENARIO DEL III CONCILIO LIMENSE
6 setiembre de 1982, El Observador

Unos 60 obispos católicos de 30 ciudades latinoamericanas celebrarán en Lima un encuentro extraordinario, desde hoy hasta el 12 del mes en curso, para analizar la acuciante problemática de los grandes centros urbanos y el papel pastoral de la Iglesia no sólo en aspectos puramente  elogiosos sino en materia política y socioeconómica.

Al final de este encuentro, los líderes católicos empalmarán en otra reunión, también continental, para abordar sobre temas litúrgicos; y concluirán con otra última a nivel de la región bolivariana, ambas del 13 al 18 de este mes. Por convocatoria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en la cita que empieza hoy los obispos auscultarán los retos de las metrópolis, con el fin de adecuar la acción pastoral “trazando de criterios y caminos basados en la experiencia y la imaginación para la acción evangelizadora de las grandes ciudades, donde se gestan los nuevos modos de cultura”.

La conferencia intentará encontrar una línea de acción pastoral para hacer frente a los problemas cívicos, políticos, sociales, económicos y de otra índole propios de las ciudades cuya población excede del millón de habitantes. Presidirá este encuentro el prefecto de la congregación de obispos del Vaticano y presidente de la comisión pontificia para América Latina, cardenal Sebastiano Baggio. Asistirán también doce cardenales de la región. Las conclusiones serán presentadas en una conferencia mundial que próximamente convocará la Santa Sede de Roma.

En la segunda semana, obispos de 22 países discutirán la adaptación de la liturgia, mientras que cardenales de seis naciones sudamericanas analizarán las relaciones entre la Iglesia y el Estado en las naciones bolivarianas y la situación de la religión en Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Panamá.
Puntos referentes a los derechos humanos y la violencia terrorista, también serían tratados por los prelados, en razón a que son cuestiones de relevancia para algunos de esos países.

Monseñor Alfonso López Trujillo, Arzobispo de Medellín (Colombia) y presidente del CELAM, dirigirá la reunión de países bolivarianos.
Participarán también los cardenales de Perú, Juan Landázuri Ricketts; de Chile, Raúl Silva Henríquez; de Ecuador, Pablo Muñoz Vega y directivos del CELAM, así como presidentes y delegados de las conferencias episcopales de todos los países del continente.

Los prelados asistentes a las tres reuniones rendirán homenaje el domingo 12 a Santo Toribio descubriendo una lápida de bronce en la capilla dedicada al santo peruano en la catedral de Lima.

También participarán en jornadas académicas que en las tardes de los días 13, 14 y 15, tendrán lugar bajo organización del Seminario de Santo Toribio y el Instituto Riva Agüero, en el auditorio del Colegio de Jesús (cuadra 24 de la avenida Brasil).

Las conferencias eclesiásticas, descritas en párrafos anteriores, se celebrarán en privado y secreto en la casa de retiro de los Padres Pasionistas, en La Molina.





301. Monseñor Pedro Barreto Jimeno S.J., nuevo cardenal peruano




Monseñor Pedro Barreto Jimeno, el nuevo cardenal peruano es un jesuita limeño y ecologista de 74 años de edad, estudió en el Colegio La Inmaculada, alumno que tuvo de maestro de aula a quien sería el cardenal Augusto Vargas Alzamora, quien le tuvo enorme aprecio y alguna vez en 1988 me pidió que lo entrevistara para la Agence France Presse sobre el tema de las parroquias en Lima, que al cardenal Landázuri le interesaba difundir antes de jubilarse.

El nuevo cardenal es el segundo perteneciente a la Compañía de Jesús, es también el quinto cardenal peruano, y por primera vez la designación papal no está vinculada al Arzobispado de Lima y la motivación le pertenece exclusivamente al Santo Padre.

El Papa Francisco lo hará cardenal junto a otros trece prelados en el próximo consistorio a celebrarse el 29 de junio en la Plaza San Pedro de El Vaticano.
Por primera vez nuestro país tendrá dos cardenales al mismo tiempo, y por primera vez, el cardenal Juan Luis Cipriani tendrá un par pero curiosamente ambos purpurados peruanos tienen 74 años de edad y están aptos para participar en un cónclave hasta dentro de unos cinco años y unos meses que será cuando cumplan los ochenta años de edad.

Es posible, que en el futuro el arzobispado de Lima quede desvinculado al capelo cardenalicio y su tituar no sea por el hecho de serlo, cardenal, que lleva a la confusión de muchos, en verdad demasiadas personas que creen que en el Perú existe un jefe de la Iglesia Católica, lo que no es cierto.

Por ejemplo, muchos, en verdad demasiadas personas creen que Cipriani es igual a la Iglesia Católica y como todos los que lo rodean le dicen "su eminencia" pareciera que estamos frente a un santo viviente, lo que no es cierto.
Monseñor Barreto, nació en Lima el 12 de febrero de 1944 es defensor del medio ambiente, de la Amazonía y de sus poblaciones nativas, temas de los que es un conocido difusor y que ha trabajado a nombre de la Iglesia Católica a partir de la presidencia de la Comisión Episcopal de Acción Social del Episcopado peruano.
El Papa Francisco acentúa siempre en la ecología, en su visita a nuestro país en enero pasado, dedicó un día a la defensa de la Amazonía y a sus poblaciones nativas.

Monseñor Barreto es pues un nuevo cardenal que sintoniza perfectamente con el Santo Padre, quien sabe a lo mejor después de jubilarse en febrero, lo llamen a Roma para seguir sirviendo a la Iglesia.

Monseñor Barreto en 1988 pronunció la homilía del Te Deum de ese año, causando muy buena impresión, ya lo conocía, porque un tiempo antes monseñor Vargas Alzamora SJ, en ese momento secretario general del Episcopado y presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, le había pedido información sobre la Iglesia que estaba afectada por el desarrollo del terrorismo.

Vargas Alzamora me mandó a hablar con el párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de los Desamparados de la avenida Uruguay en Breña. No me gustó la idea de ir a buscar a un cura desconocido y seguramente no me iba a decir nada, pero monseñor de dijo que era su alumno en La Inmaculada.

Entonces se me presentó una situación surrealista, es enorme toda el área de la parroquia, que en la actualidad ya no está a cargo de los jesuitas y es administrada por la arquidiócesis.

Pero hace treinta años en la zona los jesuitas tenían locales de servicio a la comunidad, entonces para entrar en comunicación con alguien que le dijera al párroco que lo estaban buscando, se me complicó.

Finalmente lo encontré en el interior de la Iglesia, parece que le habían dicho que alguien quería confesarse, de algún sitio le había avisado. Es hombre inteligente no tuve que darle explicaciones, además estaba contento que monseñor Vargas Alzamora, me había hablado de él. El tema de las parroquias de Lima, publicado por la Agence France Presse no fue fácil desarrollarlo, se que les gustó a los monseñores jesuitas, que eran varios en la época.

Cuando monseñor Ricardo Durand Flórez inició el Dar de Comer en el segundo semestre de 1990 para evitar que la hambruna se instalara en nuestro país, jornada en que lo acompañé varias veces, en su primer día me citó en la parroquia de monseñor Barreto, allí encontré al entonces arzobispo de Lima, Vargas Alzamora, ayudando a instalar las mesas, a poner los manteles, estaba muy preocupado porque no llegaba la comida. En eso llegó Durand Flórez y se fastidió porque todo estaba muy lento, ya la hora avanzaba y "el pueblo tiene hambre", exclamaba.

Acompañé a monseñor Durand al Rímac, a La Victoria, y que alegría y que orgullo de monseñor cuando llegamos a Barrios Altos y todo funcionaba como un reloj, cuando le dije que había carne en la comida y a monseñor Vargas Alzamora que acababa de llegar, le dijo: "Claro que les estamos dando carne, pero no sé si podremos todos los días, en todos los lugares". Vargas Alzamora dijo: "Dios nos ayudará, pero tenemos que ayudarlo.

El Cardenal Barreto es jesuita peruano como Durand Flórez, Vargas Alzamora, Bambarén Gastelumendi, Vargas Ruiz de Somocurcio y Prado Rosas, excepcionales prelados a quienes los conoció de siempre, los jesuitas han sido siempre sus maestros desde sus tiempos de colegio y es el único jesuita que ha seguido los pasos de los grandes monseñores peruanos de la Compañía de Jesús.

En el periodismo sucede siempre que es muy posible que entrevistado y entrevistador no se vuelven a ver, en la práctica eso me pasó con monseñor Barreto, seguramente conversé con él el día en que pronunció la homilía del Te Deum y durante el "Dar de Comer" a dos millones de peruanos por el Fujishock.

El cardenal Barreto fue nombrado Arzobispo de Huancayo el 17 de julio del 2004 y es hace varios años vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana. En su carrera eclesiástica figura haber sido Vicario General del Obispado del Callao y Vicario Apostólico obispo de Jaén, por lo que fue nombrado Obispo por San Juan Pablo II en el 2001.



300. Juan Luis Cipriani Thorne, el cardenal peruano, clérigo de uno de los países más pobres del mundo vive como un potentado de la tierra






El eminentísimo señor cardenal, Juan Luis Cipriani Thorne (Lima, 28 de diciembre de 1943), Arzobispo de Lima y Primado de la Iglesia Católica en el Perú (9 de enero de 1999). miembro del poderoso y riquísimo Consejo Pontificio de Economía del Vaticano, no revela su secreto de como lo hace para vivir como uno de los peruanos más ricos. Este cardenal, el único que es peruano, está metido hasta el cuello en el "NEGOCIAZO DE MORENO", aunque nadie lo investigue todos en el país lo saben es parte de la corrupción que agobia al Perú. Es uno de los tantos casos que pertenece al breve gobierno del expresidente Pedro Pablo Kuczynski, que reventó en el segundo semestre del 2016, cuando unos audios grabados en el propio Palacio de Gobierno, revelaron que el amigo cardenalicio, el médico Carlos Moreno Chacón gastroenterólogo del estatal Hospital Arzobispo Loayza, quien fue nombrado asesor en temas de Salud del entonces nuevo Presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski. La prensa lo presentó como de mayor rango y poder que la ministra de Salud, Patricia García.

El médico Moreno, tal vez perteneciente a una mafia enquistada en el sector salud se preparó para ganar millones de millones de millones, utilizando al Ministerio de Salud, al Arzobispado de Lima, a una clínica privada sin ninguna importancia y al SIS (Seguro Integral de Salud) que tiene una población asegurada que supera los 17 millones de seres humanos, poco más de la mitad de la población del Perú, entonces se comprende la palabra "NEGOCIAZO".

En el SIS estuvo centrado el NEGOCIAZO del médico Moreno y sus socios que él mismo delató sin querer queriendo, que quisieron convertirlo en la Cueva de Alí Baba.

Cardenal Cipriai con el doctor "Negociazo" Moreno.

Los audios señalan conversaciones amicales y de negocios entre el asesor presidencial Moreno y el obispo auxiliar de Lima, Raul Chau Quispe (Lima, 1967). La verdad es que Moreno cuando fue grabado en Palacio de Gobierno, deliberadamente llamaba al celular del Obispo Chau, para que sus oyentes, todos metidos o en vías de integrarse al NEGOCIAZO, supieran de la conformidad de la Iglesia Católica y de sus intenciones de hacer con ellos NEGOCIAZO, para apropiarse del dinero del SIS, con la participación del Arzobispado de Lima y en el nombre del cardenal Cipriani, en base a posibles pacientes que pudiera aportar la Iglesia Católica, presumiblemente los fieles más pobres.

En ese momento la palabra NEGOCIAZO cuando se escuchó en la televisión, cayó mal en la opinión pública, pero la gente lo dejó pasar porque recién Kuczynski estaba en sus primeros meses del gobierno, por lo que todo quedó como culpa exclusiva y personal del médico Moreno, un amigo del Presidente de la República, que se había aprovechado de la amistad y como pasa en temas de corrupción ni el aparato burocrático del Estado Peruano, ni el Ministerio Público, se pronuncian esperando que todo quede en el sueño de los justos, pero ahora luego de que ha renunciado a la Presidencia de la República (21 de marzo de 2018) por todas sus miserias de corrupción que lo envuelven, ya nadie puede dudar que el médico Moreno y Kuczynski, estaban confabulados en el NEGOCIAZO, para robar la plata del sector salud, de los más pobres del Perú.

En cuanto a los monseñores Chau y Cipriani, tienen que ser investigados para confirmarse que constituyen parte de esta organización criminal para delinquir. El silencio que guardan escrupulosamente, el no haber salido a la opinión pública para aclarar todo lo condena moralmente.

Una posible integrante de este grupete es la lobista Susana de la Puente Wiese, que está señalada por el médico Moreno. Es de público conocimiento que Puente Wiese está asociada a Kuczynski desde hace muchos años, por lo menos desde el fujimontesinismo en la venta de empresas públicas y como premio a su lealtad fue la embajadora en Londres del gobierno de Kuczynski. El exrepresentante de la transnacional brasileña, Norberto Odebrecht en el Perú, Jorge Barata ha delatado a Puente Wiese de ser la receptora de 300 mil dólares en efectivo para la campaña presidencial de Kuczynski del 2011. Todos por lo menos conforman un grupete interesante que no olvidará la historia.

La prensa corrupta que lideran los monopolios mediáticos El Comercio y Radio Programas del Perú que persiste en seguir apoyando a Kuczynski, a pesar de su renuncia a la Presidencia de la República por los escándalos de corrupción de compra de conciencias, silenció todo sobre "Negociazo". El cardenal Cipriani dejó de ser involucrado y monseñor Chau no tardó en ser olvidado.

Este es un escándalo espantoso que atrapa a los clérigos Cipriani y Chau en el Negociazo de la Salud de los peruanos menos pudientes, de menos recursos, presentándolos ante el país, como una dupla infame conformada por dos monseñores de la Conferencia Episcopal Peruana que quisieron llenarse de plata con la salud del pueblo. Y esta es una verdad que nadie desmiente, que simplemente flota en todos los ambientes del país y que nadie entra a desmenuzar porque la prensa corrupta, los monopolios mediáticos El Comercio y Radio Programas del Perú, al servicio del entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski, tapó todo como si no hubiera existido, a pesar de las fotografías y audios.

La verdad es que si no sales en ambos monopolios mediáticos no se existe para la opinión pública y como no abordan el "NEGOCIAZO" pareciera que nunca existió y de a verdad que pena en lo que ha caído nuestro país, todo se presenta a la opinión pública como está al servicio de los que no se cansan de robar los recursos nacionales situación que nos pone a un paso de la anarquía cuya manifestación ya visible es lo que llama "inseguridad ciudadana" con la instauración del sicariato que mata por unos cuantos soles.

Se comenta con insistencia como una hipótesis válida que el cardenal Cipriani para no verse devorado hasta su destrucción total por este espantoso escándalo mediático del Negociazo que involucra el tráfico de la salud del pueblo, optó de su acostumbrada posición de estar detrás de las bambalinas para sorpresivamente ponerse al frente del apoyo militante sin vergüenza ninguna al Presidente Kuczynski y pasó a estar a su servicio hasta el mismo momento en que tuvo que renunciar a su mandato al publicarse los Kenyi audios que prueba la compra de conciencias de congresistas a cambio de porcentajes de beneficio en el monto total de obras públicas, para no ser vacado en el cargo.

El congresista Kenyi Fujimori fue el operador político de Kuczynski desde diciembre de 2017. De acuerdo a un audio publicado por el diario Correo el domingo 8 de abril de 2018, la adquisición de votos sumaban ya 17 cuando se procedía a la fracasada compra de conciencia del congresista Moisés Mamani. Es tal la corrupción en nuestro país que los poderosos El Comercio y RPP han realizado una campaña de odio contra Mamani y o les ha interesado saber cómo ha funcionado esta organización criminal para delinquir encabezada por Kuczynski.

En todo esto aparece metido el cardenal Cipriani, como el clérigo que bendecía y daba la comunión al gobernante. Es un hecho histórico que unos minutos antes de filmarse Kuczynski su renuncia en Palacio de Gobierno, fue al Palacio de San Isidro del cardenal, ya como su socio y amigo, o por lo menos para recibir la Comunión, a manos de su cardenal favorito.

Llamó la atención que Cipriani, aunque también el Arzobispo de Trujillo, Miguel Cabrejos (Chota 1948) permitieran a Kuczynski pasearse por el altar de la misa papal y como si fuera el dueño de todo, y así usara la figura del Papa Francisco para tratar de propagandizar la suya propia ya muy cuestionada por sus actos de corrupción. Esto ha sido una vergüenza.

Cardenal Cipriani con el ex Presidente Pedro Pablo Kuczyinski, cuando gobernaba el Perú.

EL COMERCIO Y RPP

Cipriani tiene aparentemente muy mala relación con El Comercio, que ha acusado de plagiario y lo expulsó de su página editorial, un escándalo sin precedentes, quien le escribe a cambio de un salario, para que el cardenal aparezca como un escritor, puso citas del Papa Benedicto XVI como si hubieran surgido del pensamiento del arzobispo. Un escándalo feo, muy feo, feísimo.
El canal 4 del monopolio El Comercio destapó el escándalo "Negociazo" y después de agarrar mediáticamente a palos al Arzobispado, lo centró en monseñor Chu y lo ha olvidado para siempre.

Cipriani tiene un programa de 30 minutos en la mañana de los sábados en RPP y este monopolio hace todo lo posible reafirmarse con continuidad que está a su servicio, incluso tiene dos locutores que están especializados en entrevistar al cardenal. Todo porque en su momento bendijo a su dueño Manuel Delgado Parker, enjuiciado penalmente por haberse descubierto alguno de los videos que el asesor Montesinos hizo filmar de sus encuentros como parte de la compra de los medios de comunicación para la segunda reelección presidencial de Fujimori. La posibilidad de la cárcel estuvo pendiente sobre Delgado Parker, a pesar que no existe filmación de haber recibido dinero. Tal vez las bendiciones de Cipriani en momento tan crítico hayan logrado la conversión de RPP al ciprianismo.



CARDENALES LANDAZURI Y VARGAS ALZAMORA VIVIERON MODESTAMENTE

El cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y Primado de la Iglesia Católica en el Perú, vive pues en su Palacio de San Isidro, rodeado por una multitud de sirvientes que tienen todo por lo menos limpiecito y a su servicio exclusivo, incluido chofer afro peruano, que le carga su maletín, caminando unos metros detrás suyo, dándole un toque de elegancia, de antes de la abolición de la esclavitud. Cipriani no se cansa de probar a todos que se ha servido de la Iglesia Católica y de nuestro Dios para su lucro personal desde 1988 en que fue designado Obispo auxiliar de Ayacucho para su exclusivo gusto de gran señorón a la antigua, por algo será que jamás los obispos peruanos lo eligieron presidente de la Conferencia Episcopal Peruana.

¿Quién paga el Palacio de Cipriani y sus lujosos vehículos? Como todos sabemos, ha sido el amiguito del miserable ladrón, ex presidente Pedro Pablo Kuczynski? También en los años 90 bendijo al asesor del presidente Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos, y que cada vez que se lo ordenaba salía a desmentir y maltratar ante la prensa y a todo el país a su antecesor en el cargo, el señor cardenal Augusto Vargas Alzamora SJ.

La verdad es que los antecesores de Cipriani en el Arzobispado de Lima y en el cardenalato, el cardenal Juan Landázuri Rickets OFM vivió modestamente en una casa en la urbanización Santa Catalina, La Victoria. frente a un parque. la vivienda puede ser visitada porque es la modesta sede del Archivo Arzobispal. Y el cardenal Vargas Alzamora SJ, vivió en el Colegio La Inmaculada en Surco.


AYACUCHO

El actual Arzobispo de Lima, fue prelado en Ayacucho entre el segundo semestre de 1988 hasta el 30 de enero de 1999 en que tomó posesión del Arzobispado de Lima. dejando para siempre a la catedral de Huamanga, cambiándola por la catedral de Lima.

Una década en la que nunca se supo donde vivió este prelado en Ayacucho, es decir el lugar en el que pernoctaba y los sitios en los que desayunaban, almorzaba, tomaba lonche y comía. O tal vez donde oraba, ayunaba y realizaba los ritos de vida sacerdotal católica. No existió un lugar conocido donde la gente podía buscarlo para lo que sea en el momento en que se le necesitara. La oficina de la catedral o arzobispal no aceptaba recibir mensajes para el prelado, ningún tipo de mensaje. Existe la información periodística que Cipriani colocó un cartel en el que se informaba que estaba prohibido que se presentara reclamos de derechos humanos. Este hecho no confirmado por una fotografía es público y acompaña la biografía del monseñor Cipriani.

Los domingos Cipriani participaba en la ceremonia patriotica del Comando Político Militar de Ayacucho, desfile de tropas, izamiento de la bandera, himno nacional en la Plaza de Armas y un rato después oficiaba la Misa en la catedral, tal vez en ese lapso, la gente lo abordaba para pedirle un favor, una ayuda y lo más simple para todos, una bendición.

Una vez que Cipriani ya era contactado por quien necesitaba hablar con él, se iniciaba la charla y si él obispo aceptaba proseguir con la conversación, mandaba decir a los interesados que tal día y a tal hora iba a estar en tal lugar y que podían conversar unos minutos más para seguir desarrollando el intercambio de opiniones. El otorgaba breves entrevistas a estas personas, prácticamente al paso con quienes eran probadamente para él que necesitaban conversar: Todo se efectuaba en un alto en el camino de lo que parecía el recorrido del su día en Huamanga y sus zonas cercanas. Visitaba poblados.

Y fue así como se convirtió en una costumbre que de pronto en la capital ayacuchana surgía o bajaba Cipriani Thorne de un camionetón protegido por otros camionetones, desde que se inició de auxiliar de monseñor Federico Richter OFM (Huanta, Ayacucho 1922), ya después fue administrador apostólico del Arzobispado y finalmente el Papa Juan Pablo lo nombró arzobispo de Ayacucho, que fueron sucesivamente sus títulos eclesiásticos hasta que cambio la sierra andina por la capital.

En Ayacucho Cipriani poseyó su propia guardia de corps, a cargo de su seguridad personal que se trasladaba con él en las camionetas. En esos tiempos no estaban de moda en nuestro país las grandes camionetas. Eran sus gustos personales por lo aparatosamente grandioso, exuberante en extremo y lujoso, que contrastaba con la pobreza y miseria del pueblo de Ayacucho, en esa época.

Cipriani arribó a Ayacucho en la etapa final de los trece años del terrorismo de los maoístas de Sendero Luminoso, tanto en Ayacucho que estaba señalado de ser su bastión, en los Andes, en la ceja de selva y por sobre todo en la capital. Los tiempos ayacuchanos de Cipriani eran totalmente diferentes a los del inicio de Sendero Luminoso hacia 1970 que asumió la ideología marxista de corte maoísta, desarrollándolas en el campus la Universidad San Cristóbal de Huamanga y que en 1979 decidió hacer la revolución de corte maoísta es decir una guerra popular del campo a la ciudad, en la que un ejército campesino cercaba las ciudades para tomarlas. Es así que en mayo 1980 le entregó a su fundador, Abimael Guzmán, la conducción de la guerra de guerrillas que devino en un terrorismo salvaje, que ellos mismos denominaron "pensamiento Gonzalo".

Los inicios del terrorismo están descritos en Caretas por el periodista Patricio Rickets Rey de Castro, no se sabía nada, todo era especulación, los atentados y primeros asesinatos fueron silenciados. En Caretas están las crónicas del periodista Gustavo Gorriti, acompañando a las patrullas policiales y la primera del Ejercito, ya en enero de 1973, en que se autorizó la participación de las Fuerzas Armadas en la lucha antisubversiva. El periodista Gorriti se fue de Ayacucho y nunca volvió a escribir del tema inmediatamente después del asesinato de ocho periodistas y su guía en Uchuraccay (a seis horas caminando de Huamanga), los mártires pagaron con su dinero el taxi que los aproximó a Uchuraccay, en tanto a otro lugar, Huaychao, Gorriti fue en un helicóptero militar, esto está publicado por la propia Caretas.


Fosas comunes de víctimas inocentes de la violencia en el cuartel Los Cabitos.


CUARTEL LOS CABITOS DE HUAMANGA

Uchuraccay, la masacre de periodistas que nos presentó al mundo como un país que mataba a hachazos a los periodistas, abrió esta segunda etapa del terrorismo en Ayacucho, que se desarrolló entre enero de 1983 y mayo de 1988 que estuvo signada por matanzas de campesinos por parte de los terroristas, enfrentamientos de sus columnas con patrullas militares, a las que también emboscaban, tomas de comunidades campesinas con el asesinato de sus autoridades comunales, el terror impuesto por Sendero Luminoso fue creciendo sin cesar, en cambio las Fuerzas del Orden realizaron operativos que no llevaron a nada concreto, sus acciones eran denunciadas por familiares de las personas afectadas en Lima y sus excesos estuvieron señalados por el secuestro, desaparición de personas y ejecuciones extrajudiciales, las que se realizaron en el Cuartel Los Cabitos de Huamanga y las víctimas fueron enterradas en el interior del cuartel militar, que ya han sido descubiertas después de muchísimos años de haber sido perpetrados. Se realizaron matanzas de comuneros campesinos que tuvieron difusión mundial. La verdad es que de ellas algunas se denunciaron en la capital al detalle y se convirtieron en un escándalo público mientras otras quedaron olvidadas.

Esta fue una sangrienta respuesta del Comando Político Militar de Ayacucho frente a las atrocidades cometidas por Sendero Luminoso. La realidad es que toda víctima es inocente frente al mundo. El periodo culminó con la segunda visita al Perú efectuada por el Papa San Juan Pablo II a mediados de mayo de 1988, que estuvo limitada a Lima y que le demostró a Sendero Luminoso que no tenía capacidad alguna para paralizar al país por el terror o bajo la amenaza de sus armas. Los terroristas lanzaron el boicot a la visita del Santo Padre, que no tuvo mayor presencia que la de un apagón parcial en las calles de la capital. El Vicario de Cristo transitó en el Papamóvil del Aeropuerto al centro de la capital, en cuya Plaza de Armas consagró al Perú a la Virgen María. Una multitud nunca vista antes acompañó a San Juan Pablo II del Callao al atrio de la catedral.

Sendero Luminoso cambió entonces el eje de su accionar terrorista de Ayacucho por Lima a partir del segundo semestre de 1988, pero no abandonó los Andes y su presencia está señalada en la ceja de selva en medio de la tribus amazónicas Ashanikas, antes llamados Chunchos y/o Campas. Tierras que parece ser nunca conoció Cipriani, no le interesó evangelizarlos. Los terroristas siguieron matando a sus enemigos selectivamente, sus cuerpos quedaban en la calle con un letrero colocado en el pecho que señalaba "así mueren los traidores y los soplones". El Viernes Santo prendían fogatas en el cerro a un gran dibujo de la hoz y el martillo.


TERRORISTAS PASARON A PRIVILEGIAR LIMA

Este nuevo escenario es el que conoció Cipriani quien se convirtió en uno más del Comando Político Militar de Ayacucho, pero nunca destacó más allá de ser una comparsa que bendecía y daba la Comunión a quien se le ponía al frente, no le importó ni la corrupción, ni los secuestros, ni la tortura, ni los asesinatos, él bendecía a todos los integrantes del Comando Político Militar que terminaron borrando todas las huellas de las violaciones de derechos humanos realizadas antes de la presencia de ellos.

La lucha antisubversiva adquirió la modalidad del asesinato selectivo en Huamanga y Huanta. Un caso que aún persiste sin resolverse en el Poder Judicial con el juicio penal al asesino quien a pesar de estar acusado por el fiscal usa todo lo que puede utilizar para evitar las pronunciación de sentencia, es el de un victimario de mi amigo, el periodista Hugo Bustíos, corresponsal en Huanta de Caretas y de la Agence France Presse, en la que yo trabajaba. Bustíos era era también free lance conseguía fotos para cualquier publicación del mundo. Era muy conocido en Lima, su asesinato tocó a Caretas fue plenamente difundido en nuestro país y en el extranjero.

Cipriani ya vivía en Ayacucho y era obispo auxiliar cuando fue asesinado Hugo, el 21 de noviembre de 1988, pero nunca se dio por enterado del hecho, tampoco de otros asesinatos. El caso Bustíos se convirtió en un símbolo de la lucha para descubrir la verdad, se sabía que había sido asesinado por un comando de oficiales y desde hace varios años por la delación de otros asesinos que conformaron este comando, se sabe que fueron encabezados por el actual general EP (r) Daniel Urresti.

Nunca existió para Cipriani la intención de otorgar por lo menos una bendición para la familia, a pesar que su viuda, la señora Margarita Patiño necesito todo el apoyo que se le pudiera otorgar hasta que falleció en un accidente el 28 de octubre de 2016, casi 28 años después del asesinato del marido. Cipriani ni si quiera tuvo una palabra para ella, son 28 años de su sospechoso silencio, en verdad que puede llamarse de cómplice.

Pocas veces he sentido mayor indignación que cuando por TV, transmitido en directo desde la catedral vi de rodillas para comulgar de mano de Cipriani, al entonces ministro del Interior, general (r) Daniel Urresti, ya denunciado de ser el asesino de mi amigo Hugo Bustillos.

No sé si la Santísima Comunión tiene algún valor para Cipriani. No lo demuestra. Seguramente el cardenal nunca ve lo que todo el país vio por TV como Urresti maltrataba en plena calle a la viuda de Bustillos. La Comunión que le dio Cipriani, no le hizo efecto de bondad alguno. En un momento de juicio penal que no tiene cuando acabar, la señora falleció en un accidente carretero y el juicio prosigue, ya se verá que hace Urresti para demorarlo, podría ser lanzando una candidatura a la Alcaldía de Lima y todo porque el cardenal Cipriani, sigue mudo sin articular una pizca de piedad para la familia Bustíos Patiño.

Cardenal Cipriani con el ex Presidente Alan García.

K UN COMERCIANTE ARRENDATARIO DEL ARZOBISPADO DE AYACUCHO

La última vez que estuve en Huamanga, como periodista fue el 4 de marzo de 1982, en que acompañé al papá de mi amigo Russell Wensjoe Mantilla, a recoger sus restos mortales, el señor Wensjoe, fue un aviador reconocido como héroe vivo de la guerra con Ecuador de 1940, se retiró de la FAP con el grado de comandante para dedicarse a la actividad privada, era amigo personal del Presidente Belaunde, quien puso a su disposición un avión de la FAP, para que vaya a Huamanga. Lo acompañaron personalidades de la Fuerza Aérea encabezados por el comandante general de la FAP. En el lugar en que fue asesinado mi amigo, Hospital Regional de Ayacucho, los trabajadores me contaron como sucedieron los hechos y que de inmediato narré a la comitiva que acompañaba al señor Wensjoe, para llevarlos al lugar donde estaban las manchas de sangre de mi amigo que todavía estaban en la pared. Se trajo un sacerdote para que bendiga el lugar. La revista Oiga me publicó una pequeña nota de como fue el asesinato, en el que omití la tortura. Después oficialmente se supo que fueron miembros de la Guardia Republicana.

Por mi propia seguridad no regresé nunca a Ayacucho, pero un amigo de siempre, a quien voy a llamar K, en los años noventa, era comerciante en Huamanga tal y como lo había sido su padre y estaba a punto de perderlo todo por la grave situación económica que afrontaba el Perú, los dos ajustes económicos o fujishock, lo habían puesto en la quiebra, una situación que se le complicaba porque no le reclamó a la viuda de su socio en otro negocio, los adeudos que le tenía su marido. Estamos pues frente a una magnífica persona, de lo mejor, decente en todo, muy noble frente a su prójimo, de buenos sentimientos, quien creyó que Cipriani en su condición de sacerdote podía ayudarlo, ya que el Arzobispado de Ayacucho era el propietario de su local comercial. Cipriani había aprovechado el neoliberalismo salvaje que se estaba implementando le había elevado el arriendo o alquiler mensual a una cifra para él inaudita.

Los portavoces del arzobispo le habían hecho llegar la información de que ya era hora de que se pague un precio justo por el inmueble y que dejara de enriquecerse a costa de la Iglesia, entre otros dichos que trataban de aprovechador, sinvergüenza, y hasta comechado. Tal vez tenía ya encima el desalojo, embargo y no sé qué otras maldades amparadas por la ley. El y otros miembros de su familia lograron hablar con Cipriani quien estaba dispuesto a recuperar hasta el último centavo del dinero del Arzobispado. Este clérigo católico mostraba, según me contaban, una dureza de alma increíble, le veían cara de malo. No entró en contemplaciones, no le importó que se destruyera la vida del comerciante K. Incluso mi amigo K le ofreció firmar letras de cambio, que al parecer le habían pedido. El prelado se mostraba como una piedra con pelos para K.

Entonces en Lima conversamos con K con absoluta amplitud, no tenía de donde sacar plata. Su socio había sido mi amigo desde que tenía yo cuatro años, entonces si le tenía un mayor aprecio al de antes al no pedirle un centavo a la viuda y me comenzó a preocupar su estado de nervios. A Cipriani lo había conocido antes que fuera a hacerse sacerdote a Europa, pero de regreso ocho años después había cambiado un montón ya no era el mismo de sus tiempos de basquetbolista y de ingeniero, pero como yo en los años ochenta y noventa era un periodista cercano al cardenal Juan Landázuri, al cardenal Augusto Vargas Alzamora, a los monseñores Ricardo Durand, Flórez, Luciano Metzinger, y Germán Schmidt, me encontraba con Cipriani, tal vez en en el Episcopado. Aunque no parezca cierto, siempre hasta este artículo hablé y escribí bien de Cipriani. Y por si fuera poco no permitía que se hablara o se escribiera mal del cardenal arzobispo de Lima.

MI amigo K me agarraba a lisuras porque no aceptaba sus críticas a Cipriani, su hermano mayor era más calmado y frente a él, como un desafío para que viera como era de a verdad su rostro me pidió que vaya a Huamanga con él a una reunión con el prelado, le dije que él sabía perfectamente que no podía ir por mi amistad con Wensjoe y con los mártires de Uchuraccay, recordándole que él mismo me lo había prohibido, delante de otro mutuo amigo Pedro Beltrán Ballén, para quien trabajé hasta que falleció. En ese ahora de nuestras vidas, tantos años después tenía otro discurso, que era cierto, el terrorismo de Sendero Luminoso se había acabado y me señaló como una medida de seguridad de ambos, viajar en secreto. Acepté ir a Huamanga, solamente me quedaba 24 horas. Le repetí que el periodista Eduardo de la Pinella, mártir de Uchuraccay, armó la expedición a Uchuraccay saliendo viernes en avión a Huamanga y teniendo previsto regresar el lunes en avión, pero a los mártires los mataron madrugada de sábado. Lo primero que comprobé fue que Cipriani se llevaba bien con mi amigo y miembros de su familia que iban a apoyarlo, incluso tenía trato amical con el hermano mayor, cuando les daba entrevistas al paso. Nunca participe en ninguna reunión por petición del propio prelado, cuando el aparecía, cortaba la conversación y me alejaba.


Cardenal Cipriani con ex primera dama Nadine Heredia de Humala.


MUERTE IMPREVISTA DE K EL ARRENDATARIO DEL ARZOBISPADO

Llegó mi el último viaje a Huamanga, como los anteriores siempre de 24 horas, nadie que pudiera conocerme sabía que estaba en la ciudad, con excepción del prelado Cipiani, porque mi amigo siempre se lo decía, además me vio siempre y me daba la mano. Concluida la cita, no pude despedirme del clérigo, mi amigo estaba muy nervioso, me parece que crispado, cuando las camionetas dejaron el lugar. El rostro de K lucía tristísimo, me generó enorme pena verlo muerto en vida, era ya de noche, en un restaurante estaban periodistas de Lima, le dije para quedarnos, me contestó que no se sentía bien. Caminamos un rato largo, me acompañó a que comiera algo y regresamos a su tienda, punto de partida para que fuera a su cita con Cipriani. Él se encerró en su oficina, me pidió que lo espere y yo me quedé en la salita contigua leyendo revistas, a ratos salía a caminar a la calle, de pronto el personal se fue, a algunos los veía cuando se iban, nos saludábamos con aprecio, no sabía cuando regresaba a Huamanga, no los volví a ver, tantos años después me habrán olvidado. La tienda ya estaba cerrada, existía otra salida y en eso se presentó el administrador que entró al despacho de K para despedirse. Lo encontró muerto. Nunca me interesó saber si fue un infarto o se suicidó. La muerte es la muerte, en ese momento no pensaba nada, la pena que ya tenía por su estado de ánimo me llevaba a querer llorar, no me salían lágrimas, había que esperar, llegaron los médicos que certificaron la muerte, no se cómo y en qué momento lo llevaron a la morgue, seguramente vino el juez instructor. También se presentó la policía.

Estaba totalmente muerto de pena y de pronto estaba detenido por oficiales de la policía que me advirtieron que no hiciera problemas. Les dije que nunca hacía problemas, que jamás había sido detenido. Me presenté una y otra vez, señalando mi estatus de periodista peruano de la Agence France Presse, perteneciente al Bureau u Oficina de Lima de la empresa que era la transnacional francesa de la noticia, la primera y más antigua agencia internacional de noticias en el mundo, anterior al uso de palomas mensajeras, inventado después por la agencia inglesa Reuter. No les importó nada. Mi realidad era que estaba detenido. Entonces el administrador del comercio de mi amigo K me dijo que él me acompañaba, que no me preocupara, lo mejor era no hacer resistencia.

En la comisaría, me interrogaba cada oficial que surgía, no sé de dónde, sobre qué era lo que hacía en Ayacucho. Sumó de una a treinta veces, les decía que era una visita privada y no de trabajo periodístico, que estaba acompañando a mi amigo K, que ellos sabían perfectamente que acababa de morir, que había tenido una reunión con monseñor Cipriani, sobre un tema de alquileres de su tienda, oficina y otros. Les dije que conocía a Cipriani, que cuando estaba en segundo de media, él era el entrenador de la selección de básquet del colegio, hizo pruebas a los alumnos más chicos, entre los que estuve, mi recuerdo es que me enseñó a correr la cancha y algo de los fundamentos de este deporte, pero sus padres que eran amigos de los míos, decían que su hijo me enseñó a jugar básquet.

En esa Comisaría no me querían, no les interesaba lo que pudiera hablarles, me parece que ya tenían todo preparado para detenerme por detenerme, y quien verdaderamente tenía que interrogarme hasta fregarme la vida, no estaba presente. Les dije que mi realidad es que en mi vida he tocado un centavo que no es mío, ni recuerdo haberle hecho daño físico, moral a mi prójimo (agregaré porque está de moda, tampoco he dañado a nadie ni sexual, ni sicológicamente). Es posible que cuando escribo podría ser considerado un salvaje, porque no mido consecuencias. Pensaba y pensaba que podía haber escrito: Cantuta, Barrios Altos, Grupo Colina, Sendero Luminoso, general Robles, Fujimori, Acuerdo de Paz, búsqueda de cadáveres de víctimas en Cieneguilla. En un momento pensé que me iban a torturar, por el movimiento de efectivos policiales, la bulla que hacían, pero finalmente me encerraron solito en una oficina, pensé en todos mis muertos y les pedí que vinieran a acompañarme.

En eso aparecieron tres oficiales, que ya ni sabía si los había visto antes, eran fortachones que caminaban luciendo el cuerpo, trajeron un sobre con fotos, que pusieron sobre la mesa para que las viera, eran de la Católica en el Gabinete de Arqueología, entrando al baño, a la biblioteca, hablando con gente que no sabía quién era. Les dije que en el segundo semestre de 1992 dejé de estudiar arqueología, porque había cumplido 40 años de edad y me parecía que era suficiente edad o iba a ingresar a la lista de eternos estudiantes y que desde entonces iba de visita, que nunca había usado la universidad como un lugar de encuentro para el hecho que fuera. Después trajeron más fotos de la oficina que eran tomas en France Presse, tomando lonche en el Bar de los Toreros, que estaba al costado del Teatro Segura y que era el restaurante del primer piso del edificio donde estaba la agencia. Las fotografías eran en la barra con gente que no tenía la menor idea de quienes eran y en una de las mesas con periodistas que son amigos pero se dedican a escribir de toros. Trajeron más fotos mías en otros restaurantes del centro. Una locura, algunas fotos me gustaron, finalmente debí pedir que me las regalen, las pondría en mi facebook, son de restaurantes que ya no existen hace un montón de años.

La madrugada no tenía cuando finalizar, aunque de verdad me estaba llevando bien con algunos de los oficiales, nos tuteábamos, los veía más aburridos que yo, y hasta les conté como fue la intervención militar de la Agence France Presse en la noche del autogolpe de Fujimori.

Cardenal Cipriani con ex Presidente Ollante Humala Tasso.


Me parece que las fotos eran una tontería, que no valían nada. Les faltó poner al frente a una persona que me diga usted está aquí en esta fotografía con esta persona que es tal cosa. No sucedió eso. Por fin ya entre risas de todos me enseñaron más fotos, todas caminando de noche con mi amigo de esos tiempos, ahora ya no nos vemos y si nos encontramos de repente ni nos saludamos. Antes le decía que estábamos en una serie de fotos tomadas a los dos en los jirones Huancavelica, Camaná y la avenida Emancipación, caminando de la France Presse a la casa de su abuela.

Nada más. los mismos policías, tratándome de amigo, me embarcaron en el aeropuerto a la capital a primera hora. Pero hubo que esperar y me contaron que era un suertudo de la vida, a los detenidos se los llevaban y eso no pasó conmigo, que me cuidara en Lima, yo les dije había llamado a todos mis muertos y que estaba encomendado a nuestro Señor de Qoyllority. Ellos me dijeron que el Cristo de la montaña es muy milagroso.

Me dije que en esta vida no quería volver a ver a Cipriani. Pero sucedió que lo encontré de casualidad en la casa del Opus Dei en San Isidro, a la que iba cuando el periodista Juan Zegarra Ruso quien residía en Piura, venía a la capital y me llamaba a conversar. Le pedí entonces a Cipriani si podía conversar conmigo y aceptó. No se cuánto tiempo había pasado desde la muerte de K, lo cierto es que en setiembre del 2017 cuando nuevamente volví a hablar con Cipriani investido de su dignidad de cardenal, no se acordaba de haberme visto en esta vida, entonces he de suponer que tampoco tendrá idea alguna de esta conversación. En la charla sobre K se molestó en exceso que pudiera pensar que podría haberle avisado de mi visita a Huamanga a las fuerzas del orden, es decir al Comando Político Militar de Ayacucho. Me parece, tanto en su momento como en este momento en que redacto este artículo que era una obligación suya reportar a los foráneos, su falta fue no haberme advertido en Lima, para que no vaya a Huamanga. La misma policía me dijo en el aeropuerto que Cipriani era capaz de informar, porque era su obligación. No le dije esto porque ya era ofenderlo. A mí lo único que me dolió fue que ni si quiera me dijera que teníamos que rezar un Padre Nuestro por K que había fallecido. Ojalá que sí le avisan de esto, ojala rece por K, aunque ya no se si sus oraciones tienen valor. Nunca más volví a conversar con el actual cardenal Cipriani, tampoco nos hemos visto hasta setiembre del 2017, aunque Juanito Zegarra en forma privada me pedía opinión sobre la guerra de los caviares contra este clérigo cuando fue nombrado Arzobispo de Lima.

Cardenal Cipriani con el ex presidente Alberto Fujimori en Palacio de Gobierno.


LA DICTADURA FUJIMORISTA

El actual cardenal Cipriani se hizo famoso en una operación periodística montesinista, el 12 de octubre de 1992, en el mismo momento en que se conmemoraba el 500 Aniversario del Descubrimiento de América, como el encuentro de dos mundos y el Papa San Juan Pablo II se encontraba en Santo Domingo, acompañado de muchos obispos del mundo, en la delegación peruana estaba el administrador apostólico de Ayacucho, Juan Luis Cipriani Thorne, quien declaró sorpresivamente a la prensa internacional que pedía la pena de muerte para el jefe de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, capturado un mes antes. El prelado quedó como un valiente para la prensa de la dictadura, en ese momento el Congreso había sido disuelto o clausurado por decreto de Fujimori.

Que recuerde nunca antes Cipriani habló ni de terrorismo, ni terroristas a la prensa, hubiera redactado un cable para la Agence France Presse, era noticia para los clientes peruanos de la agencia, especialmente diarios de provincias e instituciones católicas de muchas partes del mundo.

La pena de muerte en forma retroactiva no era aplicable al jefe del terrorismo y al montesinismo le interesaba voces que apoyarán a Fujimori en sus dudas públicas del que hacer con el apresado Abimael Guzmán y la apresada "cúpula" dirigencial senderista.

En esas semanas en los que Fujimori gozaba de la mayor popularidad, declaraba todos los días, él decía que, si dependía de él, lo fusilaba, pero tenía que estudiarse el caso. Entonces se necesitaba una declaración como la de Cipriani, para que el gobernante señalara que bastaba que Guzmán fuera juzgado y condenado a la cadena perpetua por jueces sin rostro, pena que inicialmente cumplió en la Isla San Lorenzo y después por el acuerdo de paz pasó a la Base Naval del Callao donde se encuentra en la actualidad.

Nunca supe quién o quiénes de la prensa oficialista coordinaban las declaraciones de Cipriani y todo su entorno hasta ser difundida. Existían rumores de periodistas que lo entrevistaban, que les contestaban en cuarteles militares y que de inmediato los ponían en contacto telefónicos. Toda la prensa con excepción de la revista Caretas se alineó con la dictadura. A fines de 1994 y hasta el primer semestre de 1995 se publicó el diario El Mundo, en el que trabajé, fue de línea independiente, hasta que su dueño, el financista del golpe del general Salinas, regresó del exilio y lógicamente se pasó al segundo gobierno de Fujimori.

En esa época los obispos jesuitas eran varios, los más importantes, los más conocidos, fueron los que enfrentaron a la dictadura con las limitaciones de que no se les publicaba mucho, entre ellos Ricardo Durand Flórez (Callao), Augusto Vargas Alzamora (Lima), Luis Bambarén Gastelumendi (Chimbote), Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio (Arequipa), y Manuel Prado Pérez Rosas (Trujillo).

El tema Fujimori fue desde un principio muy complicado para la Iglesia, ya que tuvo respaldo de los evangélicos para ganar las elecciones y lo enfrentaron Vargas Alzamora, Bambarén, Vargas Ruiz de Somocurcio y Durand Flórez, quien era presidente del Episcopado, que históricamente quedó como el día de procesiones marianas en todo el país. En La la Virgen de la Emancipación se encontró con el Señor de los Milagros en la esquina de los jirones Camaná con Huancavelica. Fujimori nunca los perdonó al año siguiente Montesinos hizo el sicosocial de las imágenes de la Virgen María que llora y también de los Sagrados Corazones que sangran.

Un segundo tema fue el fujishock, dos ajustes económicos en el segundo semestre de 1980, dos millones de personas se quedaron sin dinero y como conseguirlo para comprar comida y monseñor Durand al frente de la Conferencia Episcopal Peruana salió al dar de comer y los obispos jesuitas encabezados por Vargas Alzamora salieron a la prensa para que Fujimori trabajara con la Iglesia Católica, en esos días volví a ver al jesuita Hornedo, obispo español de Chachapoyas, aunque en proceso de jubilación vino a ayudar a Durand, como muchos prelados, sacerdotes. En la capital la situación fue muy difícil por la cantidad de la población reducida a la extrema miseria.

El trabajo eclesiástico de Cipriani en Ayacucho no fue nunca conocido, ni difundido, se supone que trabajó el "dar de comer" por el efecto en los más pobres por el fujishock en su arquidiócesis: El rumor que rodeaba a Cipriani era que nadie había querido ir a tierra ayacuchana, no por temor a los terroristas, sino al hecho que la figura del prelado quedaba unida al comandante general del Comando Político Militar de Ayacucho y que eso implicaba bendecir y/o apoyar todo lo que hacía. Esta decisión de Cipriani estar bajo dominio militar le hizo ganar muchas simpatías, no solo de los sectores conservadores y del fujimorismo, sino de todos quienes querían que el terrorismo se acabara para siempre, aunque no se sabe que hizo. El ejército le llenaba los domingos la catedral de campesinos pobres.

Cipriani se fue haciendo más y más conocido en Lima porque cada vez que la prensa fujimontesinista necesitaba que opinara en contra del cardenal Vargas Alzamora, el ya arzobispo de Ayacucho, le quitaba mérito a sus declaraciones diciendo que esa voz no era la de la Iglesia Católica, apovechándose de esto la prensa fujimontesinista que desautorizaba al Arzobispo de Lima, crítico de la dictadura.

Gracias a Cipriani y su voluntad de servicio a Fujimori y a Montesinos, nuestra Iglesia quedó dividida ante la opinión pública. Una batalla de opiniones a favor de la dictadura fujimontesinista del Arzobispo de Ayacucho enfrentado a lo que pudiera decir el Arzobispo de Lima en contra de cualquier tema que consideró incorrecto o corrupto de Fujimori. Se convirtió en usual que monseñor Bambarén declarara a la prensa a favor de lo que había dicho el cardenal Vargas, previamente criticado por Cipriani. Hasta la actualidad Bambaren ya con 90 años de edad en cualquier momento tiene un enfrentamiento mediático con Ciprini.

Es así como Cipriani se hizo famoso en Lima, gracias a la prensa fujimontesinista, que lo convirtió de pronto en un mediador aceptable para la opinión pública y también para el comando terrorista del MRTA que tomó el 17 de diciembre de 1996 la Embajada del Japón. El cardenal Vargas Alzamora a pesar de todo el odio que le mostró su colega de Ayacucho, no guardó nada en su corazón en contra de Cipriani. Me consta que por lo menos ante profanos no se daba por enterado de las maldades que le hacía. Y en estos días, el cardenal Vargas apoyó su trabajo de mediador, hasta lo acompañó a la Embajada a oficiar Misa para los rehenes. No se ha probado las acusaciones que Cipriani cada vez que ingresaba a la Embajada de Japón llevaba artefactos de inteligencia y hasta mensajes para los rehenes, que fueron útiles para la liberación de las víctimas, personas retenidas contra su voluntad, con el poder de las armas. Cada persona tiene una opinión, que mayoritariamente es favorable a Cipriani, por su colaboración con el Servicio de Inteligencia de Montesinos, que finalmente lo resolvió todo a favor de nuestro país. A mi me dagradó que al día siguiente a pesar de todas las cosas horribles que siempre dijo Cipriani por Vargas Alzamora, ambos dieron una conferencia de prensa sobre el éxito del operativo militar de los Comandos Chavín de Huantar. En eso Cipriani rompió en llanto, para mí un farsante que no tenía ya nada que decir, si de a verdad le dolió la muerte de los terroristas, para que introdujo micrófonos y otros elementos. Siempre Cipriani fue partidario de la pena de muerte, pienso que para nada podía importarle como murieron los subversivos del MRTA.

Cipriani nunca enfrentó a Fujimori y a su asesor Montesinos, no se va a comprender nunca las razones que llevaron al debilitado Papa San Juan Pablo II a designarlo Arzobispo de Lima, sede que da derecho a su titular al capelo cardinalicio. Se cree que mucho tuvo que ver el secretario del influyente cardenal alemán Joseph Ratzinger, monseñor Georg Gänswein, estrechamente vinculado al Opus Dei, congregación religiosa a la que pertenece Cipriani. Monseñor Gänswein desde que llegó a Roma en 1993 para trabajar con el cardenal Ratzinger, después el Papa Benedicto XVI, fue nombrado profesor de Derecho Canónico en la Pontificia Università della Santa Croce del Opus Dei.

Cita en la cumbre del Poder: la casa del Cardenal. Gobierno del presidente Kuszynski y oposición de Keiko Sofía Fujimori.



ESTERELIZACIONES FORZADAS

En el segundo semestre de 1995, en el inicio de su primera reelección presidencial, el ex gobernate Alberto Fujimori inició su plan nacional de salud que modificó el plan nacional de población que realizó la delictiva esterilización forzada de cientos de miles de mujeres y también de decenas de miles de hombres. La Conferencia Episcopal Peruana representada por los monseñores jesuitas Vargas Alzamora y Bambarén enfrentó a la dictadura fujimontesinista, en cambio monseñor Cipriani amparándose en la arquidiócesis de Ayacucho, ni si quiera hizo un saludo a la bandera, se hizo el ciego, el mudo, el sordo a pesar que las víctimas mayoritariamente pertenecieron a poblaciones comuneras quechua hablantes. Nunca en Ayacucho ofició Misa para las víctimas, ni las recibió, ni las bendijo, solamente tenía tiempo para criticar a Vargas Alzamora.

Es un hecho que los primeros 22 meses del arzobispado de Cipriani en Lima coinciden con la gestión del último ministro de Salud de la dictadura fujimontesinista, Alejandro Aguinaga, un importante dirigente del fujimorismo que ha sido 10 años parlamentario y que fue impedido por el propio fujimorismo de presentarse a una nueva reelección parlamentaria por la carga negativa que tiene en la población por su participación en el llamado genocidio de las esterilizaciones forzadas.

Entonces el tema es vigente, el eminentísimo cardenal presbítero de San Camilo de Lelis, Juan Luis Cipriani Thorne jamás podrá argumentar que no sabe del tema ya que cuando trata de defenderse balbucea sobre un comunicado que alguna vez emitió, cuando la realidad es que jamás ha conversado con las víctimas, jamás las bendijo, jamás hizo Misa para ellas y prefiere darle la Santísima Comunión a cualquier corrupto y hasta a acusados de asesinato, como el general Urresti.

Cardenal Cipriani con ex Presidente Alejandro Toledo.


NO HACER LEÑA DEL ARBOL CAIDO

Cuando el repudiable y famoso protector de sacerdotes violadores de niños, el cardenal norteamericano Bernard Law, Arzobispo de Boston (1984-2002), un verdadero delincuente que jamás fue a la cárcel, que usó millones de millones de dólares de la Iglesia Católica para tapar crímenes ajenos y que a pesar que los secretos de su vida asquerosa no han sido publicados, se convirtió en el símbolo más repudiable de abuso de seres humanos perpetrados por miembros de la Iglesia Católica haya ocurrido en el lugar que pueda haber sucedido.
Este sujeto Law no sé si habrá tenido sexo con menores de edad, si era gay, o bisexual, en todo caso dada su conducta que incluía el chantaje usado en contra de religiosos gay para que no denuncien a los abusadores de menores de edad, es imposible aceptar que viviera en castidad, no me sorprendería que surgieran acusaciones post mortem en su contra hacia el futuro, porque tuvo mucho dinero para comprar silencios, conciencias y también sexo. El periódico Boston Globe destruyó la imagen de Law. Yo lo he entrevistado a Law en Lima, lo he tratado más allá de una conversación de unos minutos, las dos o tres veces que conversé con él me resultó tan desagradable por su forma de mirar, los gestos de su boca rechoncha, que no publiqué la entrevista, pero hasta aquí no más llego porque hay que proteger a los inocentes.

Cardenal Bernard Law, protector de pedófilos. Pagó millones de millones de dólares para que no se supiera los abusos en contra de seres humanos, especialmente niños.

Cuando los fieles católicos de los Estados Unidos batallaron en su contra hasta lograr que renuncie y se refugió en Roma en donde murió en el 2017, es verdad que el escándalo Law estalló con enorme fuerza en Estados Unidos, tuvo una reacción inmediata en Lima, ya que en su última visita a nuestro país vino de enviado papal para un Congreso Eucarístco Mariano cuya ceremonia religiosa central se realizó en el Campo de Marte y no había pasado mucho tiempo. El cardenal Cipriani quien tuvo un trato amical público con Law según se pudo ver por televisión, se molestó cuando le preguntaron sobre el tema, cuando fue inicialmente envuelto por escándalo, de a verdad que reaccionó feo, pero ya más enterado del tema que era liquidador para el cardenal de Boston, el cardenal Cipriani con un poco de tranquilidad, pidió que no se hiciera leña del árbol caído.
Ya antes había hablado así ante el derrumbe de la dictadura fujimontesinista y cuando recordaba a la delatora Pinchi Pinchi que hizo posible que terminaran esos tiempos de corrupción, se molestaba exigiendo. "No hacer leña del árbol caído" es pues un lema en la prédica del cardenal Cipriani, supondremos siempre para no hablar de su prójimo que ha delinquido.


GERMAN DOIG KLINGE

Pero no es verdad que luche a favor de los árboles caídos, eso es algo absolutamente falso en su esencia de ser, no lo hizo en Ayacucho con varias personas entre ellas un periodista que se refugió en Venezuela, después que mataron a la exalcaldesa Leonor Zamora y al periodista Morales, entre otros, tuvo que huir del terror. Cipriani ante la prensa lo trató de mentiroso e hipócrita, no recuerdo el nombre del periodista, pero es fácil conseguirlo, trabajó para la Agence France Presse y deben estar publicadas las declaraciones del entonces prelado de Ayacucho en los diarios de Lima.

Entonces no sorprende que el cardenal arzobispo de Lima autorizara a que sacerdotes del Arzobispado de Lima, pertenecientes al Sodalicio de Vida Cristiana, uno en público y otro en privado, a que a nombre de su congregación religiosa, saliera a mentir a la opinión pública. El padre Jaime Bartel destruyó la honra de Germán Goig entre los sodalites y otros clérigos, mientras el padre Gonzalo se presentó ante la prensa a quien quisiera entrevistarlo, y se le vio por todos los canales de televisión, radios y prensa escrita, para destruir post mortem la imagen de mi amigo Germán Doig Klinge, quien había muerto el 13 de febrero del 2001, y que tantos años después como si fuera una locura o simplemente de odios de clérigos no resueltos jamás en contra de Germán, quien jamás tuvo en su trabajo religioso acceso a niños, él siempre fue el administrador del Sodalicio, entonces no existe delito, ya sea prescrito por el tiempo o inexistente porque falleció. El padre Gonzalo anunció que Germán Doig había sido expulsado post mortem del Sodalicio de Vida Cristiana, a uno de ellos se le fijo la edad de 17 años cuando inició una relación homosexual de pareja de edad cuando tenía 17 años de edad, relación que se prolongó a través del tiempo. Este caso falso que se presenta como delito, en el supuesto que se hubiera presentado antes de su prescripción, al existir consentimiento cuando el menor alcanzó la mayoría de edad no es judiciable.

El cardenal Cipriani que siempre muestra una ignorancia absoluta en tantas cosas. como lo probó en su absurdo de haberse querido apoderar de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), aduciendo que el derecho eclesiástico permite la adquisición de la propiedad inmueble en nuestro país, en el tema de Germán Doig hasta ahora no encuentra un asesor que pueda hacerle comprender que la justicia peruana no persigue a los muertos, es decir no mete preso porque no los saca de sus tumbas si las tienen, no juzga, ni condena muertos porque ya están muertos. Hasta donde se sabe la Iglesia Católica tampoco, salvo en Lima, durante el tiempo en que fue arzobispo, el cardenal Juan Luis Cipriani Thorne.

Es pues inexplicable que sacerdotes que tienen licencia para ejercer su sacerdocio en Lima, firmada de puño y letra por el propio Cipriani puedan salir en público como lo hizo el padre Gonzalo y otros. O declarar a la justicia como lo hace, según testigos, el padre, Jaime Baertl Gómez, testimoniando a modo de defensa con la única finalidad de mostrar inocencia de otras y diferentes acusaciones presentadas en su contra, que él fue quien denunció la falsa homosexualidad a Germán Doig. Baertl olvida que Germán le dio la mano cuando llegó al Sodalicio, y que él vivió en la casa de Germán, me parece que debe dolerle en el alma que fuera Germán el que mandaba siempre, mientras vivió. Los religiosos también tienen sus odios y sus envidias que no perdonan a quienes mueren antes y si pueden se vengan.

Me parece tan ridículo que el padre Gonzalo y el cura Baertl no sepan que la homosexualidad existe, que es común y que no es un delito, pero para señalar la homosexualidad de alguien, aparte de probarla hay que pasar por la prueba de talco, como decía el instructor de Premilitar en los tiempos que pertenecía a la curricula escolar.

Germán Doig nunca fue amigo de Cipriani, no le gustaba, ni cuando él cursaba la media alta del Colegio Santa María y el actual arzobispo de Lima era el entrenador de básquet, él jugaba futbol, los sábados en la segunda división en Lince, en Barranco levantaba pesas en la federación de pesas y entrenaba atletismo en el Estadio Nacional, era de a verdad un deportista que lo logró mediante la oración ya que tenía una lesión en el corazón. Tampoco Germán invitó a Cipriani cuando trajo a la santa Madre Teresa de Calcuta a Lima para la inauguración del IV Congreso de la Teología de la Liberación, en cambio le dio figuración al desagradecido Baertl y hasta les publicó una muy buena foto junto a los monseñores, porque lucía cara de bueno y no se le veía gordazo. El cardenal no fue al velorio, ni a los funerales de Germán, ni se dio por enterado de la Misa del primer año, Algo había de su parte.

No sé cómo es que Cipriani quedó involucrado en la destrucción post mortem de la imagen de Germán, pero que hizo leña del árbol muerto y que logró que prendiera fuego casi como un milagro, lo logró. Y lo peor es que todos estos sacerdotes dan la Comunión. Para mí no tiene valor alguno. Sabemos que la imagen de Baertl, del padre Gonzalo y otros han quedado destruidas, como una maldición o tal vez un castigo de Dios. para mi es que jamás ante la falta de experiencia de vida, cumplieron a rajatabla la orden del fundador del Sodalicio de Vida Cristiana, un miserable refugiado ahora en Roma siguiendo los pasos de su amigo el cardenal Law, Yo sé que eran amigos, de a verdad eran amigos.

En verdad para ellos destruir la imagen post mortem de Germán ha sido como un boomerang que ha regresado a ellos, ya que el muerto se convirtió el caballito de batalla de los enemigos del Sodalicio que aparecen por todos lados y no se cansan de insultarlos todos los días. Todos sabemos que esta maldición ha llegado al propio cardenal Cipriani, demasiada gente cree que es un encubridor de pedófilos, no sé si esto es cierto, desconozco si tiene o no amistad con el fundador del Sodalicio de Vida Cristiana, pero incluso después de muerto que no se dude que el cardenal Cipriani va a ser señalado como encubridor de pedófilos.

Por último, mi libro Crónicas Religiosas que es una recopilación de artículos y notas periodísticas sobre la Iglesia Católica que escribí entre 1981 y 1993, al que sumé notas agregadas redactadas en el 2008, se encontraba en la imprenta, cuando de pronto me di cuenta que el Sodalicio requería de la autorización del Arzobispado de Lima para destruir la imagen post mortem de German Doig, entonces pude sacar toda mención sobre el cardenal Cipriani, y retiré también la buena foto de Baertl en el IV Congreso de la Teología de la Reconciliación.

Debo señalar que desde que los monopolios mediáticos El Comercio y Radio Programas del Perú se convirtieron en destructores de la imagen post mortem de mi amigo Germán Doig, le pedí a Dios ayuda, si Germán es inocente tal y como lo sé, me permita encontrar los actos malignos que rigen la vida de quienes, dañando a Germán, nos han hecho tanto daño, porque duele en el alma ver y escuchar cómo se destruye la vida de quien no le hizo daño a ningún ser en sus 43 años de vida en esta tierra.

Es un hecho público que el caso Sodalicio ha sido usado por los monopolios mediáticos El Comercio y Radio Programas del Perú para encubrir y proteger del escándalo Lava Jato propiciado por la corrupta y corruptora transnacional brasileña Odebrecht, al arquitecto José Graña Miró Quesada factótum de El Comercio y el presidente de la constructora Graña y Montero la socia peruana de Odebrecht. Incluso el caviar Ipis premió con dinero al libro en contra del Sodalicio, después de una contribución de Odebrecht. Y el expresidente Pedro Pablo Kuczynski usó de tapadera al Sodalicio y de paso a Germán. Tanto a Graña como a Kuczynski pareciera que le cayeron todas las maldiciones del mundo, Graña ha estado preso y tiene que volver a la cárcel y Kuczynski renunció a la presidencia y terminará en la cárcel, la Diroes.

Pero es que jamás se invoca a un muerto para insultarlo, calumniarlo, maltratarlo, él fue en vida muy buena persona, tal vez un santo, pero cuando se realiza este tipo de maldades se atrae a fuerzas desconocidas del universo que a la vista y sin esfuerzo han fregado la vida de quienes pareciera que caen sobre ellos todas las maldiciones, tema de una novela de terror que todavía no sabemos cómo acaban sus estrellas.

Al cardenal Cipriani, que mantiene su lema de que no se hace leña del árbol caído, le digo que a diferencia suya no he esperado a que se muera para hacer lo que le hizo a Germán. En setiembre del 2017 fui invitado por una institución religiosa, al igual que los miembros de mi familia materna, (hay fotos). El cardenal imprevistamente asistió. Él se acercó saludarnos, fue muy atento y amable, forzadamente cariñoso. No nos conoce. Hay una foto de grupo en que estoy a un costado. En un momento le dije al cardenal si podía conversar conmigo, no fueron más de dos minutos y eso es mucho. El cardenal no quería hablar, usé mi enorme experiencia periodística para narrarle en segundo situaciones, pero a todo lo que pudiera decirle siempre dijo que no sabía o no recordaba o no opinaba. Mi intención era hablar con él sobre Germán Doig, quería que me dijera con quien podía hablar sobre la responsabilidad del Arzobispado de Lima, en la destrucción de su imagen post morten, comprendí que no era el momento para plantearle el tema, que jamás podría serlo. El señor cardenal estaba súmamente interesado en hacerme comprender que no tenía la menor idea de quien era y que no le interesaba seguir escuchando frases mías. Le dije que era normal que no supiera quien era, no tengo figuración alguna. Ya después de la foto de grupo, en que fue evidente que no quise salir a su lado, cuando se despidió me dijo sonriente ya me acordaré y yo con voz alta le respondí: "No te creo".

 


Aclaración Sobre Mi Posición Contra El Cardenal Cipriani

He esperado cuatro meses para que alguien interesado en el tema desarrolle lo que el Papa Francisco en el avión que lo llevó de regreso a Roma después de su visita pastoral en el Perú dijo a los periodistas que el fundador del Sodalicio de Vida Cristiana había sido investigado hace 25 años.

El Santo Padre no dijo que fue mi amigo Germán Doig Klinge quien asumió y desarrolló esa investigación a partir de la denuncia que me presentó primero en mi condición de periodista, a principios de los años 90 el señor que usa el seudónimo de Santiago en el libro contra el Sodalicio, junto a otros cuatro o cinco hombres jóvenes, a quienes el fundador del Sodalicio los había usado sexualmente cuando cursaban la secundaria y eran muy chicos.

Las palabras del Papa Francisco me afirman lo que siempre he sabido y señalado que Germán fue limpio en vida y como no tenía miedo, hizo la investigación cuyo resultado no recuerdo con exactitud. Siempre he creído que acabó porque Santiago emigró a Francia. Y sus amigos ya antes habían considerado que las cosas se presentaban imposible. En esa época trabajaba en la Agence France Presse y Santiago con sus amigos iban a la oficina, hasta que dejaron de ir. A Santiago lo he llevado a conversar con personas que eran especialistas en el tema de la pedofilia, hasta que un día Santiago me dejó dicho en la oficina que se iba del país y no lo volví a ver.

Hasta el momento soy el único que ha desarrollado el tema de la investigación al fundador del Sodalicio, está publicada en la semblanza que hice de Germán Doig y que figura con el N° 127 de mi Blog Rostros.

En ese momento no tenía plena seguridad de que la persona que conocí fuera Santiago aunque por los fragmentos que me llegaron a mi facebook de su caso publicado por el libro en contra del Sodalicio, que no he leído por tratarse de pornografía de menores de edad, compartían la misma historia, aunque jamás entró en detalles de su vida sexual de adolecente. Finalmente reconocí a Santiago en un video de denuncia, trasmitido en Canal 7 porque se mostró tal y como lo conocí, un excelente ser humano, a principios de los años 90, pero no he cambiado el texto, que va a permanecer igual.

Hasta este momento, fines de mayo del 2018, las palabras del Papa Francisco promueven a que todos encabezados por Arzobispado de Lima guardan sospechoso silencio compartida con la Conferencia Episcopal que se la pasan como posta el arzobispo de Trujillo con el arzobispo de Ayacucho, y que no son ajenos a la posición de Cipriani y que decir del propio Sodalicio. En cambio, Aciprensa que fue creada por Germán, lo embarró como nadie lo hizo.

Siempre he sostenido y no va a cambiar mi posición que con Germán Doig, hicieron fue simplemente sacarlo de su tumba para calumniarlo y destruir su imagen post mortem, esta es la venganza del fundador del Sodalicio, ayudado por lo menos por dos sacerdotes y una religiosa que tenía que hacerlo santo pero a cambio de convertirlo en un demonio por eso se le dio poder en El Vaticano, pero el poder emborracha y su acusación incluyó al fundador de la congragación, entonces le quitaron todo el poder. Es así la venganza y los odios, pero también los ajustes de cuentas.

La única verdad es que Germán Doig lo investigó al fundador, fue un momento muy difícil, de boca para afuera se perdona, pero el ajuste de cuentas, se ha realizado varios años después de muerto. Ni la mafia siciliana actúa así.

Todo esto ha sido bendecido por el señor cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, por eso he decidido escribir algunos hechos relacionados con su accionar que he guardado en secreto porque tenía la duda que tocar a Cipriani era tocar a la Iglesia, después de reflexionar y antes que el Papa botara a todos los miembros de la Conferencia Episcopal de Chile, decidí publicarlo ya que a diferencia del cardenal arzobispo de Lima no tengo que esperar a se jubile o se muera para sacar algunos de sus trapos sucios, que se que los tiene.

Lo que han hecho con Germán Doig difundido por los monopolios mediáticos El Comercio y Radio Programas del Perú, es una vergüenza, no tiene perdón.

Quiero aclarar que no tengo el más mínimo contacto con un religioso o una congregación católica, nadie está detrás mío y la excepción que confirma la regla es el jesuita Armando Nieto Velez, quien en enero de 2017, poco antes que falleciera, quiso conversar conmigo sobre el tema Sodalicio.

No sabía de su delicado estado de salud, entonces a pesar que desde 1971 siempre lo traté con el mayor respeto y distancia, en esta última charla tuve un momento en que grité "Eso es mentira" en referencia a un comentario que hizo el padre sobre Germán. El padre Nieto se puso tan contento con mi exclamación que no hubo posibilidad que le pidiera disculpas. Yo después le dije nadie mejor que él sabía lo que es trabajar vida de muertos y que no se puede excavar el pasado para mentir y calumniar, porque eso es despertar fuerzas del universo que desconocemos, le dije que no les iba a ir bien a quienes se aprovechan calumniando a Germán, ya era visible que estaba convertido en un boomerang que le había retornado terriblemente al Sodalicio.

EL PADRE NIETO ESCUCHÓ, NO OPINÓ, PERO NO DISCREPÓ

Quiero en esta oportunidad señalar también que los miembros de la generación fundadora del Sodalicio, que con el fundador desarrollaron a esta congregación religiosa a partir de 1974, todos con alguna excepción pertenecen a la promoción 1973 del Colegio Santa María y también estudiaron hasta tercero de primaria en Inmaculado Corazón. En 1962 vivía a dos casas de mi casa, uno de los miembros de la generación fundadora, él estaba en Kindergarten y yo cursaba el tercero de primaria en el mismo colegio, Inmaculado Corazón. Antes existía el horario partido, se iba dos veces al colegio y se regresaba dos veces, en nuestro caso íbamos caminando, por la cercanía del colegio, no tengo idea de la cantidad de veces que fuimos juntos, que regresamos en la tarde con sus hermanos y las amas, creo que a la hora de almuerzo nos recogían nuestras madres. Me invitaba a sus cumpleaños. Mi amigo estaba entre los más chiquitos del colegio, conocí a todos sus amigos desde entonces, sin saber que sería la generación fundadora del Sodalismo. El padre Nieto me habló excepcionalmente de mi amigo, lo felicito de lejos.

Usaré el nombre de Germán, él decía que era mi amigo desde que estuvo en kindergarten y mientras tenga vida no voy a aceptar mentiras sobre calumnias de religiosos bendecidas por Cipriani.

Después que falleció Germán, un amigo entrañable a quien se le llamaba con cariño el Gringo, porque era alemán, quedó como mi último contacto en el Sodalicio, al Gringo lo había conocido de niño y en esa condición fue la estrella de mi columna Periscopio que se publicó en el Dominical de La Prensa en 1973, el Gringo Jurgen es el sello de mi Periscopio y no se lo han robado porque ha sido un gran sacerdote de nuestro Dios. Una vez llevé a Jurgen Daum a ver la colección de La Prensa, no se acordaba, no podía creerlo, estaba emocionado. Un día dejamos de vernos, la vida se pasa y el año pasado se anunció su fallecimiento, tenía demasiado para seguir aportando para nuestro país.

En su momento que puede ser cualquier momento, voy a terminar la semblanza de German que está en el N°127 de mi blog Rostros, su último día de vida, su decepción sobre los miembros del Sodalicio, de cuando a los 14 años habló en la Misa de cuerpo presente de su padre ante todo el gobierno y como participó al lado de los novicios marianistas en la preparación de la Misa de fundación del Sodalicio, de como llevaba comida de la casa de su madre y de la casa de la hermana de su abuela para abastecer el primer departamento del Sodaliciio, donde vivían con bastante suciedad exalumnos marianistas, los primeros sodalites. Germán desde un principio fue el administrador, y como me dijo en su último día de vida, en el D´Onofrio de Dasso: "Les trabajé como si fuera esclavo de ellos, no tienen ningún tipo de aprecio, perdí mi tiempo pero no vida".

La única verdad es que se olvidaron de que estoy vivo en esta vida que compartimos todos.



Quién paga el palacio de San Isidro del eminentísimo señor Cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima y primado de la iglesia Católica en el Perú.











FUJIMORISTAS LE REGALAN TREMENDO COLLAR

El Congreso de la República condecoró el 30 de mayo del 2018 al eminentísimo señor cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima y Primado del Perú, próximo a jubilarse, argumentando que ha entregado su vida al Perú.

Los señores Galarreta y Salgado que hablaron en la ceremonia son quienes le han regalado todo ese collar que paga el Estado Peruano.

A Cipriani le encanta verse todo enjoyado, luce feliz con los oros colgando del cuello.

No se sabe si la joya es de oro de 18k o tal vez de 14k, o bañadito en oro nomás o latita doradita. Estamos frente a un nuevo escándalo de gastos superfluos e innecesarios, cuando estamos en austeridad absoluta porque Odebrecht, Camargo y Correa, OAS, Graña y Montero, entre tantas otras, se han robado la plata del Estado y si no se consigue plata pues es la famosa maquinita, la que resuelve todo. No se logra resolver la situación económica del país. En los últimos dos años se han tenido seis ministros de Economía. Uno de Humala, tres de PPK y dos de Vizcarra.