lunes, 18 de diciembre de 2017

247. Francisco Graña Reyes: médico, maestro y científico peruano, fundó el primer consultorio para niños, antecesor del Hospital del Niño; introdujo y enseñó la cirugía en los bebés, la anestesia tal como la conocemos, la pasteurización de la leche, la investigación bacteriana de las aguas de los ríos, fue el propulsor de la creación del seguro social obligatorio, primero para obreros y después para empleados, fue uno de los artífices de la fundación y construcción del Hospital Obrero y del Hospital del Empleado


El Dr. Francisco Graña Reyes es uno de los hombres más importantes de su tiempo que es la primera mitad del siglo XX a pesar de ello poco o casi nada recuerda su paso de vida en el servicio de la peruanidad.

Su vida se desarrolló principalmente en Lima entre 1878 y 1959, fechas de su nacimiento y fallecimiento, es el primer caso que se registró en nuestro país de que uno de los miembros de las familias más ricas decidiera y lograra ser médico y tuviera siempre el reconocimiento de ser uno de los miembros de la eminencia del cuerpo médico nacional.
Desde muy joven brilló, ya siendo alumno externo de la Clìnica Maison de Santé, estudió la contaminación del río Huatica, que ya no existe y cuyo recuerdo está olvidado, y solamente se le menciona en crónicas de Lima antigua es su condición de barrio o rojo; es decir, de prostíbulos.
El río Huatica era un río de La Victoria y en uno de sus tramos era paralelo a la avenida Grau, a cuyas aguas el vecindario botaba la basura, el problema es que en su camino estaba el Hospital Dos de Mayo, más abajo la Clínica Maison de Santé, y la situación se fue convirtiendo en extremadamente grave para la calus de la ciudad.
El entonces estudiante de medicina Graña Reyes, que en su condición de alumno externo de la Maison de Santé, tuvo como maestro al director de la Clínica, el Dr. Ricardo Flórez, llamado "la historia viviente de la medicina peruana", quien introdujo y enseñó el uso del microscopio en el Perú y también a Graña antes que estudiara y analizara el agua del Huatica, cuyos resultados de su investigación llevaron a las autoridades a tomar medidas sobre los antiguos ríos de la capital atrapados por el crecimiento urbano de la ciudad, que permitió acciones municipales para el bien de todos.
Su tesis "La Cuestión de Higiene", sigue la línea del Dr. Flórez trazada desde 1879, materializada en 1896 con la creación del Instituto de Higiene y el Instituto de Vacuna que son los hitos de modernización del inicio del periodo histórico de la República Aristocrática.
La tesis de Graña fue señalada de brillante, en nuestros tiempos puede ser muy sencilla, es muy fácil de leer, pero en 1903 fue de una imperiosa necesidad pública.
El Dr. Graña formó su hogar muy joven con la señora Enriqueta Garland Roel de Graña con quien tuvo ocho hijos y llegaron a cumplir sus bodas de oro matrimoniales, un acontecimiento de vida y de reconocimiento social. Los tres hijos mayores del matrimonio ya habían nacido cuando el famoso médico sustentó su tesis de bachillerato.
Don Francisco Graña Reyes fue pura pasión por la medicina, los bienes de su familia, que ya había heredado, entre ellos la hacienda Huando en Chancay, administrada por su hermano Antonio, le hubieran permitido vivir en Europa, sin necesidad de trabajar, como otros miembros de la aristocracia del país.
El Dr. Graña pertenece en su juventud a la República Aristocrática, el periodo histórico comprendido entre 1896 a 1919, que el historiador Jorge Basadre determinó, y que el historiador Alberto Flores Galindo, prematuramente fallecido, desarrolló, cuya claridad de pensamiento deslumbraba y a mí me convenció en mis tiempos de Letras en la Católica que existió la República Aristocrática, de terratenientes que gobernaron.
Graña es un terrateniente que resulta ser un aristócrata, tal vez caso único, que cree que tiene que poner su inteligencia y capacidad al servicio del país. En su época era usual que este fuera un ideal de jóvenes provenientes de los estratos medios, tanto limeños como provincianos.
Las veces que conversé con el gran historiador Flores Galindo, no tenía la vida de este eminente médico limeño, pero sospechaba que existían y que sus vidas están allí para encontrarlas y trabajarlas. El historiador me corregía de inmediato, no estaba de acuerdo con detenerse en buscar individualidades, sino que planteaba el análisis social de clase.
La República Aristocrática tal vez se prolongó en su tiempo, el oncenio de don Augusto B. Leguía no marca su final, tal vez fija su modernización para las décadas siguientes hasta que definitivamente culmina con el velasquismo el 24 de junio de 1969 y la promulgación de la Ley de Reforma Agraria.
El Dr. Graña, un exponente de la República Aristocrática, no requería ejercer la medicina para pagar los diferentes gastos de su vida, también es verdad que los médicos de su época no amasaban fortunas.
En 1907 Graña inició la pasteurización de la leche en el Perú, lugar del hecho fue el antiguo Hospicio de Huérfanos de Lima, ubicado en el jirón Azangaro con Puno, una década después cuando fue demolido, se construyó en el lugar una quinta que todavía sobrevive el paso del tiempo. El antiguo Hospicio fue sucedido por el Puericultorio Pèrez Aranibar de Magdalena, una obra monumental que lo tuvo como uno de sus gestores.
Graña Reyes a los 29 años de edad fue director del Hospicio de los Huérfanos a cargo de las religiosas francesas de San Vicente de Paul al igual que todos los establecimientos de la Sociedad de Beneficencia Pùblica de Lima entre 1858 y 1970. En esta institución Graña trabajó en el Hospital Dos de Mayo y fue incorporado como socio.
En la Facultad de Medicina de San Fernando dictó un curso sobre La Cuestión de Higiene, cátedra a su cargo entre 1908 y 1922.
En el Hospicio de Huérfanos, el Dr. Graña fundó el primer consultorio médico para niños que quedó abierto para toda la infancia que lo requiriera, convirtiéndose en el antecedente del Hospital del Niño.
Paralelamente creó la famosa Gota de Leche para niños pobres, estableciendo la Sección de esterilización, pasteurización y maternización de la leche, como una cuestión de higiene para evitar epidemias.
Los logros del Dr. Graña en el Hospicio de los Huérfanos es lo que permitió visualizar, proyectar y concretar el Puericultorio Pérez Araníbar.
El Dr. Graña es uno de los más importantes cirujanos que ha tenido el Perú y en el campo de la cirugía introdujo y enseñó la anestesia, en términos modernos, tal como la conocemos y por ello llevaba la aureola en vida que su concurso como anestesista era solicitado por todos los centros hospitalarios de capital.
El Presidente Leguía al iniciar su segundo gobierno en 1919, convertido en una dictadura civil integró en su entorno más cercano a don Francisco Graña, quien entre 1922 hasta el final del oncenio fue senador por Lima. Graña quien había seguido estudios en Europa, particulamente en Francia de especialización, se había volcado después de la Segunda Guerra Mundial a la medicina norteamericana y desarrollo vínculos con la famosa clínica Mayo de Rochester, Minnesota, Estados Unidos, de los célebres médicos norteamericanos Charles Horace Mayo y William J Mayo, de quienes fue amigo personal.
Los hermanos Mayo vinieron a Lima invitados por el Dr. Graña, convirtiéndose uno de los acontecimientos del oncenio de Leguía, vinieron con sus respectivas familias, los dos hijos de Charles Mayo, también eran médicos, pero también trajeron un pequeño staff médico.
La visita limeña de los Mayo cumplió el atractivo de enrumbar al Cusco para conocer Machu Picchu, pero el objetivo del Dr. Graña, fue lograr una revisión médica del Presidente Leguía, de parte de los galenos norteamericano. A partir de entonces la Clínica Mayo se convirtió en La Meca de la gente más rica del país, antes que fuera la Clínica de las estrellas de Hollywood.
El Dr. Graña realizó un largo viaje a Europa con toda su familia, tenía la representación diplomática del gobierno del Perú con la finalidad de invitar al rey de España a Lima, es la única vez en la vida del médico en que se mostró como uno de los dueños del Perú.
El derrumbe del leguiísmo obligó al Dr. Graña a emigrar a Panamá, no fue incluido en las listas de investigación o de perseguidos, regresó en 1934, a los 56 años de edad, por su amistad con el entonces Presidente de la República, general Oscar R. Benavides, nunca más volvió a tener figuración política, mientras vuelve a ejercer la medicina en Lima y a convertirse en el propulsor del seguro social para obreros y empleados.
En 1938 se inauguró el Hospital Obrero, un sueño del Dr. Graña hecho realidad y se convierte en el primer jefe de su departamento de cirugía, a más no podía aspirar, el maestro seguía siendo el amigo personal e incondicional del dictador Leguía, lo fue hasta el final de su vida.
El Dr. Graña personalidad admirada y admirable concretó antes de fallecer, asistir a la inauguración del Hospital del Empleado en 1958.
Rosa "Mocha" Graña Garland, una de sus hijas, se convirtió en una figuras míticas de Lima, en la moda, en la alta costura, en el arte, en el teatro, en la música, cantaba y bailaba, una mujer puro corazón y simpatiquísima como nadie, cuando se molestaba era insoportable, fue amiga de mi abuela Rosita, pero la traté con cercanía porque hizo el vestuario de dos puestas en escena en las que participó Dalma y de Jesus Christ Superstar, que se realizó en El Olivar de San isidro, en el que Dalma fue asistente de vestuario y nos hicimos amigos de la famosa Mocha Graña, ella era amiguera por excelencia.
Francisco Graña Garland, uno de los hijos del Dr. Graña, señalado como un hombre brillante como su padre, fue presidente del directorio del Laboratorio Sanitas, fue asesinado a los 44 años de edad en 1947, saliendo de su empresa, crimen atribuido a militantes apristas, porque era director del diario La Prensa que tenía una línea de oposición a la Ley de Imprenta propugnada por el Apra en el Parlamento.
Alejandro Graña Garland, uno de los hijos del Dr. Graña fundó la constructora Graña y Montero y la desarrolló hasta convertirla en la más importante del país.
El Dr. Francisco Graña Reyes fue hijo del agricultor español Waldo Graña y de Andrea Reyes Lagarcha, hija única y heredera de la fortuna del prócer de la Independencia y presidente del Senado, Andrés Reyes Buitrón y de Antonia Lagarcha Rios.
El Dr. Francisco Graña Reyes fue médico de la Clínica Maison de Santé en la que se quedó después de concluir su externado, era usual en los discípulos del Dr. Ricardo L. Flórez, pero también lo fue del eminente médico moqueguano, Francisco Almenara Butlers, famoso cirujano de la Maison de Santé, quien fundó la cátedra de Pediatría en la Facultad de Medicina y ministro de Piérola.
La revista Mundial en su Nº61 del 24 de junio de 1921, en las vísperas del Centenario de la Independencia, publicó: En la Maison de Santé.... La niñita Julia Violeta Yáñez que apenas cuenta con cinco meses de vida fue llevada allí en condiciones de extrema gravedad. Su médico el doctor Carbajal había diagnosticado una obstrucción intestinal.... se procedió a la operación. Dormida la niña con éter se practicó una laparotomía, es decir la abertura completa del vientre, y se halló una inavaginación del intestino, de más de 20 centímetros de extensión. Reparadas esas graves lesiones y cerrado el vientre rápidamente, la niña fue enviada a su lecho... Hoy después de siete días, se encuentra en convalecencia, fuera de peligro.... Este prodigio científico fue practicado por el profesor de cirgujía de niños, doctor Francisco Graña, acompañado de los doctores (Guillermo) Morrison y (Justo) Caballero.
El Dr. Francisco Graña Reyes enorme personalidad de su tiempo, admirado y admirable.
En la foto de la izquierda, el Dr. Francisco Graña de joven, y la foto de la derecha el Dr. Francisco Graña está sentado con su hermano Alejandro, rodeados de sus hijos varones.

Sentados el Dr. Francisco Graña Reyes con su hermano Alejandro.

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