miércoles, 18 de octubre de 2017

238. El Señor de los Milagros, la mayor manifestación religiosa del Perú




I

La historia de la procesión del Señor de los Milagros nos señala que salió por primera vez a las calles el 20 de octubre de 1687, para dar gracias a Dios, inmediatamente después de dos terremotos seguidos que destruyeron Lima.

Antes hasta este sismo y su réplica se señala que las construcciones en la capital peruana eran de varios pisos y su consecuencia fue que se limitó a dos pisos en lo sucesivo.

El culto al Señor de los Milagros, también llamado Cristo de las Maravillas, se había iniciado varias décadas antes, a partir del terremoto del del 16 de noviembre de 1655, que afectó a Lima, llamando la atención de los limeños que se derrumbara todo un inmueble menos el muro en el que estaba pintada una cruz, que la tradición señala un esclavo de raza negra.


Hasta ese 16 de noviembre todo entorno al Señor de los Milagros, surgió de nuestros ancestros, esclavos Angola, pero para 1687, 32 años después, el ritual congregaba a muchos limeños y cuando salió por primera vez, después que la gente viviera dos terremotos, salió acompañado el Señor por el pueblo sin distinción alguna, con ellos el virrey y el arzobispo. Todos en procesión por las calles de la ciudad, convirtiéndose en el patrón de Lima y desde entonces es la mayor manifestación religiosa del Perú, y un símbolo de identidad nacional en el extranjero para los peruanos que han emigrado y viven en tierras lejanas a la patria.


Muchas veces escribí y espero seguir escribiendo sobre Cristo y su Procesión limeña, en los tiempos en que trabajé para la Agence France Presse, escribí dos veces sobre la historia de la Procesión, una en 1987 con ocasión de su 300 años y la otra fue el año anterior, que vuelvo a publicar a continuación:


La Procesión Cumple 300 años, articulo del 1 de octubre de 1987 y que está dedicada al sacerdote americano RP Robert Heil S.M.

"Centenares de miles de personas acompañaron hoy a la imagen del Señor de los Milagros en un corto recorrido procesional de su templo a la Iglesia de las Nazarenas de Lima, en donde será exhibida hasta fines del presente mes, informaron fuentes eclesiásticas.

La procesión del Cristo crucificado, la principal manifestación religiosa de Perú, cumple este año tres siglos de existencia y como es costumbre recorrerá otras cuatro veces el centro de la capital peruana.

La primera salida procesional del mes se efectuará durante toda la mañana y parte de la tarde de hoy, en medio de grandes medidas de seguridad adoptadas en Lima, por el próximo arribo a Perú del presidente francés Francoise Miterrand.

En 1687, hace 300 años, después de dos terremotos que destruyeron Lima y el vecino puerto del Callao, la procesión surgió del pueblo para dar gracias al “Cristo de los Milagros” que les había salvado la vida, según crónicas de la época.

La imagen original, un Cristo en la cruz, a la que posteriormente se le añadió, la representación de Dios, el Espíritu Santo en forma de paloma, la Virgen María y San Juan, está frente al altar de la Iglesia de las Nazarenas.

El templo fue construido después del terremoto de 1746, y como parte de la reconstrucción de la capital peruana, que demoró poco más de dos décadas, obra realizada por el virrey Conde de Superunda.

En un principio el culto estuvo a cargo de cofradías religiosas formadas por esclavos de raza negra, provenientes del Congo y de Angola, de acuerdo a la tradición limeña, y que con el paso del tiempo terminó dando forma a las cuadrillas de la actual Hermandad del Señor de los Milagros, quienes organizan la procesión y cargan las andas por las calles limeñas. Nunca toca el piso, siempre está en los hombros de los cófrades.

Desde principios del siglo XVIII, cuando la procesión fue oficializada por las autoridades del antiguo Virreinato del Perú, el culto quedó custodiado hasta la actualidad por monjas carmelitas de clausura, siendo la fundadora del Instituto Nazareno, la R.M. Antonia Lucía Maldonado."



II
LA PROCESION
(11 de Octubre de 1986), está dedicado a mi amigo Oscar "Chino" Malpartida Green.


"La más importante manifestación religiosa del Perú, la Procesión del Señor de los Milagros, ha resultado afectada por el terrorismo y las medidas de prevención de las autoridades, pero la tradición se abre paso y dos millones de limeños se aprestan a volcarse a las calles para seguir al Cristo de Pachacamilla.

El estado de emergencia y el toque de queda junto a posibles atentados subversivos han limitado el andar de la imagen del Cristo crucificado que todos los años recorre a partir del 18 de octubre el centro de la capital peruana, que este año en vez de 15 km. recorrerá apenas 3 km.

Hasta el momento los distintos grupos subversivos han respetado la religiosidad del pueblo aunque la policía cree que este año puede ser distinto y se prepara a evitar que los terroristas aprovechen la aglomeración de gente para atentar contra edificios públicos y luego esconderse entre la multitud.

Las primeras medidas dadas a conocer consisten en poner una hora límite al paso procesional, que ha sido fijado a las siete de la noche

por el toque de queda y las calles por las que se transitará son las más amplias del centro de la ciudad y en las que se facilita la vigilancia policial.

La sustancial modificación del recorrido afecta a la zona más popular de Lima, los Barrios Altos en los que también se encuentran la mayoría de los monasterios de las monjas de clausura. Precisamente fueron estos conventos los que iniciaron la Procesión en el siglo XVII.



El culto del Señor de los Milagros es considerado por los investigadores sociales como una de las raíces histórico-culturales del país en el que confluyen antiguas tradiciones hispánicas con ritos precolombinos sobrevivientes a la conquista española del imperio de los Incas en 1533.

Octubre es un mes de festividades en Lima, además de ir a la procesión, quienes buscan un milagro que cambie sus vidas se visten con un hábito morado, los limeños consumen un turrón, denominado de “Doña Pepa» y se da inicio a las corridas de toros, con el nombre de la Feria del Señor de los Milagros.

Las fechas de la procesión son invariables, todas las campañas iniciadas para destinar exclusivamente los domingos de octubre para su recorrido han fracasado, incluso el argumento de que baja la productividad del país y que resulta imposible ir al centro de la ciudad esos días, ha sido desestimado.

El culto está ligado a los distintos terremotos y temblores que han afectado Lima en los últimos trescientos años, precisamente en el mes de octubre y su origen es precisado en 1655 cuando los cronistas de la época refieren la existencia de una pintura de un Cristo crucificado.

Los cronistas señalan que en esa época, esclavos negros de la raza Agola formaron una cofradía religiosa denominada de “Pachacamilla”. Se reunían en un precario local de adobe en el que uno de ellos pintó en una pared a Cristo.

En 1687, dos terremotos seguidos en un mismo día destruyeron gran parte de Lima y el lugar de los cofrades angoleños se vino abajo. Sólo la pared en la que estaba la pintura permaneció de pie, la gente lo calificó de milagro, comenzándose los ritos del culto.

En un principio la Inquisición vio con desagrado el fervor de los esclavos por la imagen y al ser custodios de la misma consideró que ante ella se efectuaban ritos paganos y la mandó borrar.

Por diversas circunstancias la imagen no fue borrada y cuenta la leyenda que alguien se atrevió a dañar los pies del Cristo, y murió fulminado en plena tarea destructiva.

Al culto se agregó el de la Virgen de la Nube, que también sale en procesión al estar su imagen al reverso del Señor de los Milagros, ya que por esos tiempos de fines del siglo XVII la Virgen María fue vista en aparición sobre una nube en la ciudad ecuatoriana de Quito.

Desde 1700, monjas carmelitas de clausura tienen a su cargo los ritos del culto popular del Señor de los Milagros invariablemente, y fueron ellas las que construyeron la Iglesia de las Nazarenas cuyo altar principal está, levantado frente a la pintura del esclavo anónimo.

En tanto la cofradía de Pachacamilla se ha convertido hoy en la «Hermandad de Cargadores del Señor de los Milagros”, la más importante congregación de seglares del país cuyas tradiciones son transmitidas de padres a hijos y a la que pertenecen desde humildes trabajadores hasta el Presidente Alan García.

Todos ellos en algún momento de la procesión cargan las andas de oro y plata maciza, cuyo peso es de varias toneladas en medio de una lluvia de pétalos de rosas que es arrojada interminablemente desde todos los inmuebles por los que pasa y ante escenas que lindan con un fervor que se aproxima al delirio.

Este 18 de octubre, como hace casi 300 años la Procesión vuelve a salir y reiniciará su paso al día siguiente, ya no serán 48 horas continuas de vigilia por las calles, pero la tradición se mantiene de la rogativa a Dios para que no se repita el terremoto del 20 de octubre de 1687.

Luego, el Señor de los Milagros vuelve a salir a las calles el 28 del mismo mes, en conmemoración del más catastrófico sismo que haya sufrido Lima y que ocurrió en 1746.

Sahumerios y promesas para recibir favores divinos llevan ya cientos de años y los escépticos preguntan si en verdad la imagen es milagrosa y los cofrades del Cristo de Pachacamilla responden afirmativamente y añade que de todo el mundo vienen personas para el culto y esa es a mejor respuesta que se da."


237. Fernando de Szyszlo, pintor y escultor peruano quien vivirá en tanto el Perú tenga vida

Autoretrato.

El pintor Fernando de Szyszlo estuvo siempre presente en nuestra vida nacional, propició los derechos del hombre y sus libertades, su obra está convertida como parte esencial del Perú desde los años sesenta, en los últimos tiempos quiso envejecer delante de todos nosotros, mostrándonos su inacabable inteligencia y su esencia de artista, así fue que nos hizo creer que siempre nos acompañaría, como nuestro artista sin igual, pero todo acabó en la tarde de ayer lunes, un accidente en su casa le precipitó su muerte a los 92 años de edad, junto con la de su esposa. Lila.

Es una tragedia que de verdad llena de pena, impensable para un hombre tan sereno, tan creativo, lejano a todo ruido, a quien jamás pudo rozar el más mínimo escándalo. Su carácter no lo toleraba, no fue su forma de ser, ya que era lo más lejano a su pensamiento mortificar a otros por cosas suya.

Szyszlo nació en Barranco, Lima, el 5 de julio de 1925, ya era una leyenda viva del arte nacional, en los años sesenta. En el colegio mientras en clase leíamos el Caballero Carmelo, el famoso cuento del hermano de su madre, Abraham Valdelomar, el intelectual limeño por excelencia, sabíamos que Szyszlo, su sobrino, era ya lo más importante que la pintura peruana le había dado a nuestro país, y cuando fuimos al Museo de Arte de Lima, vimos obras suyas, comprobamos así que estaba reconocido en vida.

Con la poeta Blanca Varela.

En 1974, la numeración de sus pinturas encabezada por Inkarri, cuyo rojo es la sangre de nuestros ancestros, se acercaba a las casi 1,500. El comentó que más la suma de sus esculturas había logrado superar ese número total. Se podía decir que su vida estaba dedicada a la creación artística, antes de cumplir los 50 años de edad.

Unos meses antes le había pedido que me diera una entrevista, que me concedió, pero no resultó más que una conversación más, con el formalismo de una persona que estaba acostumbrada a dar entrevistas, a quien no tenía mucha experiencia en eso. Nunca la vi publicada, pensé que le había fallado, le puse cualquier seudónimo, no me gustó, no me interesó saber en qué parte de La Prensa la puso su mítico editor, Federico La Rosa. En cambio me invitó a almorzar especialmente con Blanca, para conversar, porque era en verdad Szyszlo, el más grande conversador que puede haber existido en Lima.

Si se tuviera que situar a Szyslo en un lugar que no sea su taller, sería conversando en su casa, sin límite de tiempo, entre varios seres humanos de su mayor confianza o con un amigo en particular:

Su tema para hablar y escuchar hablar, verdadera tertulia limeña, fue siempre la vida misma en líneas generales y a como se estaba presentando. El maestro ha sido una persona que otorgaba su amistad, te trataba como amigo de frente, se preció de no haber perdido jamás a un amigo, podía dejar de ver a la gente, por las razones que fueran, pero podían pasar casi 30 años, como pasó conmigo, y no es posible perderle afecto, cariño, admiración.

Había conocido a Szyszlo a través del maestro Adolfo Winternitz, extraordinario pintor y vitralista austriaco, cuyo arte religioso me interesó estudiar, y que cuando estuve en Letras en la Católica, me convertí en una especie de ayudante suyo, con la devoción y el respeto que todo ayudante tiene por el maestro, no estuve de aprendiz porque no iba a ser artista, mi vocación era escribir, aunque muchos en La Prensa decían que me dedicara a otra cosa porque escribía con las patas. Szyszlo me ayudó mucho en superar esos dichos, me enseñó a que si quería escribir, era para mí mismo, para desarrollarme, no para ganar aplausos, si para ser admirado y mucho menos para exhibirme.

La primera vez que vi al maestro en el taller de Winternitz, comprendí que estaba de a verdad frente a Szyszo, no podía creerlo y como ni me miraba, podía observarlo con absoluta libertad, lo veía que estaba en otras cosas, más allá del funcionamiento del taller, no era una visita cualquiera. Su actitud mostraba que se tenía que tomar decisiones importantes en el momento, seguramente una exposición, ese día no estaba con Dalma, pero me di cuenta que Winternitz, una maravilla de ser humano y Szyszlo eran patas del alma, después me contó que fue su primer maestro.

Estaba en mis inicios de Letras en la Católica, tenía 18 años, pero no dejé pasar la oportunidad de conocer ese día al maestro, mañana tal vez ya no se presentara de nuevo la oportunidad.

Por suerte necesitaban manos, muchachos que carguen cosas, y Szyszlo, me señaló primero y me quedé buen tiempo, moviendo, cargando con otros muchachos y chicas.

Sé que el maestro, nos invitó a todos a almorzar, se sorprendió entre las risas de Winternitz que no me interesaba desarrollarme como artista, que quería escribir aunque dijeran que no había nacido para eso y que si estaba entre ellos era que me encantaba estudiar la religiosidad en el trabajo del maestro austriaco, porque era un converso al catolicismo, y me era trascendente comprender como era que calaba en él, cada vez con mayor intensidad, el sentimiento mariano.

Le expliqué con detalle a Szyszlo, escuchado siempre por Winternitz, que soltaba unas pequeñas risas de absoluto aprecio, que en la novela Narciso y Goldmundo, del alemán Herman Hesse, cuyo escenario es un convento medieval en el que dos novicios se hacen amigos, uno será el abad y el otro, un desertor que ganado por la bohemia se va y que regresa para realizar la obra monumental del convento, una escultura de la Virgen María. Conversamos sobre Hesse que no fue católico, homosexual y libre pensador anti fascista, que en su obra tiene una tendencia a poner al protagonista en la búsqueda de Eva, la primera mujer, la madre primordial, pero en Narciso y Golmundo, reconoce en la madre universal a la Virgen María y eso me interesaba. Le explique a Szyszlo que por estas conversaciones, Winternitz me tenía de amigo y ayudante, que también podía ser su amigo, si lo aceptaba.

Me fui encontrando con Szyszlo, quien demostraba un trato deferente conmigo, con bastante frecuencia, poco en el taller de Winternitz, fue por Dalma y sus amigos artistas. Mi Dalma no tuvo tiempo en esta vida para definir entre la pintura, la actuación, la investigación y elaboración de tintes andinos, entonces ella se vinculó entre otros, a Bellas Artes y fue parte de un grupo conformado por jóvenes que como tantos otros de mi generación hemos amado su obra y admirado el humanismo que brotaba en Fernando.



Szyszlo fue la única persona que me comprendió cuando murió Cristina Gálvez, amiga mutua, me quedé muerto de pena, nadie me podía creer que significaba una pérdida terrible para mi, se había muerto sin previo aviso, de un ataque al corazón, sentía que era como una puñalada y es que estaba acostumbrado, que cuando me acordaba de Cristina, así de pronto, la iba a visitar, no era el único. Te sentabas en su casa que era su taller, siempre con gente, en mi caso, tomaba desayuno o almorzabas o un buen lonche de acuerdo a la hora, o salías a caminar, siendo Cristina una mujer mayor estaba rodeada de vida, de alegría, siempre había gente joven, todo me era lindo y precioso alrededor de ella.

Szyszlo me dijo que no sabía cómo era que había captado sus sentimientos sobre la muerte de Cristina, un ser de luz.

Nuestro pintor tuvo siempre una admiración preferente sobre el poeta César Vallejo, con facilidad expresaba su admiración, en algo me parece que influyó los años que vivió en París con Blanca Varela. No sé si en Francia conoció a la señora Georgette Philipard, la esposa de nuestro vate universal, no se tampoco al detalle que tanta cercanía social tuvo la viuda de Vallejo con Szyszlo.

Ser que Szyszlo a principios de 1979 pidió a la Sociedad Francesa de Beneficencia, presidida por mi tío Miguel Fort Barcelli, que se hiciera cargo definitivamente de la señora Georgette y que la internara en la Clínica Maison de Sante, porque estaba muy delicada de salud. Esta institución otorgaba por una gestión realizada por don Miguel Fort Magot en 1970, de una pensión mensual de 1,500 soles.

Para nada era necesario que Zsyszlo realizara las gestiones, él quiso hacerlo, lo acompañé, es que él consideraba a Vallejo como lo máximo y era lo mínimo que podía hacer por su viuda, realizar sus trámites.

En los cinco años que estuvo internada la señora Georgette, la viuda de Vallejo, el único que fue a visitarla con alguna continuidad fue Szyszlo. Una vez fue la poeta Magda Portal y también una vez, por separado las periodistas, Ángela Ramos y Elsa Arana. Nadie más fue, nadie más pidió verla.

El ritual de Szyszlo fue el mismo para visitar a la viuda de Vallejo, me llamaba por teléfono para pidiera una cita, iba de inmediato a buscar en su oficina en la Maison de Santé a don Miguel Fort Magot, directivo de la Sociedad Francesa, cuya esposa, mi abuela Rosita, fue amiga de la señora Georgette, entonces la señora le tenía enorme aprecio, era la única persona a la que recibía de buenas maneras, no le interesaba tratar con nadie. Don Miguel la visitaba todos los días, recibía sus quejas y con él podía pasar gente: los médicos.

Siempre me impactó que Szyszlo se pusiera feliz de estar ya próximo a la habitación de la señora Georgette, a sabiendas que podía botarlo, a un embajador de Francia le arrojó un florero. La verdad es que se la había abandonado.

Nuestro gran pintor siempre tuvo tiempo para visitar a la señora Georgette, que no le faltaba nada y que tenía los mejores cuidados que se le podía ofrecer en la ciudad. Don Miguel tenía muy buena relación con Fernando de Szyszlo, después de la veintena de visitas que hizo el pintor, sin que nadie lo supiera, a la centenaria cocina de la Clínica, vigente a principios de los años ochenta, en la que cien años antes se había salvado la vida de innumerables soldados del Perú que participaron en las Batallas de San Juan y de Miraflores.

La cocina era grande, oscura, allí don Miguel Fort, agasajaba con algún plato especial que le preparaba la señora Petra a nuestro gran pintor.

Con Fernando tengo muchas anécdotas, de cuando ya separado y divorciado de Blanca Varela, vivían en casa conjuntas y Blanca caminaba por la casa de la nueva compañera de su exmarido, como si fuera la suya propia.

La última vez que vi, traté y converse con Fernando fue en Arequipa, el día del mitín del cierre de campaña, de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 1990. La Agence France Presse, en la que trabajaba, me mandó a cubrir periodísticamente la presentación del candidato presidencial Mario Vargas Llosa.

Szyszlo, sin ningún tipo de ambición política, secundó a su amigo Vargas Llosa en el Movimiento Libertad, de ideología neoliberal. Fernando siempre me pareció un humanista hacia la izquierda, con la más enorme amplitud de criterio y de tolerancia frente a su prójimo, que haya podido ver en otro ser humano en Lima. La poca tolerancia que puedo tener es aprendida de Fernando de Szyszlo. Pero no puedo ahondar en el tema, porque no lo abordamos nunca.

En esa campaña electoral me había encontrado varias veces con Fernando, con su esposa, y con Blanca. Me parece que me encontré con todos ellos en un almuerzo, al que caí como un paracaidista y se me trató muy bien, por el propio Szyszlo, quien creyó que me había convertido al Movimiento Libertad. No se decepcionó cuando le dije que no. En la tarde nos encontramos visitando, con todos quienes veníamos de Lima, incluidos los candidatos a vicepresidentes, Orrego y Alayza Grundy, en el centro de Arequipa, tiendas de venta de productos de alpaca.

El maestro a quien ya casi conocía 20 años, me dijo que quería caminar hacia el río, le dije que conocía el camino, porque no hacía mucho me había hospedado en el antiguo Hotel de Turistas, que seguía siendo precioso.

Caminamos con tranquilidad, algo hablamos del surgimiento del fenómeno Fujimori, que lo había notado muy fuerte en Arequipa, de regreso, Fernando me presentó a alguien importante de la campaña política de ellos, se río cuando vio que no me hicieron caso. En la mañana siguiente nos encontramos en Aeropuerto ya de retorno a Lima, allí me despedí de mi amigo, uno de los seres más extraordinarios que han nacido en Perú, sin saber que sería para siempre, hasta este reencuentro por su fallecimiento.

Mi generación tuvo acceso y la posibilidad de desarrollar la amistad con figuras geniales de nuestra cultura el pintor Szyszlo, la escultora Cristina Gálvez, el vitralista Adolfo Winternitz, la poeta Magda Portal, la poeta Blanca Varela, el narrador Julio Ramón Ribeyro, los pintores Tilsa Tsusiyael pintor Humareda, siempre sentado en el restaurante bar situado al costado del hotel en el que vivía en La Parada, el poeta José Sologuren, el poeta Emilio Adolfo Westphalen, detallista en extremo, dueño de una inagotable cultura propia, quien cuando estaba en Lima abría su preciosa casa barranquina, a quien Szyszlo ha revalorado en los últimos años, el poeta Martín Adan, quien paraba el bar Cordano, se decía que vivía al costado, en el Hotel Comercio, especializado en gringos mochileros rumbo al Cusco, y entre otros muchos, el pintor Teodoro Núñez Ureta con los poetas Calvo y Reynaldo Naranjo, pero el tótem era ya el novelista Mario Vargas Llosa. Pero de todos ellos me quedo con Szyszlo.







236. Jorge Avendaño, jurista peruano, profesor de Derecho y uno de los más importantes y trascendentes miembros de la comunidad universitaria que ha tenido, tiene y tendrá la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), ha fallecido a los 84 años de edad

Dr. Jorge Avendaño Valdez, reconocido especialista en Derecho Civil peruano.

El Dr. Avendaño fue el Vice rector del último padre rector de la universidad, Felipe Mac Gregor SJ, quien vislumbró y delineó el futuro de la PUCP, que es su actual presente.

Siempre me impactará que el Dr. Avendaño haya sido el alumno y el discípulo predilecto en la PUCP del padre Mac Gregor, un sacerdote de a verdad, de una inteligencia e inspiración, que es no es usual en nuestro medio.

Cuando culminó el periodo magistral del padre Mac Gregor, el Dr. Avendaño, quien debió ser su sucesor, no alcanzó los votos suficientes. Para sus alumnos que esperábamos en el patio del Instituto Riva Agüero, los resultados de la votación, y que curioseábamos la reunión, por turnos, a través de una de las ventanas del antiguo rectorado, resultó como una puñalada a traición cuando se anunció otro nombre.

El Dr. Avendaño quien representó siempre una línea progresista, siempre fue un hombre que sonreía cuando te estrechaba la mano y lo recuerdo así, esa noche demasiado triste, en que no tienes otra que aceptar los resultados....

En mis tiempos de estudiante de Derecho (73-76), el Dr. Avendaño era el maestro que imprimía su personalidad a la Facultad de Derecho, dictaba dos cursos obligatorios: Derecho Reales 1, Derecho Reales 2, y el curso electivo, Seminario de Propiedad, por lo que fui su alumno durante tres ciclos, que suman un año y medio.

El maestro Avendaño, un maestro de a verdad, te enseñaba que frente a un hecho o un caso, tenías que tener tu propia opinión, no era importante o trascendente, si todos estaban en contra de lo que tu opinabas, ya que no es una afirmación frente a otra u otras afirmaciones distintas. Tienes que tener dominio de los Derechos Reales o propiedad, del Código, y te enseñaba con insistencia que todo estaba en la construcción de los fundamentos jurídicos y la presentación de los hechos en que la presentas.

Avendaño no le enseñó a mi generación dogmas, bueno tenemos que aceptar que el Código es un dogma, entonces se puede afirmar que quiso enseñarnos, lo que ahora podríamos llamar herramientas de trabajo que nos llevaran a pensar para que no fuéramos robots, en mi tuvo mucha influencia, incluso mi práctica del derecho me llevaba a la especialización de propiedad, pero como en los años ochenta dejé para siempre el mundo del derecho, no lo volví a tratar a este maestro fundamental en el desarrollo de la PUCP, que cuando conocí se le tenía ya como un gran maestro y un enorme profesor, desde entonces han pasado más de 40 años, en los que el prestigio del Dr. Avendaño ha seguido desarrollado y consolidado como el de una de las mayores personalidades de la PUCP y del mundo del derecho en el Perú.

La PUCP ha publicado la siguiente nota informativa:

"Lamentamos informar el fallecimiento del Dr. Jorge Avendaño Valdez, reconocido especialista en Derecho Civil peruano, que se desempeñó como docente y autoridad en nuestra Universidad.

El Dr. Avendaño Valdez fue pro rector, dos veces decano de la Facultad de Derecho y profesor principal del Departamento de Derecho.

Asimismo, fue fundador y director de nuestras maestrías de Derecho Bancario y Financiero, Derecho de la Empresa y Derecho Tributario. Recibió la Medalla de Honor R.P. Jorge Dintilhac SS.CC. en 2008 por nuestra Universidad en reconocimiento a su destacada trayectoria.

En los últimos años, cumplió una destacada labor profesional en la defensa legal de la Universidad. Además, fue congresista de la República (1995-2000) y decano del Colegio de Abogados de Lima."

235. Augusta Barreda Benavides, pintora, escultora, grabadora peruana, una vida dedicada al arte


Augusta Barreda, nació en Lima en 1954, es una artista que presenta en su obra un arte sin límites alcanzando la creatividad que la envuelve de siempre en los distintos materiales que emplea para plasmar su inspiración. Barreda atrae a su ser la luz de lo existente atrapando en su corazón y captando en su alma, la esencia, los sentimientos, las sensaciones de todo lo que le es externo a su ser, permitiéndole envolverse en los colores que transmite para todos nosotros con la belleza que nos hace llegar en todo el esplendor de su pintura, la escultura, grabado, en todo lo que haga. En Barreda todo es válido para la creación artística, para que nos enamore por siempre.





234. Nuestra Señora Aparecida, la famosa y milagrosa imagen negra de la Virgen María, cumple hoy 300 años



En Brasil te dicen que la Virgen María es negra en Brasil y que es su patrona (padroeira), y es Nuestra Señora de Aparecida. Su imagen está al lado del puerto de la catedral de Río de Janeiro. Su santuario, es una basílica, la más grande en el mundo que está dedicada a Santa María, y está en Aparecida, Sao Paulo.

Hace 300 años, un día como hoy jueves 12 de octubre, la red de tres pescadores sacaron del mar a la imagen de Nuestra Señora de Aparecida.

En lugar de comida para ellos y sus hijos, realizaron el hallazgo de la una imagen mariana, cuyo culto a través de estos 300 años, la señala desde sus inicios de milagrosa libertadora  de esclavos, de sanadora de todo tipo de enfermedades y es la madre del Brasil que le ha construido el mayor templo mariano de la cristiandad. La advocación mariana de la Virgen Aparecida está extendido a todo el mundo. Mi mamá fue devota esta Virgen y colocó hace muchos años una imagen en su sala.


Nuestra Señora de Aparecida.

233. Martha Huatay, dirigente de la organización terrorista Sendero Luminoso, la abogada de los terroristas, tras cumplir 25 años de prisión ha sido excarcelada en la noche del martes 7 de octubre de 2017, son tiempos para liberar Terroristas, estamos fregados.




La abogada de Sendero Luminoso y de todos sus terroristas entre 1980 y 1992, su rostro visible durante doce años, Martha Huatay Ruiz, cuando anoche cumplió 25 años de cárcel por la práctica del terrorismo, la TV sin impunidad nos la trajo a nuestras casas, para verla saliendo de prisión, a sus 74 años de edad.

Lo primero que se comprueba es que ha dejado de ser habladora como antaño, que se había tapado el pelo y el rostro con una chalina morada con reflejos dorados, por eso no sabemos qué tan envejecida está, pero una terrorista por más decrépita que esté, será terrorista y sanguinaria por siempre, es nuestra enemiga hasta el último suspiro de su vida.

Huatay no ha pedido perdón, no está arrepentida, seguramente volverá a ser la abogada de Sendero Luminoso, su rostro más visible. Estamos fregados.

No comprendo que es lo que las autoridades del país quieren probar mostrándonos a todos que los terroristas que han cumplido su pena de cárcel.

Supongo, solamente podemos suponer, que lo primero que pretenden probar es que la justicia funciona, fueron juzgados, cumplieron su condena y ahora están libres. Lo segundo es que esta mujer, Martha Huatay Ruiz, estuvo condenada a la prisión perpetua. Y ahora resulta que por sus derechos humanos, señalados por la Corte Intera... que financia la cumbre de las carreras abogadiles de los caviares más importantes, obligaron a nuevos juicios para los terroristas, entre ellos Huatay.

La abogada Martha Huatay pertenece de siempre al grupo más íntimo del fundador de la organización terrorista Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, y es así que cuando el 18 de mayo de 1980, fecha en la que declararon la guerra al Perú, ella quedó al frente del aparato legal del terrorismo, con la función de ir a las cárceles para asumir la defensa legal de los primeros presos que cayeron realizando acciones terroristas, para liberarlos.

Su labor de abogado la convirtió en el único rostro que mostró Sendero Luminoso hasta que fue capturado el 12 de setiembre de 1992, su jefe y fundador Abimael Guzmán.

Desde un principio sorprendió a todos quienes nos aproximábamos a la situación, por el hecho de ejercer el periodismo, que los "senderistas", se caracterizaron por no juntarse con nadie, todo lo que no era ellos les apestaba, por eso entre ellos nomás se agruparon, no interactuaban con nadie que no sea senderista y así fueron estructurando su propio poder carcelario y es así que sus jefes y jefas tuvieron llave de sus propias celdas.

Las autoridades desde el principio supieron quiénes eran los senderistas, señalados como una secta de fanáticos asesinos que se preparaban su propia comida, se la pasaban estudiando sus textos maoístas, practicaban sus propios ejercicios, realizaban sus propios juegos florales, con arte y pintura siguiendo la línea de la revolución cultural china y cantaban y cantaban...de a verdad que nadie explicó que era lo que estaba pasando en el Perú, con esta secta de fanáticos, porque todos los días se capturaba senderistas.

No hubo respuesta, no hay respuesta.



La abogada Martha Huatay de pronto logró, muy al principio del terrorismo, que un juez en el Cusco liberara a varios senderistas. Este juez fue Manuel Febres Flores, que no tuvo otro camino que acabar con su carrera judicial. Era un conocido abogado de izquierda, que nadie sabía que se había sumado a Sendero Luminoso. Años después reapareció como abogado del N°2 del senderismo, Osmán Moroten. El Dr. Febres fue secuestrado y asesinado en Lima. La violencia ya atacaba por todos lados, incluso en la capital. Resulta increíble que ya nada de eso existe, en nuestra vida nacional.

La primera vez que vi dar declaraciones a Martha Huatay fue cuando varias mujeres terroristas, en lugar de permanecer recluidas en Chorrillos y en el Callao, fueron trasladadas una a una al Hospital Larco Herrera, para tratamiento siquiátrico, y a la dirigente fundadora de Sendero, Catalina Arianzen, la internaron en un clínica privada en Chorrillos.

¿Habrá sido un escándalo? Algunos periodistas fuimos a Larco Herrera. No había explicación. La abogada Huatay dio la cara por sus clientas... ¿Alguna duda que ella era senderista? De a verdad que nunca la tuve.

"Dra. Huatay, las señoras internadas en Larco Herrera ¿son guerrilleras o no son guerrilleras?". La abogada Huatay dijo que sus patrocinadas eran inocentes, que ella no era juez para calificar a nadie y que esa afirmación no estaba probada, no hay pruebas, son invenciones de la policía, sentenció.

"Dra. Huatay son locas o no son locas" y la abogada puso una cara de ofendida y después de odio mortal, reclamó de que un hombre joven podía expresar una palabra tan ofensiva para el ser humano y en respuesta: "Dra. Huatay la verdad es que si las internan en Larco Herrera, es porque están locas". No recuerdo la palabra que usó la abogada Huatay, en esa época no se usaba la palabra estrés, pero según Huatay la captura, el trato policial, el traslado a Lima, el encarcelamiento, las puso nerviosas y era un derecho de recibir tratamiento médico.

La verdad es que un día, se acabó el tratamiento siquiátrico de las terroristas, ya que todas desaparecieron sin que nunca más se volviera a saber qué pasó con ellas. La única verdad es que la abogada Huatay se encargó que la tierra se las tragara. No hay que dudar esta mujer es en exceso importante para Sendero Luminoso.

Nunca más volví a participar en un rueda de periodistas ofrecida por la abogado Huatay, ni me acerqué jamás para pedirle declaraciones, la fobia que le agarré la única vez que le hice varias preguntas, fue mutua. Ella mira con odio, en broma una vez algún periodista judicial, me dijo que "no echa mal de ojo, te manda matar". No le tuve miedo jamás, escribí varias veces contra ella y cuando la capturaron y después que la presentaron con traje a rayas y condenaron a cadena perpetua, mis cables firmados con mi nombre y apellido, transmitieron la verdad que la prisión ponía punto final a una vida de terrorista. Ahorita ya no es verdad.



Huatay durante muchos años, entre diez y once años continuos declaraba en las tardes, en el segundo piso del Palacio de Justicia, antes y después de las audiencias de juzgamiento de los senderistas. No me acercaba donde ella, prefería conversar durante las audiencias con otros abogados, todos ellos subordinados a la abogado Huatay, entre ellos Yovanka Pardavé Trujillo y Tito Valle Travesaño. Los he observado a los tres, juntos y por separado, cuando entraban y salían de la audiencia judicial. Pardavé y Valle murieron en el develamiento del motín registrado en junio de 1992 en la cárcel de Canto Grande.

En cuanto al abogado Crespo, quien figura como el organizador y portavoz del Movadef, organismo de fachada de Sendero Luminoso, era el segundo de Martha Huatay, le llevaba sus papeles para el momento de la audiencia penal.

Martha Huatay era la jefa de los abogados senderistas y su jerarquía era absolutamente visible, es una organización fanática. Cuando murieron Yovanka Pardavé y Tito Valle, Sendero Luminoso, les reconoció su jerarquía partidaria y eso puso al descubierto a Huatay. En setiembre del 92 cuando fue capturado Abimael Guzmán, cayó entre otros con la terrorista Laura Zambrano, camarada Meche, la jefa de los terrorista de Lima, que había sido liberada a principios de ese años por el gobierno del entonces presidente Alberto Fujimori, por haber cumplido su sentencia judicial de 10 años.

Huatay había sido la abogada de Laura Zambrano, eso se tuvo presente, me parece que quedaba duda ninguna de la relación Abimael Guzmán - Martha Huatay y en eso se anunció que iba a ser la abogada del jefe terrorista, junto con el abogado Crespo, y eso ya no fue posible ya que fue capturada y señalada como la jefa de Socorro Popular, el brazo armado del senderismo.

Como todos sabemos y hay que insistir que fue condenada a cadena perpetua y después por orden la Corte Interame.... a 25 años de cárcel, que cumplió en la noche de ayer lunes.

Finalmente falta presentar a "Socorro Popular", tal vez con ese u otro nombre, Sendero Luminoso formó un organismo de derechos humanos a fines de los años setenta, que tuvo como sede inicialmente la casa de Sybila Arredondo, la viuda de José María Arguedas.

Se sabe que en algún momento trataron de interactuar con otras organizaciones similares, pero parece que fue imposible, porque los senderistas no podían entablar relaciones con otros grupos humanos, salvo con quienes planteaban lo mismo que ellos, la guerra popular del campo a la ciudad, o revolución, que ellos convirtieron en terrorismo indiscriminado en contra de la población civil o todos habitantes del Perú.

Socorro Popular desde un principio se encargó de los presos senderistas, hombres y mujeres, le ponía abogados para que los defiendan, encabezados por Huatay y les conseguía de lo mínimo que se necesitaba en la cárcel para sobrevivir, pero siempre, cayeron miembros de Socorro Popular, con armas y dinamita, por eso fue que Sybila Arredondo, fue detenida, liberada, vuelta a apresar, llevada a juicio, liberada, hasta que ya no tuvo defensores y fue condenada a prisión. Por su nacionalidad chilena fue liberada hace unos años, vive en Chile.

La abogada Huatay es parte fundamental de Sendero Luminoso, pertenece a sus dirigentes históricos, que no fueron devorados por el terrorismo que crearon, me es increíble que este viva, porque ella hasta que se capturó a Abimael Guzmán fue el rostro visible, es decir la cara pública de Sendero Luminoso, que enfrentó todo lo que tenía que enfrentar para defender a terroristas y lograr liberarlos.

Nunca se mostró como una mujer culta e instruida, ella poseía palabras y hasta frases de cliché que le permitieron salir airosa cuando enfrentó a quienes teníamos que enfrentarla, a pesar que nuestro oficio se limitó al periodismo.

Seguramente Huatay es una mujer de reacciones rápidas y hasta veloces, posiblemente es dueña de una inteligencia vivaz que le permitió encontrar respuestas inmediatas para enfrentar al Poder Judicial durante doce años continuos de ser el rostro visible del terrorismo en el Perú, la jefa de su aparato legal, porque todo lo demás en Sendero Luminoso es clandestino, señalado de imposible de acceder.

Y ahora esta mujer vuelve a caminar entre nosotros, como si nada hubiera pasado en el Perú y con todos sus derechos para ser otra vez la abogada de Sendero Luminoso, para formar discípulos en la nueva generación, con absoluta libertad. Es increíble, pero es cierto, es trágico pero es la verdad.

Martha Huatay, la abogada de Sendero Luminoso.