lunes, 22 de mayo de 2017

191. Fidel Castro, revolucionario y gobernante cubano, el hombre más famoso nacido en el siglo XX en Cuba, en el Caribe y la América Latina.



El comandante revolucionario Fidel Castro, quien después de la victoria, el 1 de enero de 1959, impuso la única dictadura comunista en nuestro continente, murió el viernes 25 de noviembre de 2016, a los 90 años de edad, medía un metro con 91 centímetros, fue marxista leninista prosoviético (ruso) y como todo gigante que está señalado por el mundo: es intensamente venerado, amado, odiado y satanizado.

Fidel Castro es el último de los bolcheviques, de los revolucionarios marxistas-leninistas del siglo XX, que encarnaron y le dieron su nombre a la revolución para la toma del poder en sus respectivos países y crearon la dictadura del proletariado, en países que no tenían mayoría obrera, dejando la dirección política, al partido único, el partido comunista, creando despiadadas dictaduras e infames policías secretas.

Fidel Castro gobernó Cuba desde 1959 y tuvo siempre como su sucesor a su hermano Raúl, conformando así a una dinastía de gobernantes que está reñida con la moral. 



Una vez a la estrella de las estrellas, la gran Celia Cruz, le pregunté en el Sheraton su opinión sobre Fidel y no le dio ataque porque le dieron diablos azules, exclamando una tras otra un montón de palabras: "sátrapa, asesino, maldito, miserable, ...no regresaré a Cuba mientras viva". Celia Cruz fue la voz más preciosa y famosa del exilio cubano y me parece que le gustaba insultar a Fidel, a la primera que se le presentara, no se molestó conmigo.

Fidel en fechas: Nació el 13 de agosto de 1926, cuando cumplió 90 años asistió a un homenaje en La Habana, que tuvo la dimensión de una festividad patria. Primer Ministro de Cuba entre 1959 y 1976 y Presidente de 1976 a 2008, que por enfermedad se jubiló de todo cargo gubernamental, pero hasta el 2011 fue primer secretario del Partido Comunista, siguiendo el ejemplo del comunista chino Deng Xiaoping del camino de la jubilación. 

La verdad es que Fidel Castro marcó a la generación de los cincuenta y de los sesenta en América Latina, Fidel tenía a la juventud en sus manos, como nadie lo había hecho, sus discursos llegaban por la radio de onda corta y de onda larga, tan igual como después muchos escuchan a los predicadores evangélicos norteamericanos, la gente se reunía para escuchar a Fidel, en las ciudades más grandes, en los pueblos más chicos.



Surgieron en todas partes las guerrillas rurales y urbanas, todas fracasaron, triunfó el sandinismo en Nicaragua, como excepción que confirmó la regla, que las revoluciones no se exportan. El Che (Ernesto) Guevara, el número 2 de la revolución cubana, se embarcó a Bolivia, traicionado, el ejército boliviano lo capturó y lo ejecutó. 

Fidel tiene el logro de haber marcado una época y a casi todos los jóvenes que creyeron que las cosas no podían seguir a como estaban, analfabetismo, hambre, miseria, y enseñó como modelo a seguir a la revolución cubana y después que fracasó el "foquismo" o "guevarismo" de una revolución sangrienta para tomar el poder, el derrumbe del muro de Berlín y el fin del comunismo en Europa oriental, convirtió a Cuba en un paria en los años 90 hasta el surgimiento del chavismo en Venezuela, que ha financiado a Cuba. 

En el Perú la influencia de Fidel Castro ha sido enorme, el experimento de una dictadura de izquierda, encarnado por el general Juan Velasco Alvarado que vivimos entre1968 y 1975, fue absolutamente de inspiración castrista, y Velasco lo primero que hizo sin llamar la atención fue aliarse a la Unión Soviética, el nombre de Rusia cuando fue comunista. 



El general gustaba marcar el énfasis que la revolución peruana de la que él era jefe, era pacífica, no había surgido por la violencia y que no empleaba la violencia, para las diversas expropiaciones que hizo y que por eso de acuerdo a su propia propaganda la revolución peruana era: ni capitalista, ni comunista.

Lo primero que hizo el general Velasco fue buscar la amistad de Fidel, que se puso en manifiesto cuando enfermó casi para morir y que le salvaron la vida en el Hospital Militar, y de inmediato primó su decisión de ser atendido por los médicos cubanos. 

Como curiosidad es que se impuso la guayabera cubana sobre el terno, como una moda impuesta por la dictadura en los años 70 y Raúl Castro selló la amistad de la revolución peruana con la revolución cubana en su visita a Lima para las fiestas patrias de 1974 y en el verano de 1975, el Festival de Agua Dulce marcó el son cubano, con cientos de músicos, cantantes, y bailarinas de Cuba, que introdujeron la salsa.



Todo se acaba y el general Velasco fue derrocado el 29 de agosto de 1975 y de a poquitos se fue desmontando la revolución peruana, de los tiempos en que el Perú estaba entre los líderes del Tercer Mundo. Cosas que pasan en nuestro país, el general Velasco inauguró la Cumbre de Lima de los 77 países no alineados, sesión a la que fui en mi condición de periodista, y la clausuró el general Morales Bermúdez, quien acababa de derrocar, traición de por medio, al general Velasco.
A partir de Morales Bermúdez a ningún gobierno peruano le volvió a interesar Cuba, más allá de lo estrictamente diplomático.

Con Velasco.

Fidel Castro en setiembre de 1971 estuvo en Lima, una escala técnica rumbo a Chile, del aeropuerto fue a Palacio a conocer al general Velasco. Se dice que Fidel fue muy efusivo, atento y hasta cariñoso con el general. En esos años los velasquistas, que eran un montón de montones amaban a Fidel. Los velasquistas no necesariamente eran de izquierda, y a muchos solamente les gustaba la dictadura por la dictadura. En esa época la izquierda peruana, planteaba la lucha armada y/o guerra popular, no reconocía a los velasquistas como de izquierda, Pero todos ellos, más los curiosos, entre los que me encontraba, no sé cómo entramos tantos en la Plaza de Armas y en eso Fidel apareció y surgió como un rugido humano, de casi todas personas presentes que solamente gritaban tantas veces pudieran: Fidel, Fidel, Fidel.


Fidel con los generales Velasco, Gilardi y Mercado Jarrín.

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