miércoles, 18 de octubre de 2017

238. El Señor de los Milagros, la mayor manifestación religiosa del Perú




I

La historia de la procesión del Señor de los Milagros nos señala que salió por primera vez a las calles el 20 de octubre de 1687, para dar gracias a Dios, inmediatamente después de dos terremotos seguidos que destruyeron Lima.

Antes hasta este sismo y su réplica se señala que las construcciones en la capital peruana eran de varios pisos y su consecuencia fue que se limitó a dos pisos en lo sucesivo.

El culto al Señor de los Milagros, también llamado Cristo de las Maravillas, se había iniciado varias décadas antes, a partir del terremoto del del 16 de noviembre de 1655, que afectó a Lima, llamando la atención de los limeños que se derrumbara todo un inmueble menos el muro en el que estaba pintada una cruz, que la tradición señala un esclavo de raza negra.


Hasta ese 16 de noviembre todo entorno al Señor de los Milagros, surgió de nuestros ancestros, esclavos Angola, pero para 1687, 32 años después, el ritual congregaba a muchos limeños y cuando salió por primera vez, después que la gente viviera dos terremotos, salió acompañado el Señor por el pueblo sin distinción alguna, con ellos el virrey y el arzobispo. Todos en procesión por las calles de la ciudad, convirtiéndose en el patrón de Lima y desde entonces es la mayor manifestación religiosa del Perú, y un símbolo de identidad nacional en el extranjero para los peruanos que han emigrado y viven en tierras lejanas a la patria.


Muchas veces escribí y espero seguir escribiendo sobre Cristo y su Procesión limeña, en los tiempos en que trabajé para la Agence France Presse, escribí dos veces sobre la historia de la Procesión, una en 1987 con ocasión de su 300 años y la otra fue el año anterior, que vuelvo a publicar a continuación:


La Procesión Cumple 300 años, articulo del 1 de octubre de 1987 y que está dedicada al sacerdote americano RP Robert Heil S.M.

"Centenares de miles de personas acompañaron hoy a la imagen del Señor de los Milagros en un corto recorrido procesional de su templo a la Iglesia de las Nazarenas de Lima, en donde será exhibida hasta fines del presente mes, informaron fuentes eclesiásticas.

La procesión del Cristo crucificado, la principal manifestación religiosa de Perú, cumple este año tres siglos de existencia y como es costumbre recorrerá otras cuatro veces el centro de la capital peruana.

La primera salida procesional del mes se efectuará durante toda la mañana y parte de la tarde de hoy, en medio de grandes medidas de seguridad adoptadas en Lima, por el próximo arribo a Perú del presidente francés Francoise Miterrand.

En 1687, hace 300 años, después de dos terremotos que destruyeron Lima y el vecino puerto del Callao, la procesión surgió del pueblo para dar gracias al “Cristo de los Milagros” que les había salvado la vida, según crónicas de la época.

La imagen original, un Cristo en la cruz, a la que posteriormente se le añadió, la representación de Dios, el Espíritu Santo en forma de paloma, la Virgen María y San Juan, está frente al altar de la Iglesia de las Nazarenas.

El templo fue construido después del terremoto de 1746, y como parte de la reconstrucción de la capital peruana, que demoró poco más de dos décadas, obra realizada por el virrey Conde de Superunda.

En un principio el culto estuvo a cargo de cofradías religiosas formadas por esclavos de raza negra, provenientes del Congo y de Angola, de acuerdo a la tradición limeña, y que con el paso del tiempo terminó dando forma a las cuadrillas de la actual Hermandad del Señor de los Milagros, quienes organizan la procesión y cargan las andas por las calles limeñas. Nunca toca el piso, siempre está en los hombros de los cófrades.

Desde principios del siglo XVIII, cuando la procesión fue oficializada por las autoridades del antiguo Virreinato del Perú, el culto quedó custodiado hasta la actualidad por monjas carmelitas de clausura, siendo la fundadora del Instituto Nazareno, la R.M. Antonia Lucía Maldonado."



II
LA PROCESION
(11 de Octubre de 1986), está dedicado a mi amigo Oscar "Chino" Malpartida Green.


"La más importante manifestación religiosa del Perú, la Procesión del Señor de los Milagros, ha resultado afectada por el terrorismo y las medidas de prevención de las autoridades, pero la tradición se abre paso y dos millones de limeños se aprestan a volcarse a las calles para seguir al Cristo de Pachacamilla.

El estado de emergencia y el toque de queda junto a posibles atentados subversivos han limitado el andar de la imagen del Cristo crucificado que todos los años recorre a partir del 18 de octubre el centro de la capital peruana, que este año en vez de 15 km. recorrerá apenas 3 km.

Hasta el momento los distintos grupos subversivos han respetado la religiosidad del pueblo aunque la policía cree que este año puede ser distinto y se prepara a evitar que los terroristas aprovechen la aglomeración de gente para atentar contra edificios públicos y luego esconderse entre la multitud.

Las primeras medidas dadas a conocer consisten en poner una hora límite al paso procesional, que ha sido fijado a las siete de la noche

por el toque de queda y las calles por las que se transitará son las más amplias del centro de la ciudad y en las que se facilita la vigilancia policial.

La sustancial modificación del recorrido afecta a la zona más popular de Lima, los Barrios Altos en los que también se encuentran la mayoría de los monasterios de las monjas de clausura. Precisamente fueron estos conventos los que iniciaron la Procesión en el siglo XVII.



El culto del Señor de los Milagros es considerado por los investigadores sociales como una de las raíces histórico-culturales del país en el que confluyen antiguas tradiciones hispánicas con ritos precolombinos sobrevivientes a la conquista española del imperio de los Incas en 1533.

Octubre es un mes de festividades en Lima, además de ir a la procesión, quienes buscan un milagro que cambie sus vidas se visten con un hábito morado, los limeños consumen un turrón, denominado de “Doña Pepa» y se da inicio a las corridas de toros, con el nombre de la Feria del Señor de los Milagros.

Las fechas de la procesión son invariables, todas las campañas iniciadas para destinar exclusivamente los domingos de octubre para su recorrido han fracasado, incluso el argumento de que baja la productividad del país y que resulta imposible ir al centro de la ciudad esos días, ha sido desestimado.

El culto está ligado a los distintos terremotos y temblores que han afectado Lima en los últimos trescientos años, precisamente en el mes de octubre y su origen es precisado en 1655 cuando los cronistas de la época refieren la existencia de una pintura de un Cristo crucificado.

Los cronistas señalan que en esa época, esclavos negros de la raza Agola formaron una cofradía religiosa denominada de “Pachacamilla”. Se reunían en un precario local de adobe en el que uno de ellos pintó en una pared a Cristo.

En 1687, dos terremotos seguidos en un mismo día destruyeron gran parte de Lima y el lugar de los cofrades angoleños se vino abajo. Sólo la pared en la que estaba la pintura permaneció de pie, la gente lo calificó de milagro, comenzándose los ritos del culto.

En un principio la Inquisición vio con desagrado el fervor de los esclavos por la imagen y al ser custodios de la misma consideró que ante ella se efectuaban ritos paganos y la mandó borrar.

Por diversas circunstancias la imagen no fue borrada y cuenta la leyenda que alguien se atrevió a dañar los pies del Cristo, y murió fulminado en plena tarea destructiva.

Al culto se agregó el de la Virgen de la Nube, que también sale en procesión al estar su imagen al reverso del Señor de los Milagros, ya que por esos tiempos de fines del siglo XVII la Virgen María fue vista en aparición sobre una nube en la ciudad ecuatoriana de Quito.

Desde 1700, monjas carmelitas de clausura tienen a su cargo los ritos del culto popular del Señor de los Milagros invariablemente, y fueron ellas las que construyeron la Iglesia de las Nazarenas cuyo altar principal está, levantado frente a la pintura del esclavo anónimo.

En tanto la cofradía de Pachacamilla se ha convertido hoy en la «Hermandad de Cargadores del Señor de los Milagros”, la más importante congregación de seglares del país cuyas tradiciones son transmitidas de padres a hijos y a la que pertenecen desde humildes trabajadores hasta el Presidente Alan García.

Todos ellos en algún momento de la procesión cargan las andas de oro y plata maciza, cuyo peso es de varias toneladas en medio de una lluvia de pétalos de rosas que es arrojada interminablemente desde todos los inmuebles por los que pasa y ante escenas que lindan con un fervor que se aproxima al delirio.

Este 18 de octubre, como hace casi 300 años la Procesión vuelve a salir y reiniciará su paso al día siguiente, ya no serán 48 horas continuas de vigilia por las calles, pero la tradición se mantiene de la rogativa a Dios para que no se repita el terremoto del 20 de octubre de 1687.

Luego, el Señor de los Milagros vuelve a salir a las calles el 28 del mismo mes, en conmemoración del más catastrófico sismo que haya sufrido Lima y que ocurrió en 1746.

Sahumerios y promesas para recibir favores divinos llevan ya cientos de años y los escépticos preguntan si en verdad la imagen es milagrosa y los cofrades del Cristo de Pachacamilla responden afirmativamente y añade que de todo el mundo vienen personas para el culto y esa es a mejor respuesta que se da."


237. Fernando de Szyszlo, pintor y escultor peruano quien vivirá en tanto el Perú tenga vida

Autoretrato.

El pintor Fernando de Szyszlo estuvo siempre presente en nuestra vida nacional, propició los derechos del hombre y sus libertades, su obra está convertida como parte esencial del Perú desde los años sesenta, en los últimos tiempos quiso envejecer delante de todos nosotros, mostrándonos su inacabable inteligencia y su esencia de artista, así fue que nos hizo creer que siempre nos acompañaría, como nuestro artista sin igual, pero todo acabó en la tarde de ayer lunes, un accidente en su casa le precipitó su muerte a los 92 años de edad, junto con la de su esposa. Lila.

Es una tragedia que de verdad llena de pena, impensable para un hombre tan sereno, tan creativo, lejano a todo ruido, a quien jamás pudo rozar el más mínimo escándalo. Su carácter no lo toleraba, no fue su forma de ser, ya que era lo más lejano a su pensamiento mortificar a otros por cosas suya.

Szyszlo nació en Barranco, Lima, el 5 de julio de 1925, ya era una leyenda viva del arte nacional, en los años sesenta. En el colegio mientras en clase leíamos el Caballero Carmelo, el famoso cuento del hermano de su madre, Abraham Valdelomar, el intelectual limeño por excelencia, sabíamos que Szyszlo, su sobrino, era ya lo más importante que la pintura peruana le había dado a nuestro país, y cuando fuimos al Museo de Arte de Lima, vimos obras suyas, comprobamos así que estaba reconocido en vida.

Con la poeta Blanca Varela.

En 1974, la numeración de sus pinturas encabezada por Inkarri, cuyo rojo es la sangre de nuestros ancestros, se acercaba a las casi 1,500. El comentó que más la suma de sus esculturas había logrado superar ese número total. Se podía decir que su vida estaba dedicada a la creación artística, antes de cumplir los 50 años de edad.

Unos meses antes le había pedido que me diera una entrevista, que me concedió, pero no resultó más que una conversación más, con el formalismo de una persona que estaba acostumbrada a dar entrevistas, a quien no tenía mucha experiencia en eso. Nunca la vi publicada, pensé que le había fallado, le puse cualquier seudónimo, no me gustó, no me interesó saber en qué parte de La Prensa la puso su mítico editor, Federico La Rosa. En cambio me invitó a almorzar especialmente con Blanca, para conversar, porque era en verdad Szyszlo, el más grande conversador que puede haber existido en Lima.

Si se tuviera que situar a Szyslo en un lugar que no sea su taller, sería conversando en su casa, sin límite de tiempo, entre varios seres humanos de su mayor confianza o con un amigo en particular:

Su tema para hablar y escuchar hablar, verdadera tertulia limeña, fue siempre la vida misma en líneas generales y a como se estaba presentando. El maestro ha sido una persona que otorgaba su amistad, te trataba como amigo de frente, se preció de no haber perdido jamás a un amigo, podía dejar de ver a la gente, por las razones que fueran, pero podían pasar casi 30 años, como pasó conmigo, y no es posible perderle afecto, cariño, admiración.

Había conocido a Szyszlo a través del maestro Adolfo Winternitz, extraordinario pintor y vitralista austriaco, cuyo arte religioso me interesó estudiar, y que cuando estuve en Letras en la Católica, me convertí en una especie de ayudante suyo, con la devoción y el respeto que todo ayudante tiene por el maestro, no estuve de aprendiz porque no iba a ser artista, mi vocación era escribir, aunque muchos en La Prensa decían que me dedicara a otra cosa porque escribía con las patas. Szyszlo me ayudó mucho en superar esos dichos, me enseñó a que si quería escribir, era para mí mismo, para desarrollarme, no para ganar aplausos, si para ser admirado y mucho menos para exhibirme.

La primera vez que vi al maestro en el taller de Winternitz, comprendí que estaba de a verdad frente a Szyszo, no podía creerlo y como ni me miraba, podía observarlo con absoluta libertad, lo veía que estaba en otras cosas, más allá del funcionamiento del taller, no era una visita cualquiera. Su actitud mostraba que se tenía que tomar decisiones importantes en el momento, seguramente una exposición, ese día no estaba con Dalma, pero me di cuenta que Winternitz, una maravilla de ser humano y Szyszlo eran patas del alma, después me contó que fue su primer maestro.

Estaba en mis inicios de Letras en la Católica, tenía 18 años, pero no dejé pasar la oportunidad de conocer ese día al maestro, mañana tal vez ya no se presentara de nuevo la oportunidad.

Por suerte necesitaban manos, muchachos que carguen cosas, y Szyszlo, me señaló primero y me quedé buen tiempo, moviendo, cargando con otros muchachos y chicas.

Sé que el maestro, nos invitó a todos a almorzar, se sorprendió entre las risas de Winternitz que no me interesaba desarrollarme como artista, que quería escribir aunque dijeran que no había nacido para eso y que si estaba entre ellos era que me encantaba estudiar la religiosidad en el trabajo del maestro austriaco, porque era un converso al catolicismo, y me era trascendente comprender como era que calaba en él, cada vez con mayor intensidad, el sentimiento mariano.

Le expliqué con detalle a Szyszlo, escuchado siempre por Winternitz, que soltaba unas pequeñas risas de absoluto aprecio, que en la novela Narciso y Goldmundo, del alemán Herman Hesse, cuyo escenario es un convento medieval en el que dos novicios se hacen amigos, uno será el abad y el otro, un desertor que ganado por la bohemia se va y que regresa para realizar la obra monumental del convento, una escultura de la Virgen María. Conversamos sobre Hesse que no fue católico, homosexual y libre pensador anti fascista, que en su obra tiene una tendencia a poner al protagonista en la búsqueda de Eva, la primera mujer, la madre primordial, pero en Narciso y Golmundo, reconoce en la madre universal a la Virgen María y eso me interesaba. Le explique a Szyszlo que por estas conversaciones, Winternitz me tenía de amigo y ayudante, que también podía ser su amigo, si lo aceptaba.

Me fui encontrando con Szyszlo, quien demostraba un trato deferente conmigo, con bastante frecuencia, poco en el taller de Winternitz, fue por Dalma y sus amigos artistas. Mi Dalma no tuvo tiempo en esta vida para definir entre la pintura, la actuación, la investigación y elaboración de tintes andinos, entonces ella se vinculó entre otros, a Bellas Artes y fue parte de un grupo conformado por jóvenes que como tantos otros de mi generación hemos amado su obra y admirado el humanismo que brotaba en Fernando.



Szyszlo fue la única persona que me comprendió cuando murió Cristina Gálvez, amiga mutua, me quedé muerto de pena, nadie me podía creer que significaba una pérdida terrible para mi, se había muerto sin previo aviso, de un ataque al corazón, sentía que era como una puñalada y es que estaba acostumbrado, que cuando me acordaba de Cristina, así de pronto, la iba a visitar, no era el único. Te sentabas en su casa que era su taller, siempre con gente, en mi caso, tomaba desayuno o almorzabas o un buen lonche de acuerdo a la hora, o salías a caminar, siendo Cristina una mujer mayor estaba rodeada de vida, de alegría, siempre había gente joven, todo me era lindo y precioso alrededor de ella.

Szyszlo me dijo que no sabía cómo era que había captado sus sentimientos sobre la muerte de Cristina, un ser de luz.

Nuestro pintor tuvo siempre una admiración preferente sobre el poeta César Vallejo, con facilidad expresaba su admiración, en algo me parece que influyó los años que vivió en París con Blanca Varela. No sé si en Francia conoció a la señora Georgette Philipard, la esposa de nuestro vate universal, no se tampoco al detalle que tanta cercanía social tuvo la viuda de Vallejo con Szyszlo.

Ser que Szyszlo a principios de 1979 pidió a la Sociedad Francesa de Beneficencia, presidida por mi tío Miguel Fort Barcelli, que se hiciera cargo definitivamente de la señora Georgette y que la internara en la Clínica Maison de Sante, porque estaba muy delicada de salud. Esta institución otorgaba por una gestión realizada por don Miguel Fort Magot en 1970, de una pensión mensual de 1,500 soles.

Para nada era necesario que Zsyszlo realizara las gestiones, él quiso hacerlo, lo acompañé, es que él consideraba a Vallejo como lo máximo y era lo mínimo que podía hacer por su viuda, realizar sus trámites.

En los cinco años que estuvo internada la señora Georgette, la viuda de Vallejo, el único que fue a visitarla con alguna continuidad fue Szyszlo. Una vez fue la poeta Magda Portal y también una vez, por separado las periodistas, Ángela Ramos y Elsa Arana. Nadie más fue, nadie más pidió verla.

El ritual de Szyszlo fue el mismo para visitar a la viuda de Vallejo, me llamaba por teléfono para pidiera una cita, iba de inmediato a buscar en su oficina en la Maison de Santé a don Miguel Fort Magot, directivo de la Sociedad Francesa, cuya esposa, mi abuela Rosita, fue amiga de la señora Georgette, entonces la señora le tenía enorme aprecio, era la única persona a la que recibía de buenas maneras, no le interesaba tratar con nadie. Don Miguel la visitaba todos los días, recibía sus quejas y con él podía pasar gente: los médicos.

Siempre me impactó que Szyszlo se pusiera feliz de estar ya próximo a la habitación de la señora Georgette, a sabiendas que podía botarlo, a un embajador de Francia le arrojó un florero. La verdad es que se la había abandonado.

Nuestro gran pintor siempre tuvo tiempo para visitar a la señora Georgette, que no le faltaba nada y que tenía los mejores cuidados que se le podía ofrecer en la ciudad. Don Miguel tenía muy buena relación con Fernando de Szyszlo, después de la veintena de visitas que hizo el pintor, sin que nadie lo supiera, a la centenaria cocina de la Clínica, vigente a principios de los años ochenta, en la que cien años antes se había salvado la vida de innumerables soldados del Perú que participaron en las Batallas de San Juan y de Miraflores.

La cocina era grande, oscura, allí don Miguel Fort, agasajaba con algún plato especial que le preparaba la señora Petra a nuestro gran pintor.

Con Fernando tengo muchas anécdotas, de cuando ya separado y divorciado de Blanca Varela, vivían en casa conjuntas y Blanca caminaba por la casa de la nueva compañera de su exmarido, como si fuera la suya propia.

La última vez que vi, traté y converse con Fernando fue en Arequipa, el día del mitín del cierre de campaña, de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 1990. La Agence France Presse, en la que trabajaba, me mandó a cubrir periodísticamente la presentación del candidato presidencial Mario Vargas Llosa.

Szyszlo, sin ningún tipo de ambición política, secundó a su amigo Vargas Llosa en el Movimiento Libertad, de ideología neoliberal. Fernando siempre me pareció un humanista hacia la izquierda, con la más enorme amplitud de criterio y de tolerancia frente a su prójimo, que haya podido ver en otro ser humano en Lima. La poca tolerancia que puedo tener es aprendida de Fernando de Szyszlo. Pero no puedo ahondar en el tema, porque no lo abordamos nunca.

En esa campaña electoral me había encontrado varias veces con Fernando, con su esposa, y con Blanca. Me parece que me encontré con todos ellos en un almuerzo, al que caí como un paracaidista y se me trató muy bien, por el propio Szyszlo, quien creyó que me había convertido al Movimiento Libertad. No se decepcionó cuando le dije que no. En la tarde nos encontramos visitando, con todos quienes veníamos de Lima, incluidos los candidatos a vicepresidentes, Orrego y Alayza Grundy, en el centro de Arequipa, tiendas de venta de productos de alpaca.

El maestro a quien ya casi conocía 20 años, me dijo que quería caminar hacia el río, le dije que conocía el camino, porque no hacía mucho me había hospedado en el antiguo Hotel de Turistas, que seguía siendo precioso.

Caminamos con tranquilidad, algo hablamos del surgimiento del fenómeno Fujimori, que lo había notado muy fuerte en Arequipa, de regreso, Fernando me presentó a alguien importante de la campaña política de ellos, se río cuando vio que no me hicieron caso. En la mañana siguiente nos encontramos en Aeropuerto ya de retorno a Lima, allí me despedí de mi amigo, uno de los seres más extraordinarios que han nacido en Perú, sin saber que sería para siempre, hasta este reencuentro por su fallecimiento.

Mi generación tuvo acceso y la posibilidad de desarrollar la amistad con figuras geniales de nuestra cultura el pintor Szyszlo, la escultora Cristina Gálvez, el vitralista Adolfo Winternitz, la poeta Magda Portal, la poeta Blanca Varela, el narrador Julio Ramón Ribeyro, los pintores Tilsa Tsusiyael pintor Humareda, siempre sentado en el restaurante bar situado al costado del hotel en el que vivía en La Parada, el poeta José Sologuren, el poeta Emilio Adolfo Westphalen, detallista en extremo, dueño de una inagotable cultura propia, quien cuando estaba en Lima abría su preciosa casa barranquina, a quien Szyszlo ha revalorado en los últimos años, el poeta Martín Adan, quien paraba el bar Cordano, se decía que vivía al costado, en el Hotel Comercio, especializado en gringos mochileros rumbo al Cusco, y entre otros muchos, el pintor Teodoro Núñez Ureta con los poetas Calvo y Reynaldo Naranjo, pero el tótem era ya el novelista Mario Vargas Llosa. Pero de todos ellos me quedo con Szyszlo.







236. Jorge Avendaño, jurista peruano, profesor de Derecho y uno de los más importantes y trascendentes miembros de la comunidad universitaria que ha tenido, tiene y tendrá la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), ha fallecido a los 84 años de edad

Dr. Jorge Avendaño Valdez, reconocido especialista en Derecho Civil peruano.

El Dr. Avendaño fue el Vice rector del último padre rector de la universidad, Felipe Mac Gregor SJ, quien vislumbró y delineó el futuro de la PUCP, que es su actual presente.

Siempre me impactará que el Dr. Avendaño haya sido el alumno y el discípulo predilecto en la PUCP del padre Mac Gregor, un sacerdote de a verdad, de una inteligencia e inspiración, que es no es usual en nuestro medio.

Cuando culminó el periodo magistral del padre Mac Gregor, el Dr. Avendaño, quien debió ser su sucesor, no alcanzó los votos suficientes. Para sus alumnos que esperábamos en el patio del Instituto Riva Agüero, los resultados de la votación, y que curioseábamos la reunión, por turnos, a través de una de las ventanas del antiguo rectorado, resultó como una puñalada a traición cuando se anunció otro nombre.

El Dr. Avendaño quien representó siempre una línea progresista, siempre fue un hombre que sonreía cuando te estrechaba la mano y lo recuerdo así, esa noche demasiado triste, en que no tienes otra que aceptar los resultados....

En mis tiempos de estudiante de Derecho (73-76), el Dr. Avendaño era el maestro que imprimía su personalidad a la Facultad de Derecho, dictaba dos cursos obligatorios: Derecho Reales 1, Derecho Reales 2, y el curso electivo, Seminario de Propiedad, por lo que fui su alumno durante tres ciclos, que suman un año y medio.

El maestro Avendaño, un maestro de a verdad, te enseñaba que frente a un hecho o un caso, tenías que tener tu propia opinión, no era importante o trascendente, si todos estaban en contra de lo que tu opinabas, ya que no es una afirmación frente a otra u otras afirmaciones distintas. Tienes que tener dominio de los Derechos Reales o propiedad, del Código, y te enseñaba con insistencia que todo estaba en la construcción de los fundamentos jurídicos y la presentación de los hechos en que la presentas.

Avendaño no le enseñó a mi generación dogmas, bueno tenemos que aceptar que el Código es un dogma, entonces se puede afirmar que quiso enseñarnos, lo que ahora podríamos llamar herramientas de trabajo que nos llevaran a pensar para que no fuéramos robots, en mi tuvo mucha influencia, incluso mi práctica del derecho me llevaba a la especialización de propiedad, pero como en los años ochenta dejé para siempre el mundo del derecho, no lo volví a tratar a este maestro fundamental en el desarrollo de la PUCP, que cuando conocí se le tenía ya como un gran maestro y un enorme profesor, desde entonces han pasado más de 40 años, en los que el prestigio del Dr. Avendaño ha seguido desarrollado y consolidado como el de una de las mayores personalidades de la PUCP y del mundo del derecho en el Perú.

La PUCP ha publicado la siguiente nota informativa:

"Lamentamos informar el fallecimiento del Dr. Jorge Avendaño Valdez, reconocido especialista en Derecho Civil peruano, que se desempeñó como docente y autoridad en nuestra Universidad.

El Dr. Avendaño Valdez fue pro rector, dos veces decano de la Facultad de Derecho y profesor principal del Departamento de Derecho.

Asimismo, fue fundador y director de nuestras maestrías de Derecho Bancario y Financiero, Derecho de la Empresa y Derecho Tributario. Recibió la Medalla de Honor R.P. Jorge Dintilhac SS.CC. en 2008 por nuestra Universidad en reconocimiento a su destacada trayectoria.

En los últimos años, cumplió una destacada labor profesional en la defensa legal de la Universidad. Además, fue congresista de la República (1995-2000) y decano del Colegio de Abogados de Lima."

235. Augusta Barreda Benavides, pintora, escultora, grabadora peruana, una vida dedicada al arte


Augusta Barreda, nació en Lima en 1954, es una artista que presenta en su obra un arte sin límites alcanzando la creatividad que la envuelve de siempre en los distintos materiales que emplea para plasmar su inspiración. Barreda atrae a su ser la luz de lo existente atrapando en su corazón y captando en su alma, la esencia, los sentimientos, las sensaciones de todo lo que le es externo a su ser, permitiéndole envolverse en los colores que transmite para todos nosotros con la belleza que nos hace llegar en todo el esplendor de su pintura, la escultura, grabado, en todo lo que haga. En Barreda todo es válido para la creación artística, para que nos enamore por siempre.





234. Nuestra Señora Aparecida, la famosa y milagrosa imagen negra de la Virgen María, cumple hoy 300 años



En Brasil te dicen que la Virgen María es negra en Brasil y que es su patrona (padroeira), y es Nuestra Señora de Aparecida. Su imagen está al lado del puerto de la catedral de Río de Janeiro. Su santuario, es una basílica, la más grande en el mundo que está dedicada a Santa María, y está en Aparecida, Sao Paulo.

Hace 300 años, un día como hoy jueves 12 de octubre, la red de tres pescadores sacaron del mar a la imagen de Nuestra Señora de Aparecida.

En lugar de comida para ellos y sus hijos, realizaron el hallazgo de la una imagen mariana, cuyo culto a través de estos 300 años, la señala desde sus inicios de milagrosa libertadora  de esclavos, de sanadora de todo tipo de enfermedades y es la madre del Brasil que le ha construido el mayor templo mariano de la cristiandad. La advocación mariana de la Virgen Aparecida está extendido a todo el mundo. Mi mamá fue devota esta Virgen y colocó hace muchos años una imagen en su sala.


Nuestra Señora de Aparecida.

233. Martha Huatay, dirigente de la organización terrorista Sendero Luminoso, la abogada de los terroristas, tras cumplir 25 años de prisión ha sido excarcelada en la noche del martes 7 de octubre de 2017, son tiempos para liberar Terroristas, estamos fregados.




La abogada de Sendero Luminoso y de todos sus terroristas entre 1980 y 1992, su rostro visible durante doce años, Martha Huatay Ruiz, cuando anoche cumplió 25 años de cárcel por la práctica del terrorismo, la TV sin impunidad nos la trajo a nuestras casas, para verla saliendo de prisión, a sus 74 años de edad.

Lo primero que se comprueba es que ha dejado de ser habladora como antaño, que se había tapado el pelo y el rostro con una chalina morada con reflejos dorados, por eso no sabemos qué tan envejecida está, pero una terrorista por más decrépita que esté, será terrorista y sanguinaria por siempre, es nuestra enemiga hasta el último suspiro de su vida.

Huatay no ha pedido perdón, no está arrepentida, seguramente volverá a ser la abogada de Sendero Luminoso, su rostro más visible. Estamos fregados.

No comprendo que es lo que las autoridades del país quieren probar mostrándonos a todos que los terroristas que han cumplido su pena de cárcel.

Supongo, solamente podemos suponer, que lo primero que pretenden probar es que la justicia funciona, fueron juzgados, cumplieron su condena y ahora están libres. Lo segundo es que esta mujer, Martha Huatay Ruiz, estuvo condenada a la prisión perpetua. Y ahora resulta que por sus derechos humanos, señalados por la Corte Intera... que financia la cumbre de las carreras abogadiles de los caviares más importantes, obligaron a nuevos juicios para los terroristas, entre ellos Huatay.

La abogada Martha Huatay pertenece de siempre al grupo más íntimo del fundador de la organización terrorista Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, y es así que cuando el 18 de mayo de 1980, fecha en la que declararon la guerra al Perú, ella quedó al frente del aparato legal del terrorismo, con la función de ir a las cárceles para asumir la defensa legal de los primeros presos que cayeron realizando acciones terroristas, para liberarlos.

Su labor de abogado la convirtió en el único rostro que mostró Sendero Luminoso hasta que fue capturado el 12 de setiembre de 1992, su jefe y fundador Abimael Guzmán.

Desde un principio sorprendió a todos quienes nos aproximábamos a la situación, por el hecho de ejercer el periodismo, que los "senderistas", se caracterizaron por no juntarse con nadie, todo lo que no era ellos les apestaba, por eso entre ellos nomás se agruparon, no interactuaban con nadie que no sea senderista y así fueron estructurando su propio poder carcelario y es así que sus jefes y jefas tuvieron llave de sus propias celdas.

Las autoridades desde el principio supieron quiénes eran los senderistas, señalados como una secta de fanáticos asesinos que se preparaban su propia comida, se la pasaban estudiando sus textos maoístas, practicaban sus propios ejercicios, realizaban sus propios juegos florales, con arte y pintura siguiendo la línea de la revolución cultural china y cantaban y cantaban...de a verdad que nadie explicó que era lo que estaba pasando en el Perú, con esta secta de fanáticos, porque todos los días se capturaba senderistas.

No hubo respuesta, no hay respuesta.



La abogada Martha Huatay de pronto logró, muy al principio del terrorismo, que un juez en el Cusco liberara a varios senderistas. Este juez fue Manuel Febres Flores, que no tuvo otro camino que acabar con su carrera judicial. Era un conocido abogado de izquierda, que nadie sabía que se había sumado a Sendero Luminoso. Años después reapareció como abogado del N°2 del senderismo, Osmán Moroten. El Dr. Febres fue secuestrado y asesinado en Lima. La violencia ya atacaba por todos lados, incluso en la capital. Resulta increíble que ya nada de eso existe, en nuestra vida nacional.

La primera vez que vi dar declaraciones a Martha Huatay fue cuando varias mujeres terroristas, en lugar de permanecer recluidas en Chorrillos y en el Callao, fueron trasladadas una a una al Hospital Larco Herrera, para tratamiento siquiátrico, y a la dirigente fundadora de Sendero, Catalina Arianzen, la internaron en un clínica privada en Chorrillos.

¿Habrá sido un escándalo? Algunos periodistas fuimos a Larco Herrera. No había explicación. La abogada Huatay dio la cara por sus clientas... ¿Alguna duda que ella era senderista? De a verdad que nunca la tuve.

"Dra. Huatay, las señoras internadas en Larco Herrera ¿son guerrilleras o no son guerrilleras?". La abogada Huatay dijo que sus patrocinadas eran inocentes, que ella no era juez para calificar a nadie y que esa afirmación no estaba probada, no hay pruebas, son invenciones de la policía, sentenció.

"Dra. Huatay son locas o no son locas" y la abogada puso una cara de ofendida y después de odio mortal, reclamó de que un hombre joven podía expresar una palabra tan ofensiva para el ser humano y en respuesta: "Dra. Huatay la verdad es que si las internan en Larco Herrera, es porque están locas". No recuerdo la palabra que usó la abogada Huatay, en esa época no se usaba la palabra estrés, pero según Huatay la captura, el trato policial, el traslado a Lima, el encarcelamiento, las puso nerviosas y era un derecho de recibir tratamiento médico.

La verdad es que un día, se acabó el tratamiento siquiátrico de las terroristas, ya que todas desaparecieron sin que nunca más se volviera a saber qué pasó con ellas. La única verdad es que la abogada Huatay se encargó que la tierra se las tragara. No hay que dudar esta mujer es en exceso importante para Sendero Luminoso.

Nunca más volví a participar en un rueda de periodistas ofrecida por la abogado Huatay, ni me acerqué jamás para pedirle declaraciones, la fobia que le agarré la única vez que le hice varias preguntas, fue mutua. Ella mira con odio, en broma una vez algún periodista judicial, me dijo que "no echa mal de ojo, te manda matar". No le tuve miedo jamás, escribí varias veces contra ella y cuando la capturaron y después que la presentaron con traje a rayas y condenaron a cadena perpetua, mis cables firmados con mi nombre y apellido, transmitieron la verdad que la prisión ponía punto final a una vida de terrorista. Ahorita ya no es verdad.



Huatay durante muchos años, entre diez y once años continuos declaraba en las tardes, en el segundo piso del Palacio de Justicia, antes y después de las audiencias de juzgamiento de los senderistas. No me acercaba donde ella, prefería conversar durante las audiencias con otros abogados, todos ellos subordinados a la abogado Huatay, entre ellos Yovanka Pardavé Trujillo y Tito Valle Travesaño. Los he observado a los tres, juntos y por separado, cuando entraban y salían de la audiencia judicial. Pardavé y Valle murieron en el develamiento del motín registrado en junio de 1992 en la cárcel de Canto Grande.

En cuanto al abogado Crespo, quien figura como el organizador y portavoz del Movadef, organismo de fachada de Sendero Luminoso, era el segundo de Martha Huatay, le llevaba sus papeles para el momento de la audiencia penal.

Martha Huatay era la jefa de los abogados senderistas y su jerarquía era absolutamente visible, es una organización fanática. Cuando murieron Yovanka Pardavé y Tito Valle, Sendero Luminoso, les reconoció su jerarquía partidaria y eso puso al descubierto a Huatay. En setiembre del 92 cuando fue capturado Abimael Guzmán, cayó entre otros con la terrorista Laura Zambrano, camarada Meche, la jefa de los terrorista de Lima, que había sido liberada a principios de ese años por el gobierno del entonces presidente Alberto Fujimori, por haber cumplido su sentencia judicial de 10 años.

Huatay había sido la abogada de Laura Zambrano, eso se tuvo presente, me parece que quedaba duda ninguna de la relación Abimael Guzmán - Martha Huatay y en eso se anunció que iba a ser la abogada del jefe terrorista, junto con el abogado Crespo, y eso ya no fue posible ya que fue capturada y señalada como la jefa de Socorro Popular, el brazo armado del senderismo.

Como todos sabemos y hay que insistir que fue condenada a cadena perpetua y después por orden la Corte Interame.... a 25 años de cárcel, que cumplió en la noche de ayer lunes.

Finalmente falta presentar a "Socorro Popular", tal vez con ese u otro nombre, Sendero Luminoso formó un organismo de derechos humanos a fines de los años setenta, que tuvo como sede inicialmente la casa de Sybila Arredondo, la viuda de José María Arguedas.

Se sabe que en algún momento trataron de interactuar con otras organizaciones similares, pero parece que fue imposible, porque los senderistas no podían entablar relaciones con otros grupos humanos, salvo con quienes planteaban lo mismo que ellos, la guerra popular del campo a la ciudad, o revolución, que ellos convirtieron en terrorismo indiscriminado en contra de la población civil o todos habitantes del Perú.

Socorro Popular desde un principio se encargó de los presos senderistas, hombres y mujeres, le ponía abogados para que los defiendan, encabezados por Huatay y les conseguía de lo mínimo que se necesitaba en la cárcel para sobrevivir, pero siempre, cayeron miembros de Socorro Popular, con armas y dinamita, por eso fue que Sybila Arredondo, fue detenida, liberada, vuelta a apresar, llevada a juicio, liberada, hasta que ya no tuvo defensores y fue condenada a prisión. Por su nacionalidad chilena fue liberada hace unos años, vive en Chile.

La abogada Huatay es parte fundamental de Sendero Luminoso, pertenece a sus dirigentes históricos, que no fueron devorados por el terrorismo que crearon, me es increíble que este viva, porque ella hasta que se capturó a Abimael Guzmán fue el rostro visible, es decir la cara pública de Sendero Luminoso, que enfrentó todo lo que tenía que enfrentar para defender a terroristas y lograr liberarlos.

Nunca se mostró como una mujer culta e instruida, ella poseía palabras y hasta frases de cliché que le permitieron salir airosa cuando enfrentó a quienes teníamos que enfrentarla, a pesar que nuestro oficio se limitó al periodismo.

Seguramente Huatay es una mujer de reacciones rápidas y hasta veloces, posiblemente es dueña de una inteligencia vivaz que le permitió encontrar respuestas inmediatas para enfrentar al Poder Judicial durante doce años continuos de ser el rostro visible del terrorismo en el Perú, la jefa de su aparato legal, porque todo lo demás en Sendero Luminoso es clandestino, señalado de imposible de acceder.

Y ahora esta mujer vuelve a caminar entre nosotros, como si nada hubiera pasado en el Perú y con todos sus derechos para ser otra vez la abogada de Sendero Luminoso, para formar discípulos en la nueva generación, con absoluta libertad. Es increíble, pero es cierto, es trágico pero es la verdad.

Martha Huatay, la abogada de Sendero Luminoso.

lunes, 18 de septiembre de 2017

232. Isabel Rodriguez Larraín Pendergast, compositora peruana, autora de la letra y música del Himno del Señor de los Milagros, semblanza que realice con ocasión del primer centenario del nacimiento de Isabelita y que sigue a continuación



"La compositora del himno del Señor de los Milagros, Isabel Rodríguez Larraín Pendergast fue una distinguida dama limeña, cuyo porte aristocrático e inteligencia superior no opacaron la humildad de su corazón y pudo así abrirlo para recibir la inspiración de la música y el canto que acompaña el fervor de la más grande procesión del catolicismo y que es por ello, una de las mayores expresiones de la religiosidad de la humanidad actual.

La sencillez de Isabelita le impidió en vida un reconocimiento por su obra y convertirse en una figura pública. Ella no componía para recibir aplausos, para ser popular, para ganar una admiración momentánea. Simplemente la música fue el camino que encontró en su diario vivir para expresar y desarrollar su espiritualidad. De esta forma su talento alcanzó la plenitud total, sin vanidades ni orgullos falsos.

Isabel Rodríguez Larraín fue una compositora de formación clásica, pero careció de la oportunidad de compartir sus vivencias musicales con alguien de igual o mayor experiencia que ella, entonces devino en autodidacta y así no supo valorar su obra completa. Es cierto que Isabelita no quería escuchar comentarios que alguna música suya fuera mejor que la dedicada al Señor de los Milagros. Por eso es que la mayoría de su obra está perdida.

Y es que jamás pudo imaginarse de ser la autora de una música y una letra que en octubre se canta en todas las Iglesias de Lima. Ese fue su orgullo que compartió con su familia, que supo profesarle un cariño especial, que más se le podía pedir a una hija, a una hermana, a la admirable tía Isabel.

Nuestra compositora nació en Lima el 5 de Julio de 1903, en la casa de sus padres, en el centro de la capital, ubicada frente a la Iglesia San Marcelo y falleció cuando le faltaba poco para cumplir los 88 años de edad, el 28 de abril de 1991. Perteneció a una antigua familia limeña, que ya en tiempos de la Independencia, entre sus propiedades, tenía un solar ubicado frente al Templo de las Nazarenas, el Santuario del Señor de los Milagros.

Isabelita fue la cuarta de diecisiete hermanos, nacidos del matrimonio de don Emilio Rodríguez Larraín y doña Isabel Pendergast Price de Rodríguez Larraín. Hogar sólido, católico, patriarcal, en el que se veneraba la figura del padre y la madre cuidaba todo para que reluciera bonito y perfecto. Así la vida se hacía exclusivamente en familia. Fueron 68 años de un hogar continuo que permitió encontrar fortaleza a todos los integrantes.

Ese mundo de encanto, acabó abruptamente para Isabelita en 1967, cuando su padre falleció a los 96 años de edad. Ella creyó que sus padres habían recibido una bendición especial, muy pocas personas en el mundo pueden cumplir 68 años de matrimonio. En agradecimiento a Dios compuso una pastoral que dedicó al Papa Paulo VI. La Secretaría de Estado del Vaticano le agradeció este homenaje al Sumo Pontífice.

Isabelita tuvo una admiración profunda por su padre, probablemente el mejor abogado de su época, jurista solicitado por siete Presidentes de la República y que en unión intelectual con el Dr. Javier Prado y Ugarteche realizaron el proyecto de la Constitución de 1920, entonces el solo hecho de recordarle que su padre, don Emilio Rodríguez Larraín, llegó a conocer y sentir orgullo de su hija, la autora de la marcha e himno del Señor de los Milagros, era llegar a su alma, simplemente se quedaba sin habla.

Isabelita en la Procesión con la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas.

 La ciudad de Lima en la que nació Isabel Rodríguez Larraín, era la de una capital emergente del desastre de la Guerra con Chile (1879 - 1883), que había sumergido en la miseria a millares de familias que nunca pudieron revertir esa situación. Mucha gente sobrevivió por la solidaridad y el desprendimiento de parientes y amigos. Ese fue el ambiente en el que ella se crió, el dar habitación a los parientes pobres, desprenderse de ropa cada cierto tiempo para entregarla a familias conocidas y el tratar de reducir gastos para los habituales sobrecitos de dinero para familiares de pocos recursos.

Esta fue la tónica de las familias limeñas de principios del Siglo XX, sin lujos, sin derroche de dinero, que fortalecía la vida familiar en una ciudad austera que encontraba el esparcimiento en las festividades religiosas, los actos patrióticos y en los carnavales echando agua al prójimo. No existía una vida social nocturna en la capital. Rosario, cena y tertulias, todo en familia, a una hora determinada se apagaban las luces y se cerraba la puerta con llave. Nadie entraba, ni salía de la casa.

Antes de la guerra del 79, en Lima la vida fue diferente, existía una temporada de ópera continua a cargo del maestro Albaiza y en la que era estrella la famosa soprano francesa Madame Aline Albaiza. Era natural las fiestas después de la cena o el ir a escuchar un recital de alguna dama de la sociedad limeña en el Hotel Maury a las once de la noche y después trasladarse a alguna residencia hasta el amanecer. A partir de 1879, la ciudad no volvió a ser la misma.

En principio, en las primeras décadas del Siglo XX se dio mucha importancia a que los hijos tuvieran formación artística pero no más allá de los límites del entorno familiar. En las temporadas de verano en Miraflores, Isabelita y sus hermanos, con la atenta mirada de la abuela Emilia Larraín Bustillos de Rodríguez, tenían un profesor de música que los preparaba para interpretar al final de temporada un fragmento de zarzuela, una representación que podían acompañar con un teatro de títeres y declamaciones de poesías vascas que les enseñaba la abuela Emilia.

Una vez Isabelita se apoderó del piano y fuera del programa interpretó el Opus 18 de Chopin, que había escuchado siempre y lo tocó de memoria. Nunca supo que tan bien lo hizo, sus recuerdos eran que a una pichiruchi de siete años no se puede pedir maravillas. Terminada la travesura sólo buscó los ojos de su madre, no se dio cuenta que su padre la aplaudió y uno de los asistentes Augusto B. Leguía, Presidente del Perú había exclamado: "Bravo".

Tuvo la suerte que sus padres le permitieron desarrollar sus aptitudes musicales, que contrataron para ella profesores de canto, piano, guitarra y violín. Llegó a desarrollar una interesante voz de soprano y fue una extraordinaria concertista de piano. Aun en la ancianidad podía impactar interpretando a Chopin, Mozart o Straus. Intercalándolos con sus propias composiciones, especialmente con tres sonatas muy hermosas que dedicó a la Virgen María y una canción para su sobrina Cecilia Rodríguez Larraín Salinas.

Isabelita nunca tuvo interés en tener un gran escenario para sus conciertos, le gustaban las Capillas con poco público y ser parte de una velada a beneficio. Ella recordaba especialmente sus participaciones, prácticamente una niña, en beneficio de la Cruz Roja durante la Primera Guerra Mundial y ya después doña Belén de Osma, la requirió para diversas actividades de la Sociedad Entrenoux, cuando esta institución tenía su sede en el Palacio Torre Tagle y ya después en la Casa La Riva.

A pesar que sus numerosas amigas y especialmente las más entrañables, la señora Mercedes de la Torre de Ganoza y la señora Albina Aramburú de Pardo, le insistieron toda la vida, que ellas le patrocinaban un gran concierto, en el escenario que quisiera, ella siempre gustó de su tranquilidad, esos alborotos de gente felicitando no le atrajo jamás. Puso punto final a su carrera de concertista, en el último cumpleaños de su madre, en marzo de 1974 y ante más de cien descendientes de sus padres. Fueron más de dos horas continuas al piano, interpretando sus mejores composiciones, una extraordinaria noche de gala, demostrando que a los 70 años de edad era realmente magnífica.

Entonces surgieron los comentarios de familia, Isabelita siendo una mujer distinguida y con ojos que hacían recordar a los de la actriz norteamericana Bette Davis no se había casado y con un talento excepcional para la música que nunca se hizo público. Evidentemente quien mejor podía explicar este hecho era su hermano Augusto, quien consideraba que la música había hecho de su hermana Isabel una mujer independiente y ninguno de sus pretendientes pudo garantizarle esa independencia que adquiría con sus composiciones. Pero, también es cierto que ella tuvo su propio y personal compromiso con nuestro Señor, para no casarse.

De acuerdo a esta misma versión, el padre se había dado cuenta de la inteligencia de la hija y la supo encausar hacia la música, que además era su gran pasión, alguna vez hizo de empresario artístico y trajo a la célebre Pawlova a Lima. Pero, al mismo tiempo, la madre y la abuela paterna, mujeres de gran religiosidad, que fueron patrocinadoras de la Parroquia de Miraflores, a principios de Siglo XX, la encausaron a que a música le permitiera desarrollar su espiritualidad, con la privacidad que tiene el encuentro con Cristo, sentado en el centro de la creación. Ambos hermanos, Augusto e Isabel Rodríguez Larraín conversaron sobre este tema muchísimas veces en la ancianidad.

Si bien se pueden encontrar rasgos de misticismo en Isabelita es cierto que valoraba profundamente la vida en familia y la tertulia amical. Sin embargó, cuando falleció su madre en octubre de 1974, creyó que ya nada la ataba al mundo y a través de su amiga, la señora Albina Aramburú de Pardo, consiguió que un convento en Argentina la recibiera por ser la autora de la marcha e himno del Señor de los Milagros, pero no pudo dejar a su familia. Sin ser mundana, como ella decía, era andariega.

Isabel Rodríguez Larraín fue una mujer que gustaba compartir sus vivencias, de pronto se le ocurrió que quería hacer un himno al Señor de los Milagros y de pronto lo comentó en familia. Ella había hecho un paréntesis en la música dedicándose a la enfermería, para lo cual se había titulado con diploma y todo, por absoluta vocación de servicio social. Primero rescató su piano que lo había enviado al desván y después se dedicó a preguntarle a la gente, todo lo que sabían de la Procesión.

En un momento creyó que no iba a concretar nada, angustiada dejó pasar el tiempo, no más de dos días, pero toda una eternidad porque no podía plasmar su idea musical en el piano. En esa desesperación creativa su padre le dijo que escriba. En estos dilemas se puso al habla con su amiga, la señora Mercedes de la Torre de Ganoza, quien al día siguiente la sorprendió enviándole a primera hora los papeles y la tinta china más fina que pudiera existir en Lima.

Escribir música era una obligación, toda la tarde se la pasó haciendo sus pentagramas y en el momento de poner las primeras notas se le nubló la vista, sobreviniéndole un llanto inconsciente que terminó despintando su trabajo. La situación que se le presentaba era superior a sus fuerzas, durmió un rato, se despertó y sin cenar, tocó piano hasta el amanecer. Nunca supo en realidad que había interpretado, pero varios días después, escribió de corrido casi toda la marcha del Señor de los Milagros, en los papeles que le había enviado su amiga, la “gringa Ganoza”.

En todo este proceso, ella que había tenido una memoria privilegiada, pudo visualizar toda su vida, en especial las veces que había tenido contacto con la Procesión y el Templo de las Nazarenas. La imagen de Cristo pasaba frente a su casa en San Marcelo y eso implicaba que había que guardar los caballos y trancar el portón. La espera del paso de la Procesión era interminable. Le decían que ella veía con mucha devoción la imagen, en verdad no tuvo conciencia de eso, le gustaba arrojar los pétalos de rosa, cargada por su abuela Emilia.

Ya siendo una jovencita muy bonita, en una temporada en Ancón, en época de carnavales se organizó un concurso de belleza que ganó su hermana Angélica, en el que ella no pudo participar por una pequeña fiebre que no se le quitaba, ya la familia había trasladado su residencia del centro de Lima a Miraflores y el retorno a casa se le hizo muy duro, demasiado largo Y la fiebre terminó poniendo en peligro su vida.

El peligro fue conjurado, pero una junta de médicos determinó que tenía una grave afección a la pierna y opinaron que debía ser operada. Después de una serie de consultas, su padre don Emilio, optó por que fuera operada en Berlín. Isabelita estuvo un año en Europa, la operación fue un éxito, siempre decía que le extrajeron un hueso de la pierna que nunca le dio problema alguno. En Roma aprendió a escribir música, en Florencia recibió clases de dibujo, en París adquirió el gusto por la lectura al comprar novelas que no estaban a su alcance en su hogar y en Londres la patria de su madre, sólo tuvo nostalgias por regresar a Lima.

Isabelita con su mamá y hermanos.

Nuevamente en su casa de la Bajada Balta en Miraflores, la vida siguió su curso, pero en cualquier momento y sin previo aviso, su abuela Emilia le tomaba la mano y ella la de su hermana Emilia, todavía pequeña e iban directamente al Templo de las Nazarenas. Como ella se consideraba la predilecta y era andariega no se sorprendía. Era natural ir a rezar a la iglesia. En su fe siempre tuvo gratitud a Cristo por no haber perdido la pierna, a su abuela la tenía siempre presente en su corazón dándole las gracias por saberla habido encomendar y “a mi mamá siempre la tuve a mi lado, gracias a Dios”.

En esas visualizaciones de memorista consumada, la letra para el Señor de los Milagros parte pues de ese sencillísimo “Venimos en Procesión”, allí está Isabelita con su madre, su abuela, sus hermanas, sus sobrinas, sus tías y sus amigas, todas juntas caminando hacia Cristo. En este sentimiento tan emotivo temió que la música resultara débil, demasiado femenina y se inspiró en la apoteósica salida del Señor de su Templo y en la imagen que mira a los fieles, por eso puso en su música a los trombones por delante, encontrando la fuerza de aquel tren que la llevó de Berlín, ya curada, a Roma para conocer el Vaticano y al Papa Pío XI.

Finalmente de Isabel Rodríguez Larraín podemos decir que fue una mujer virtuosa, afable, cariñosa que si bien Dios no le dio hijos en esta vida pudo querer como propios a sus hermanos menores y a los hijos de su hermano Augusto. Recordamos a esta dama ilustre como muy culta e instruida, apasionada por la historia, cuando por la edad le era difícil leer gustaba que sus sobrinos predilectos le narraran breves resúmenes de la lectura que estaban realizando. Así pudo mantener viva su innegable curiosidad por seguir aprendiendo y a ser vigente en la sociedad.

Sobre el Señor de los Milagros, doña Isabel, creía que por sobre todo era un asunto de fe, ella que había llevado su estandarte, consideraba que la Procesión partía de una convicción personal expresada en un torrente de muchedumbre que se llama mar humano, por eso la importancia de los trombones en su música. Ella en Roma vio al Papa Pío XI ser transportado en litera, no podía existir algo tan solemne y de magnificencia mayor, cuyo momento sublime era recibir directamente la bendición papal, pero que pequeño era ese recuerdo y que extraordinario cuando ella visualizaba a la imagen del Señor de los Milagros mirándola a los ojos. Eso para Isabel Rodríguez Larraín, mujer de fe, era haber encontrado a Dios, inspirándola para componer su letra e himno."



I


Salón de Honor Isabel Rodrìguez Larraìn Pendergast de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas.

El Señor Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, Arzobispo de Lima y Primado de la Iglesia Católica en el Perú, en el develamiento de la placa conmemorativa de la inauguración del Salón de Honor "Isabel Rodríguez Larraín Pendergast" en la sede central de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas.

En su 366 aniversario de fundación la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas ha homenajeado a Isabelita, dándole su nombre a la Sala de Honor de su sede central y colocando una placa conmemorativa con la siguiente inscripción: "Distinguida y aristocrática dama limeña cuyo origen e inteligencia no opacaron la sencillez y humildad de su corazón. Nació en Lima el 5 de julio de 1903 y falleció el 28 de abril de 1991. Recibió la gracia de nuestro Señor mediante la inspiración de una bella música y de una hermosa letra que es el himno al Señor de los Milagros que compuso en el año 1954.La Hermandad lo hace suyo en 1987, cuando ella cede sus derechos y autoriza a que la Hermandad desde esa fecha lo denomine Himno de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas.Este himno es entonado por miles de devotos en la más grande expresión del Catolicismo, que es reconocida como la Procesión más grande del Mundo".

La conmemoración de los 366 años se realizó en la sede central de la Hermandad en la noche del jueves 14 de setiembre de 2017 y constituyó un momento especial de esta celebración la inauguración, la sala Isabel Rodriguez Larraín Pendergast, bendecida por el señor cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, Arzobispo de Lima y Primado de la Iglesia Católica en el Perú.

El homenaje de la Hermandad a Isabelita, hermana de mi abuelo Agusto, realizado por la Hermandad del Señor De Los Milagros de Nazarenas, resultó precioso.

El señor cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, presidió la ceremonia, previamente ofició una Misa en el Templo de las Nazarenas, quien fue cercano y afectuoso con todos los miembros de la familia de Isabel Rodríguez Larraín (Lima 1903 - !991).

El Salón de Honor de la Hermandad ubicado en el segundo piso de su sede central, fue denominado con el nombre de Isabel Rodríguez Larraín y fue develada una placa que lo conmemora y bendecido por el cardenal.

Para quienes hemos conocido a Isabelita y hemos recibido el cariño de nuestra tía Isabel, ha sido un momento muy emotivo y nos llena de orgullo, ella nunca aceptó homenajes y reconocimientos en vida y este es el primero que se realiza en recuerdo de su obra, de su vida, cuando tendría 115 años de edad, si estuviera viva, y ha sido la Hermandad, a la que ella tanto quiso y de la que recibió siempre cariño.

Es increíble, como te llenas de orgullo, esta es la palabra que señala las sensaciones que vas sintiendo frente al hecho de que decenas de personas, que participan en la ceremonia te hablen y te pregunten de ella, de la tía Isabel de tu madre, que se murió hace un montón de años, ya son 26, con la mayor admiración, cariño y respeto.

Es una maravilla que la tengan presente y es emotivo cuando te dicen que estaba tocada por Dios, que recibió su inspiración para componerle su canción, su himno, su marcha. Resaltan el hecho que es una mujer quien compuso una marcha clásica. Y su letra, les encanta.

Y cuando les preguntas de la letra que verso les gusta, cada quien tiene el suyo propio cuando no te dice que todo en su conjunto. Es así que escucho "...Nos Des Tu Luz....", o "Hagamos Grande Nuestro Perú, Unidos Todos". o "Nos haga dignos de tu bondad".

La composición de mi tía pertenece y es parte del culto religioso del Cristo de los Milagros, Moreno y de las Maravillas, como también se le llama al Patrón Jurado de Lima, cuya devoción se extiende a todo el Perú y en donde vivan peruanos católicos en el extranjero.

El Señor de los Milagros es la mayor manifestación religiosa de nuestro Perú y los peruanos católicos lo llevan consigo, como su amigo acompañante y testigo de sus vivencias y de todo lo que les pasa cuando emigran al extranjero y siempre en el lugar que han escogido vivir se congregan en torno a esta imagen de Cristo en su cruz. convirtiéndose en un símbolo de la identidad nacional.

El himno compuesto por Isabelita acompaña el culto religioso en donde este se realice y en el extranjero está considerado como un segundo himno nacional de los peruanos que lo entonan en las calles de las ciudades en las que viven, cuando salen en procesión en octubre.

La conmemoración culminó con una ceremonia central en el salón de actos de la Hermandad, en el primer piso de su sede, presidida por su eminencia, cardenal, Juan Luis Cipriani Thorne, Arzobispo de Lima y Primado de la Iglesia Católica en el Perú y estuvo presente el Obispo auxiliar de Lima, monseñor Adriano Tomasi OFM.

En la mesa de honor, la familia Rodriguez Larraín estuvo representada por Emilio Rodríguez Larraín y develaron placas conmemorativas Lucrecia de Lavalle de Rodríguez Larraín, Cecilia Camino RL, Ana María Pflucker, y Augusto Rodríguez Laraín, hermano de mi mamá.

Muchas gracias a la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas, a su Directorio General y a su Mayordomo General Juan Manuel Orrillo Peña.

Un grupo de sobrinos de Isabelita con el Cardenal Cipriani en la Sala de Honor "Isabel Rodríguez Larraín Pendergast" de la sede central de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas.

231. Jaime Bayly, periodista, escritor, popular presentador de televisión, de cuando la primera de sus 16 novelas se convirtió en best-seller en España y de allí en América Latina, que reflejé en un artículo para la Agencia France Presse en setiembre de 1994



Jaime Bayly (Lima 1965) subía y bajaba las escaleras con enorme felicidad en el diario La Prensa, tenía entre 16 y 17 años de edad, aprendía periodismo en la sección provincias, su tío el empresario minero Roberto Letts Colmenares, hermano de su madre, era el apoderado de la familia Beltrán Ballén, propietaria del periódico que se encontraba en absoluta decadencia y destinado a cerrar sus puertas para siempre, los administradores no encontraban noticias válidas que vendiera periódicos todos los días y tampoco la publicidad para sus páginas, que les permitiera pagar las planillas y la compra de papel para imprimir el matutino.

Los dueños se hartaron y no pusieron un centavo, con esas limitaciones de una empresa que pueden cerrar el paso a cualquiera, se convirtió en un trampolín para que Bayly llegara a donde quisiera llegar. El muchacho era brillante.

La periodista, Elsa Arana Freire, cuando fue nombrada directora de informaciones de La Prensa promovió al chiquillo Jaime Bayly a articulista, editorialista, comentarista y columnista, rápidamente se hizo conocido y así un diario encaminado al cierre intempestivo forjó al periodista más importante de su generación, que se hizo así mismo por su propio talento.

Bayly iba exageradamente a la extrema derecha y de pronto escribió un notable artículo sobre el dirigente chino Teng Tsiao Ping y realmente pasó a partir de ese momento a ser un periodista para ser tomado en cuenta.

No tardó en pasar a la televisión en la que adquirió popularidad y fama, siendo todavía un chiquillo, después escribió sus novelas, algunas han sido llevadas al cine y nunca se ha apartado del diarismo, siempre publica columnas en periódicos de Lima. También ha forjado su propio auditorio en el extranjero.

Bayly publicó en 1996 "Los últimos días de La Prensa", pero cuando él perteneció a ese diario, no parecía que estuviera al detalle de todo lo que pasaba, las veces que lo vi cuando visitaba a Elsa Arana, se le veía feliz y hasta despreocupado, hay muchachos que a la edad que tenía siguen en el colegio, él ya estaba en Letras de la Católica y se le veía que se estaba realizando como un periodista de verdad. Eso le dije a su tío Roberto cuando me preguntó por su sobrino y como es que le iban en La Prensa. A Letts Colmenares lo veía con frecuencia porque trabajé para los hermanos Pedro y Felipe Beltrán Ballén, hasta que fallecieron.

En 1994 cuando la primera novela de Bayly, "No se lo digas a nadie", fue el número uno de ventas en España, la Agencia France Presse, en la que trabajaba, me pidió que escribiera sobre Jaime Bayly y su libro, que es el siguiente artículo publicado el 15 de setiembre de 1994:

"No se lo digas a nadie, la primera novela del joven periodista peruano, Jaime Bayly Letts, tras sacudir entre mayo y junio pasado a la sociedad limeña por mezclar en la ficción homosexualidad y cocaína en las altas esferas capitalinas, es ahora un best-seller que apagó el escándalo.

La novela se vende a un precio equivalente a 30 dólares y como "pan caliente" en Lima, aseguran los libreros, aventajando en ventas a "Del amor y otros demonios" del colombiano Gabriel García Márquez, y a los peruanos Mario Vargas Llosa "Desafío de la Libertad" y Julio Ramón Ribeyro "Antología personal".

"No se lo digas a nadie", no es autobiográfica y los personajes son imaginarios, insiste el autor, pero la prensa hace tres meses aseguró que eran "las vivencias de Bayly" y creyó identificar entre los personajes a futbolistas, actores y a un exministro. Se guardó de publicar otros nombres.

Bayly, 30 años, casado, con una hija, es un popular y talentoso entrevistador de la televisión peruana desde 1983, y en su nuevo programa que lleva su nombre, tuvo casi que jurar "no soy homosexual" y al mismo tiempo pidió disculpas a las personas que resultaron dañadas en su imagen pública.

Sin embargo, muchos de sus lectores exclaman tras culminar la novela que "ni el Opus Dei" se salva, aunque esta carece de las pretensiones de pintar descarnadamente a la alta sociedad limeña y apunta a describir las vivencias de un joven periodista de origen burgués, desde su infancia.

Bayly da al lector la impresión que sigue el estilo de Mario Vargas Llosa, que en sus novelas junta sus propias vivencias personales con la ficción, dándoles un carácter autobiográfico, y por eso los desmentidos del joven novelista resultan insuficientes para muchos.

Otro punto de inspiración posible para Bayly es "Un mundo para Julius", de su compatriota Alfredo Bryce Echenique. Ambos escritores estudiaron en la educación primaria en el exclusivo colegio "Inmaculado Corazón", punto de partida de la vida de sus protagonistas principales, protegidos siempre en esa escuela de monjas.

A diferencia de Bryce Echenique que presenta en el entorno social de "Julius" a la burguesía rodeada de sirvientes en sus mansiones, frívola y despreocupada de la realidad. Bayly presenta a su personaje Joaquín sumergido en un hogar machista y religioso, descubriendo la homosexualidad y la droga.

El escritor se inició en un diario en un diario limeño, La Prensa, a los 17 años, luego pasó a la televisión con éxito hasta que quiso ser el inquisidor del entonces candidato Alan G, al que pidió juramentos sobre su accionar político y logró una negativa sobre una supuesta permanencia en un clínica española.

En 1985, Alan García fue elegido presidente y Bayly salió de la TV, a la que volvió poco antes de la campaña presidencial de 1990, apoyando decididamente a Vargas Llosa y atacando sin cortesía al candidato Alberto Fujimori que terminó venciendo, llevándolo nuevamente a perder por un tiempo su espacio televisivo.

Esas y otras situaciones de su carrera de periodista desinhibido y que plantea lo que cree, le ha brindado una gran popularidad en Lima, que no ha terminado con una novela que motivó hasta hace poco y hasta el cansancio innumerables primeras planas sobre "los posible amantes hombres de Bayly".

Tal vez ese maltrato terminó acallando el escándalo, sobre una novela, que según algunos integrantes de la comunidad gay limeña, "tiene el título de una frase que acompaña encuentro homosexuales ocasionales, para que luego nadie sepa lo ocurrido".


230. Roberto Ramírez del Villar, Un Demócrata De Vida, frente a frente al Autogolpe de Fujimori, tal como lo enfrentó. El dictador puso a la Democracia entre rejas



De acuerdo a la entrevista que me concedió en las vísperas de las Elecciones Presidenciales de 1995, en la que no hizo campaña electoral por estar ya muy delicado de salud, fui el único periodista a quien concedió una entrevista y fue la última que brindó en esta vida porque falleció mes y medio después.

Esta fue una conversación absolutamente libre porque no uso grabadora, que se inició desde las diez de la mañana hasta las siete de la noche del jueves 6 de abril, sancochado, sopa, frejoles y un lonche con chicharrones, todo magnifico.

El Dr. Ramírez del Villar, me recibió porque supuse que le conocía y/o le gustaba mi trabajo, porque nunca he sido cercano al Partido Popular Cristiano y quería una publicación independiente en un diario opositor a la dictadura fujimontesinista que iba a ser relegida. Sin embargo, fue porque me quería decir que me recordaba como un joven alumno de Luis Jaime Cisneros que iba a su oficina con un fotógrafo (Willy Retto), que mientras le tomaban fotos trataba de convencerlo de que escriba para el diario El Observador, porque es una de las personalidades del país, en esa época él no tenía ganas de escribir, pero que siempre se había sentido muy agradecido conmigo y siempre me había dado declaraciones.

Nuestra conversación, en la que intervino su esposa Mariana, abarcó toda la trayectoria política del Dr. Ramírez del Villar (Arequipa 1920 - Lima 1995) y fue en esta charla a como se fue presentando que definí, con la aprobación del ilustre y brillante político peruano, describirlo en la noche en que el Presidente Alberto Fujimori dio su autogolpe, y que me fue publicada por el diario El Mundo, en su edición de Fin de Semana del 8-9 de abril de 1995 y que está transcrita a continuación:



DEMOCRACIA ENTRE REJAS

"El clásico bastón de Roberto Ramírez del Villar quedó a un lado, todo estaba listo para el inicio de la legislatura ordinaria del Parlamento, no tenía prisas esa noche del cinco de abril, estaba conforme con la entrevista que le había hecho Patricio Ricketts para Panorama del Canal 5 y aguardaba a uno de los directivos de esa televisora.

Cerca en el Canal 4, el Primer Ministro Alfonso de los Heros, tocaba el tema gobierno-oposición desde su punto de vista y, al igual que Ramírez del Villar, consideraba que en el Congreso de la República se podía encontrar un punto de equilibrio que beneficiara políticamente al país.

Tres años después Ramírez del Villar, señala que esa legislatura ordinaria podía ser la más explosiva, pero existían indicios que a lo mejor podía ser aburridísima a la espera del mensaje presidencial por Fiestas Patrias, algunos querían que "un acuerdo de caballeros estallara en medio de ropa donada", muchos no querían escándalos, existía cierto entusiasmo por la política económica. Vio que las calles estaban demasiado tranquilas, casi todos sus colegas del Parlamento estaban en casa, pensó que al final de cuentas el lunes 6 de abril de 1992 era un día de discursos antijurídicos.

Considera Ramírez del Villar que el trabajo estaba ordenado. La semana anterior había sido de intensas coordinaciones, estaba concretada la prioridad del tratamiento de las numerosas denuncias existente y de los proyectos gubernamentales, cuyos trámites estarían agilizados ya que pasarían de frente a la orden del día.

Lo que no imaginaba era que, al mismo tiempo, de la Escuela Militar de Chorrillos salían numerosos contingentes que habían estado todo el día recibiendo instrucciones, desde la toma del Congreso de la República y de los medios de comunicación hasta la detención de los "enemigos" y del "bloqueo de calles.

Los contingentes militares los encontraron uno a uno en sus casas. La mayoría recuerda que estaba viendo televisión, algunos pudieron escuchar la palabra "disolver", a partir de ese momento el Parlamento había fenecido. (El Dr. Ramírez del Villar, insistió que esa palabra había que usar, no le gustaba disolver o disuelto, demasiado fujimorista.

En las redacciones de prensa la sorpresa era mayúscula, los militares se posesionaban de los lugares, mientras los periodistas retornaban masivamente a sus centros de trabajo. En ese momento nadie se atrevía a decir que era un autogolpe avisado, tampoco si iba a tener éxito.

Los militares no pidieron permiso, todos aportaban una carta del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y pedían verbalmente que se les facilitara sus labores de resguardo y de seguridad. Varias redacciones denunciaron que sus artículos sobre el autogolpe fueron censurados.

(Ni los oficiales, ni la tropa que tomó la sede de Lima de la Agence France Presse hizo problemas, tampoco intervinieron en nuestro trabajo, tuve a mi cargo la conversación o negociación con ellos.)

El Presidente de la Càmara de Diputados, Roberto Ramírez del Villar, estaba extrañado con la decisión de Fujimori de cerrar el Congreso, que en ese momento le tocaba presidirlo, inmediatamente llamó por teléfono al ministro de Economía, Carlos Boloña, pero cuando iniciaba la conversación, la comunicación fue cortada.

En eso su esposa, la señora Mariana, le dice que hay un tanque en la puerta de su casa. El Presidente del Congreso de la República, Dr. Roberto Ramírez del Villar Beaumont, sale a ver lo que sucede, y se le anuncia que está en arresto domiciliario, lo cual implica una incomunicación total.

En ese momento, el Vicepresidente de la Cámara de Diputados, César Barrera Bazán, en ese momento era detenido en su casa y fue conducido a la Base Naval del Callao, en su condición de antiguo líder del Sutep ya estaba acostumbrado a los arrestos y a largas detenciones. Otro importante dirigente de los maestros, Olmedo Auris, también fue apresado. Contra ellos no existió ningún cargo. Ramírez del Villar resaltó que las detenciones fueron sin mandato judicial.



El senador aprista, Abel Salinas, ya detenido en su hogar, tuvo tiempo para cambiarse antes que fuera conducido a una instalación militar. El exministro aprista, Remigio Morales Bermúdez, era detenido en el aeropuerto cuando retornaba de Buenos Aires.

Para detener al exministro del Interior, Agustín Mantilla, se realizó un espectacular operativo, desplazamiento de tanquetas, se rodearon varias calles, tal vez se pensó que vivía en un bunker. El dirigente aprista no ofreció resistencia y las armas que poseía eran de colección.

Pero el espectáculo mayor fue para apresar a Alan García en su casa de Chacarilla del Estanque. Allí solo encontraron al diputado Jorge del Castillo, previa orden por altoparlantes de que el personal de seguridad del ex Presidente se rindiera y saliera con las manos en alto.

Del Castillo fue detenido sin ningún cargo en su contra, había ganado tiempo para que su jefe pudiera escapar. En la residencia quedarían los pequeños hijos de Alan García, bajo custodia militar hasta el retorno de Miami, de la madre, la señora Pilar Nores.

Las denuncias de arrestos inundaban las redacciones de prensa, al contingente de políticos, y a los problemas que se presentaban en radio Antena Uno para que pudiera informar a sus oyentes, se sumaba la captura de otros personajes, vinculados al terrorismo.

Poco antes del amanecer se produjo el último trabajo selectivo de los contingentes militares, el periodista Gustavo Gorriti es detenido y sacado a la fuerza de su casa. Su esposa denunciaría telefónicamente el hecho a casi todas las redacciones capitalinas
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El centro de Lima amaneció rodeado de militares, encada cuadra estaban estratégicamente colocadas varias tanquetas del ejército, algunas patrullaban, la mayoría permanecían estacionadas, mientras los soldados se desplazaban por las pistas y veredas.

El último presidente del Senado, Felipe Osterling Parodi, acompañado de otros legisladores intentó ingresar al Palacio Legislativo, pero la tropa militar se lo impidió en la Plaza Bolívar.
Al mediodía periodistas que cubrían la toma por los militares de radio Red, que se pronunció en contra del autogolpe, eran detenidos.

Marita Montes, hoy periodista de la Unidad de Investigación de la Revista Dominical del Canal 4, recuerda que los soldados los detuvieron pese a sus protestas e identificación. "Nos tuvieron 24 horas detenidos en Seguridad del Estado. Recuerdo que en toda la noche no dejaron de molestarnos verbalmente. No faltaron los insultos, pero la solidaridad entre los que estábamos detenidos fue suficiente para hacernos más fuertes que ellos. Recién al día siguiente, por la noche, nos dejaron libres. Es algo que no he olvidado".

Poco después en San Isidro, la casa de Ramírez del Villar, se convierte en el centro de la protesta de los parlamentarios, recuerda que el diputado Manuel Dammert le lleva una bandera. La policía terminaría echando bombas lacrimógenas para dispersarlos El senador Raúl Ferrero es golpeado.

El Dr. Ramírez del Villar, un político de viejo cuño, participante activo de todas las luchas por la democracia, no se dejò quitar fácilmente la presidencia de la Cámara, la luchó hasta el final. El autogolpe que él llama golpe también lo afectó en lo que consideraba su mejor trabajo político, la Constitución de 1979, de cuyo proyecto fue autor y en la que prima el pensamiento social cristiano.

Esa legislatura habìa muerto antes de nacer, nunca trataría el "acuerdo de caballeros" del ex Primer Ministro, Carlos Torres y Torres Lara con Ecuador, ni tampoco las denuncias sobre la ropa usada donada del Japón.

El centro de Lima siguió lleno de soldados y de tanquetas, hasta que se fueron retirando sigilosamente, ante la pasividad de la gente que caminaba por las calles, ante la pasividad de la gente que caminaba por las calles, nadie los enfrentaba, nadie tenía nada que decirles, no hubo protesta para quien conversaba conversaba con los peatones, había conformidad en casi todos ellos. Mientras el Palacio Legislativo, el Palacio de Justicia y la Contraloría, parecía que se les había puesto candado.
Una Vida En El Servicio De La Democracia

Roberto Ramírez del Villar nació el 6 de mayo de 1920 en Arequipa 1920 y falleció en el 29 de mayo de 1995), en vida fue un constitucionalista y demócrata a carta cabal, de siempre fue de ideología social cristiana o de pensamiento católico que sigue la línea de la doctrina social de la Iglesia, eso lo llevó a ser uno de los fundadores en la década de los cincuenta de la Democracia Cristiana y formó parte de su ala conservadora que pasó a crear a mediados de los años sesenta, el Partido Popular Cristiano, liderado por el Dr. Luis Bedoya Reyes.

Ramírez del Villar fue Presidente de la Cámara de Diputados del 26 julio de 1991 al 5 de abril de 1992; Ministro de Justicia en el primer gobierno del Presidente Fernando Belaunde del 21 de enero de 1966 al 25 de noviembre de 1966; Miembro de la Asamblea Constituyente de 1978, autor del proyecto de Constitución de orientación social cristiana; Diputado elegido y relecto por Arequipa (1956-1962 y 1963 - 1968): Diputado elegido y relecto (1980 - 1985 y 1985 - 1990 y 1990 -1992).

El hecho histórico que el jefe y fundador del APRA, Víctor Raúl Haya de la Torre presidiera la Asamblea Constituyente, fue una idea suya que plasmó primero logrando el consenso de los dirigentes de su partido el PPC y luego con los dirigente del aprismo.

Entre sus logros de sus tiempos estudiantiles estuvo la fundación de la Federación de Estudiantes de Arequipa de la que fue su primer presidente y ya en su condición de profesor universitario enfrentó a la dictadura militar del general Manuel A. Odría (1948 - 1956), que el reconocimiento ciudadano lo llevó por primera vez a la Cámara de Diputados.

En el periodismo nacional destacó como director del diario El Pueblo de Arequipa y del diario Correo.

Ha sido pues la vida del Dr. Roberto Ramírez del Villar la de un ciudadano al servicio del Estado de Derecho y de la democracia.


229. Gloria Swanson, mito de Hollywood, actriz americana, cuyo estrellato la hizo ganar un millón de dólares al año en los años veinte



Gloria Swanson fue siempre señalada de talentosa, bella, espectacular, glamorosa, la mujer de quien todos se enamoraban, es la actriz representativa de la naciente industria cinematográfica de los Estados Unidos que fundó Hollywood y la convirtió en la meca de la cinematografía mundial.

Swanson irradió su arte hasta convertirse en mítica, nunca dejó de ser famosa, en vida no fue olvidada, aunque el cine sonoro mostró que no le interesaba, nacida en Chicago, Illinois en 1899, la gran estrella del cine mudo filmó entre 1914 y 1974, aunque se retiró en 1935, y siguió vigente hasta su fallecimiento en Nueva York a los 84 años en 1983.

No perdió nunca la fama, ni su elegancia, hasta el final de su vida se mostraba como una hermosa y bella señora a la que había que otorgarle el trato de diva entre las divas, se hizo usual que en sus apariciones en series de TV se presentara como ella misma, papel que cumplió en su última película Aeropuerto. 

El hecho de haber sido la amante del papá de los Kennedy, acompañaba su aureola de mujer que fue resplandeciente y amada.

Su cinta sonora Sunset Boulevard con William Holden, de 1950, es uno filmes clásicos de la cinematografía mundial. La estrella encarnó el ocaso de una diosa del cine y demostró que es una de las más grandes e importantes actrices y que su fama nunca fue gratuita.

La reina de Hollywood de los años veinte, tiene parte de su filmografía del cine mudo, perdida. En esta linda foto coloreada se le ve a la gran actriz americana en todo el esplendor de su belleza.