miércoles, 25 de mayo de 2016

154. Violeta Correa de Belaunde, mujer pionera de la política y el periodismo peruano


Violeta Correa Miller de Belaunde, política, periodista, fotógrafa, chalaca que te decía con voz baja: Chim Pun Callao a modo de saludo, una peruana de lo más sencilla y asequible quien brilló con luz propia en su generación pero que solamente le interesó caminar al lado de su esposo el Presidente Fernando Belaunde Terry, de quien fue su compañera, secretaria, confidente y su más cercana y leal colaboradora.

Es imposible separar a la figura del Presidente Belaunde de la señora Violeta, me acuerdo que cuando ya no estaban en el poder y yo trabajaba para la Agence France Presse llamaba por teléfono al exPresidente, él contestaba personalmente, para obtener una pequeña declaración suya sobre algún tema determinado del momento, cuando contestaba ella me decía: "Tienes que comprender que él se acuesta temprano, ya está durmiendo y de ninguna manera lo voy a despertar".

Y entonces no había mujer más simpática y habladora en el mundo que la señora Violeta, cuando le decía: "Bueno señora, usted no me puede dejarme y colgar el teléfono sin que pueda escuchar su opinión sobre esta situación y hablaba sin cuidarse lo que decía, la escuchaba y pensaba: "Qué mujer para inteligente, para preparada", pero lo valioso en ella que era absolutamente democrática, fui muy crítico al segundo belaundismo, trabajé en diarios de oposición.

Las opiniones de la señora Violeta que ponía en los cables que redactaba para la Agence France Presse las ponía con el seudónimo "algunos observadores consideran" o "un observador" puntualizó a la AFP", le encantaba opinar y me gustaría creer que a ella le gustaba conversar conmigo y que por eso no le pasaba el teléfono al exPresidente.

A la señora Violeta, le tengo cariño y un aprecio muy especial, la recuerdo con amistad, aunque no hemos sido amigos y de a verdad que es lo mejor que conocí y traté en la política peruana, una dama en todo el sentido de la palabra, que nació el 24 de marzo de 1927 y falleció el 1 de junio del 2001. Todo el país se conmovió con las flores se su esposo que tenían la dedicatoria: "Espérame".

He tenido pues el privilegio de conocer, de tratar, de conversar y de escribir sobre la señora Violeta y de sus actividades. Un día, en pleno gobierno del Presidente Belaunde quiso que conociera las cocinas populares que ella estaba desarrollando con enorme éxito y me invitó y fuimos con una amiga mutua, la gran periodista Elsa Arana Freire, quien fue su compañera de trabajo en el diario La Prensa y era en ese momento su colaboradora. Es la única vez que he subido al carro presidencial. Ella quiso que fuera así, invitarme a todo lujo.


En algún momento le había expresado a la señora Violeta, sin ofenderla para nada, que en los pueblos jóvenes, barriadas o villas miserias o como se quiera llamar a los barrios más pobres de Lima, el trabajo social era para la izquierda y no para la derecha, porque lo único que hace esta, es siempre tomarse la foto para después olvidarse de ellos. La excepción la tenía la Iglesia Católica, que vive entre ellos. Me escucho y me dijo tú vienes conmigo mañana a conocer las cocinas populares.
La señora era conversadora, de voz un poco ronca y gran fumadora. Escuchaba y hablaba, sabía manejar los tiempos del arte de conversar, poseía una vitalidad en sus palabras y su espíritu desbordaba simpatía y sus frases eran tan bien construidas que demostraban que era dueña de una enorme erudición. Ella fue la compañera de Belaunde.

La señora Violeta era muy clara y precisa en todo, ella únicamente era la esposa del Presidente de la República, porque eso de la primera dama era "una huachafería espantosa, la peor que existe en Lima y yo soy chalaca". Y en realidad cuando la escuché decirme eso no es que me hizo reír, sino que no podía parar de reírme y cuando dijo que: "Nada había hecho ella, para ser tratada como la primera entre todas peruanas", me confirmo ese enorme respeto y aprecio que ya le tenía.

Elsa Arana siempre me dijo que Violeta era una mujer extraordinaria, sencilla, sin artificios, que expresaba lo que pensaba. Es decir no era una mediatintas o una tontuela que se envanecía frente al poder.

Conocí la señora Violeta a través de Elsa Arana, no tenía otra forma de llegar a ella y ya después cuando ya no tenía su esposo el poder del gobierno, cuando trabajé en la Agence France Presse, la llamaba por teléfono para pedirle su opinión sobre algún problemón de la vida nacional.

Se la puede señalar como una encantadora mujer, un ser extraordinario y brillantemente inteligente, que en se le puede señalar en toda su dimensión como un verdadero ser humano. De muy joven, la señora Violeta trabajó en La Prensa, era la secretaria de la página de sociales y se fue desarrollando a lo largo de su vida en una gran fotógrafa.

Ella en su condición de mujer joven participó en el Frente Nacional de Juventudes que obligaron al Jurado nacional de Elecciones de la dictadura del general Manuel Odría a que reconociera la candidatura presidencial del arquitecto Fernando Belaunde Terry y después participó en la fundación de Acción Popular.

Ella era la primera belaundista, por convicción y después porque se enamoro de su líder, y él de ella. Después, en los dos gobiernos de su marido afrontó la siguiente situación: en el primero por no tener matrimonio, fue solamente su secretaria, nadie la trató de amante o de querida. Nadie la desairó. Ella fue una mujer que trabajaba al lado del gobernante y no vivía en un mundo de lujos y de oropeles.

El velasquismo que derrocó al Presidente Belaunde el 3 de octubre de 1968 y que lo odiará siempre a Beluande y que entraron a destruir su imagen, nunca tuvo nada para denigrar a la señora Violeta.


Y ya en los primeros momentos del exilio de Belaunde en Nueva York, se publicó una foto de Belaunde y de Violeta juntos, estaban tomados de la mano. Y a la gente le gustó y señaló su conformidad de que se casaran por civil. El exgobernante derrocado tenía derecho a formalizar con su mujer y muchos creyeron que se retiraba de la política, porque esas no eran épocas para que se aceptara que los divorciados vueltos a casar pudieran gobernar el Perú.

Violeta se había ganado el respeto del país, porque en los inicios de 1968 surgió un grupo disidente en Acción Popular, encabezado por el entonces primer vicepresidente de la República Edgardo Seoane Corrales, quien se apoderó del local central partidario en la avenida Colmena y expulso al jefe y fundador Belaunde.

La señora Violeta enfrentó la situación al lado del Presidente, viajó a provincias y lograron conservar la estructura partidaria en torno a Javier Alva Orlandini, quien en los casi 12 años de la dictadura militar, representó a Acción Popular, cuando no estaba Belaunde en el país.

Violeta Correa Miller es la única cónyuge de Presiente que no tiene matrimonio religioso válido para al Iglesia Católica, eso ya la convierte en una abanderada de la mujer en el Perú. A ella se le prohibió entrar a la catedral, no recibió a San Juan Pablo II, ni tampoco lo despidió en el Grupo Aereo N·8 del Aeropuerto.

Se le permitió que ella lo recibiera vestida de negro y con mantilla en Palacio de Gobierno.
Violeta era una mujer firme, de carácter, de enorme valía. Nunca nadie la desairó.

Desde muy joven participó en la política, pero ella nunca dejó de ser belundista y careció de ambiciones personales, supo conformar con el Presidente Belaunde la mejor pareja presidencial que tal vez haya existido, en el primer gobierno cuando no tenían matrimonio civil y en Lima se decía que el único peruano que dormía con "Correa" era el Presidente de la República. En referencia a que Correa es el apellido de la señora Violeta.

No existe duda que Belaunde y Violeta se amaron profundamente, que gobernaron juntos, pero la señora Violeta jamás opacó a su marido, nunca buscó cargo independiente. Nunca fue senadora, lo habría sido, si hubiera postulado.

Acción Popular, nunca dejó de ser partido de facciones políticas que se congregaban en torno a la personalidad de Belaunde. Violeta, tuvo su propia facción, para sumarla al gobierno de su marido, no para rivalizar con nadie.

Los periodistas le pusimos "los violeteros", a la facción de la señora Violeta, y yo escribí muchas veces en contra ellos y también del segundo belaundismo. Nunca el presidente Belaunde o la señora Violeta o nadie del segundo belaundismo, me maltrató o me vetaron o me cerraron alguna puerta del Palacio de Gobierno, llamado la Casa de Pizarro.

En el segundo belaundismo, cubrí periodísticamente actividades del Presidente Belaunde, sucesivamente para tres diarios opositores: El Observador, Hoy y La República. Un día, no recuerdo cual, la señora Violeta, me vió y me dijo algo en voz fuerte, me acerqué, la saludé sin extenderle mano y me dijo: "Tu crees que es verdad que tenemos las manos manchadas de sangre, como escribe Amnistía Internacional.

Le respondí que no, que si yo tuviera el mínimo convencimiento de eso, no me habría acercado a saludarla, ni cubriría periodísticamente la actividades del Presidente. La señora Violeta, le dijo a las personas que la acompañaban: "Juventud Divino Tesoro". Ella tomó mi mano, luciendo en su rostro una enorme sonrisa y me pidió que le diera un beso en la mejilla.


153. Lupus, enfermedad congénita sin curación y desconocida



El Lupus es mío, lo tengo de siempre, es una enfermedad emocional, congénita, desconocida, que no tiene cura y puede matar tarde o temprano y tal vez no, convirtiéndose en crónica, como se terminó presentándose en mi caso.

Todo esto es parte de la vida cuando te confronta con lo que no puedes vencer, y en este caso específico es el de una enfermedad que te señala una única posibilidad de vida: la convivencia pacífica.

Se puede señalar que el Lupus se te prende en el cuerpo y del que no te puedes desprender jamás porque pretende dominarte y controlar todos tus movimientos y si te sometes a sus reglas que nadie sabe cuales y cuántas son: PIERDES, en ello te va la vida y nadie quiere morir.

Este asunto no es para nada fácil porque no se puede salir victorioso ya que no hay cura ni tratamiento médico, médicamente solamente se tratan los síntomas que presenta el cuerpo pero como es una enfermedad emocional, puede ser de que todo no es más que una mentira generada por el Lupus y así puede suceder que el paciente no tiene nada de nada pero ya ingirió un montón de medicamentos que acaban debilitando al enfermo de Lupus, antes morían rápidamente.

Sin embargo, si es posible ganarle el día a día, porque lo más importante es que siempre estás consciente de estar vivo y cuando crees que te tumbó en la cama y que no te puedes levantar, piensas en el hecho que de a verdad tienes que incorporarte para enfrentar el diario vivir.

Es cierto que mientras hay vida existe la esperanza y que puedes alcanzar todas tus metas y el Lupus si no te manda dolor o te llena de cansancio, para hacerte olvidar lo que tienes que hacer en este momento que puede ser el ganarte el pan diario.

Unos días antes que cumpliera los 8 años de edad, en la Hacienda San José en Chincha, en plenas vacaciones de julio, un mes antes había hecho mi Primera Comunión y me había Confirmado el cardenal Juan Landázuri, mi mamá consideró que era urgente que el médico de la hacienda me viera de inmediato, unos minutos antes personal de la hacienda me habían acostado en mi cama, tal vez me había desvanecido y era visible que me había surgido en la cara una ligera erupción.

Al día siguiente no tenía nada, el médico sentenció que a veces el sarampión anuncia su llegada. Dos meses después tuve sarampión, pero fue una casualidad. Sé que fue la primera manifestación del Lupus.

En la Hacienda San José, Chincha Alta, el día que cumplí 8 años de edad.
Dos días antes se me presentó por primera vez el lupus, una enfermedad que es llamada mentirosa porque no refleja ningún síntoma visible.

No es una enfermedad esotérica, pero como que te anuncia que se te viene algo grande, unos muy pocos días después en San José, cumplí 8 años y mi papá me llevó a montar caballo con los dueños de la hacienda, en esa época, entre ellos mi tío Raul Cilloniz, cuñado de mi mamá, fueron a ver cultivos queda una foto de la fecha, pero me aburrí, paseaba con el caballo hasta que se desbocó y no paró hasta llegar a su corral. No me caí, no me pasó nada, una aventura que no me mató del susto, pero muy peligrosa, curiosamente personal de la hacienda, me acostó en mi cama, cuando me despertaron era el momento de celebrar mi santo.

Tengo foto en los sembríos de San José, después de la primera experiencia con el Lupus y unos minutos antes de que el caballo se desboque, para nada parece que fuera un niño con una enfermedad emocional.

Y así fue como me convertí en el dueño de síntomas de una enfermedad que nadie podía diagnosticar, porque los síntomas desaparecían tan rápido como aparecían. La erupción en la cara, convirtió como parte de mi vida el uso de antialérgicos, antibióticos y cremas para los granitos. También tenía una pronunciada tendencia a perder el conocimiento, sobre todo en la sierrra, se atribuyó a que me afectaba el cambio de luz, tenía presión alta, taquicardia, los ojos se me enrojecían, decían que era porque leía mucho, los oculistas no encontraban nada en particular, me enseñaron a descansar la vista con paños de agua muy tibia.

Así fueron pasando los años, pero siempre tenía presente que a los seis años, en el verano para pasar a Transición en el colegio, estaba saltando, jugando mundo, sobre el chasis de un ómnibus de la empresa de la familia de mi papá, cuando no pisé bien, perdí el equilibrio, caí de nariz, sangré un buen rato, me golpeé el pecho y nada más.

En ese accidente con facilidad pude haber muerto, pero eso no pasó. Sé que estuve varias semanas en cama y en eso me trajeron una visita, mi amigo Oscar "Chino" Malpartida, quien después de ponerse su pijama y en el momento en que se metió en mi cama, hizo que me levantara de inmediato.
Oscar se mató delante mío el 5 de abril de 1994, 35 años después de la anécdota anterior, no se abrió su paracaídas.

El hecho de tener una enfermedad emocional no hizo que perdiera la calma, en ningún momento antes y después de la muerte de Oscar, entre otros tuve que ir a pedir ayuda para buscarlo, nadie me creía, había caído a una ciénaga, yo lo encontré cayó boca abajo, hubo que esperar al juez para que se pudiera levantar el cuerpo para llevarlo a la morgue. Era viernes santo y después sábado de gloria, nada funcionaba.

Por fin lo llevaron al mortuorio de la policía, donde se levantó el velatorio, pero el Chino era muy sobrado y cuando llegó el padre Robert Heil SM a quien le había pedido que realizara la prédica, ante mi insistencia decidió llevarlo a la Iglesia Santa María, en donde ofició una Misa de cuerpo presente, después del entierro me fui a trabajar a la Agence France Presse como si no hubiera pasado nada. De inmediato tuve que arreglar toda su papelería, que estaba bastante complicada, partiendo de que la policía declaró lo sucedido como un accidente y eso ya fue un enorme logro. Yo sé en verdad lo que fue lo que pasó, pero eso me pertenece.

Nunca la enfermedad Lupus me ha impedido enfrentar algún hecho que se me ha presentado en la vida, el problema es ya después cuando todo entra en calma, en que se presenta con una violencia inaudita en contra de mi organismo, generándome dolor en todo el cuerpo o puede presentarse como una enfermedad estomacal que no permite comer o simplemente trae unas ganas enormes de no querer hacer nada, como que todo da flojera.

Mi viejita linda siempre decía que en Lima todo se sabe, y que si no dices nada, nadie me iba a preguntar nada, entonces aprendí a que no debía hablar con nadie de los síntomas de una enfermedad que desde los ocho años lucía imaginaria y que recién me fue diagnosticada en julio de 1986 antes de cumplir los 34 años de edad.

La enfermedad lupus surge por un trauma de vida, como que fue el hecho concreto de mi accidente a los seis años de edad, que se complicó nueve años después con un hecho nuevo que sucedió una noche en el verano de 1968, en la playa de Miraflores.

El Chino Malpartida me había prometido que me llevaría en su tabla como parte del tradicional Luau del Club Waikiki, pero a la espera del hecho, que un acontecimiento social en Lima, un extranjero enloqueció, estaba acompañado de policías, y a punta de pistola me tomó de rehén junto con A, mi amigo de promoción de colegio desde kindergarten.

Estábamos ya un buen rato en manos de ese loco apoyado por policías, cuando escuché la voz del Chino Malpartida, pensé que el loco, lo iba a matar, había venido a detenerlo con los policías y no sé cómo me escapé de ese sujeto, nos tropezamos con el Chino y caímos al suelo. Las balas pasaron por encima nuestro.

El loco disparó a la gente, mató, hirió y después se suicidó.

Todos fueron llevados a declarar a la comisaría, a mí me escondieron en la carpa del catering de la comida de la fiesta con mi amigo A, éramos muy chicos, teníamos 15 años. Poco después A se fue caminando a su casa. Yo me quedé solo, muerto de miedo y de pena, lloraba y lloraba. Cuando amaneció todo estaba rodeado de policías, los muertos estaban cubiertos con papel periódico, no lograba identificar en donde estaba el loco, de pronto me fui saliendo de la playa hasta que me senté en un buen lugar del acantilado, ya estaba lejos de la escena del múltiple asesinato, lo veía desde arriba, cuando como si fuera un milagro apareció mi papá, él siempre decía que cuando me vio sintió que le volvió la vida. Mi mamá me exigió que nunca contara nada a nadie y me prohibió inútilmente la amistad del Chino.

La consecuencia de esta tragedia fue que a fin de año me jalaron de año en el colegio, en lugar de pasar a Quinto de Media, regresé por otra vez al Cuarto de Media y después me salió un quiste en la nariz, que aterrorizó a todos en casa y que se fue con antibióticos, no tuvieron que operarme.
Lo mejor de todo es que el padre Robert Heil SM enterado de la tragedia del Waikiki me convirtió en su amigo de a verdad. Y lo peor de todo es que mi amigo A se suicidó un año después de acabar el colegio. Me enteré por el noticiario de TV. El Panamericano, cuando se transmitía a las diez de la noche. Es la única vez que no pude controlarme ante una muerte de una persona. No me acuerdo nada de nada. Me juré a mí mismo que nunca me iba a volver a comportar así en otra oportunidad similar.
El 27 de julio de 1974 fue la toma y confiscación de los diarios peruanos, a mi tocó vivirlo en la sede del diario La Prensa al fui en la barriga de mi mamá y eso sucedió 22 años después. Ese día no pude controlarme, es verdad que me agredieron verbalmente varios periodistas y es verdad que también hice lo mismo a modo de respuesta.

El problema es que no me dejaban irme. Lo curioso es que a las personas de agredí verbalmente nunca más volvieron a hablarme y otros con los que he tenido oportunidad de volver a tratar, a pesar de que dicen que no se acuerdan, nada de nada, siempre terminamos distanciándonos.

Nunca más volví a comportarme de esa forma, en esa oportunidad me generé el odio de más de veinte personas, ¿qué será lo que les habré dicho, pero ellos querían que la policía me llevara preso, yo replicaba que era menor de edad, me exigían que presentara mi carnet de trabajo. El periodista Amadeo Julian Arrieta, de judiciales, me señaló como el autor de la columna Marzio que tenía orden de captura, eso era verdad, pero por suerte alguien había asumido la autoría de la columna, fue el periodista Martín Barreda y su aceptación estaba publicada en primera plana.

El coronel de la policía que estuvo a cargo de la toma, vio un ejemplar en el archivo y entonces pase a exigir que se detuviera a esa otra persona. Todo se convirtió en una loquería. Nos dejaron salir cuando el ingeniero Federico la Rosa, editor del diario y don Jaime Marroquín, el jefe de informaciones, pidieron a los periodistas que subieran a la redacción porque ya estaba hecho el cuadro diarios de comisiones de trabajo.

Unos minutos después cuando la doctora María Tellería por el teléfono de la agencia UPI, le detalló todo al director y dueño de La Prensa, don Pedro Beltrán, a quien decía tío de cariño, y cumplía su auto exilio en Nueva York, estaba profundamente emocionado con mi actitud, que no tengo dudas fue producto del Lupus.

La cuenta en contra mía de la enfermedad Lupus, creció cuando murió Dalma en un accidente a los tres meses de matrimonio, pero pasamos siete años extraordinarios años de nuestra vida juntos, nos peleábamos y nos amistábamos de inmediato y creció demasiado cuando los terroristas de Sendero Luminoso nos botaron de mi casa en Lucma, Vilcabamba, Cusco y siguió creciendo el Lupus cuando mataron guardias republicanos a mi amigo Russelll Wensjoe en el Hospital Regional de Ayacucho, y ya cuando mataron a mis amigos en Uchuraccay, conservé la calma, pero la enfermedad se hizo patente hasta que pudo ser diagnosticada tres años después.

El hecho de tener una enfermedad emocional no significa que uno no pueda enfrentar la vida, en mi caso siempre lo hice y he enterrado a todos mis muertos. Entonces cuando las cosas no valen la pena y carecen de importancia no tengo otro camino que no volver a ver a todos aquellos que me generan conflicto.
En mi caso, el Lupus que es tan viejo como yo, hace que me duela todo el cuerpo al mismo tiempo, a la enfermedad la tengo centrada en las articulaciones, y de pronto me puedo caer y de a verdad que me caigo de cara y las piernas no me soportan.

El lupus mata las defensas, los resfríos se me pueden convertir en una tragedia, me vacuno de lo que sea y en la noche puedo sentir que me muero. En cualquier momento se me en roncha una parte de la cara, hasta el pecho. Me pica por ejemplo una hormiga y me dura el ardor un mes y las ronchas son enormes.

Esta es una enfermedad mentirosa, la gente te ve y te dice por decir cualquier cosa: "Que bien se te ve" y por dentro estás muerto en vida, nadie te puede creer lo que te pasa y es que es una enfermedad llamada mentirosa.

El problema es que no tengo memoria, puedo estar hablando con una persona y no me acuerdo de nada, comienzo a dudar que lo he conocido en esta vida y lo primero que trato de hacer es despedirme lo antes posible. Eso hasta me pasa con mis mejores amigos en esta vida y no existe respuesta que pueda brindar.

Lo terrible es que el Lupus así como te puede quitar todo recuerdo, para atormentarte inconscientemente te devuelve la memoria de pronto de todo y vuelvo a vivir cada muerte que he afrontado, las duras son la muerte de Dalma, del Chino, del flaco Wensjoe y todo lo de Uchuraccay. En este momento me mata todo lo que se habla y se publica sobre mi amigo Germán Doig, como parte del escándalo del Sodalicio de Vida Cristiana.

El facebook se ha convertido en mi mayor aliado, ya no es que me acuerdo y me olvido, sino lo escribo y lo dejó allí y lo mejor de todo es que puedo hacer de memoria la forma en que recuerdo a amigos, y escribo de corrido en un ratito la vida de ellos, cuando no hay ya recuerdo de ellos.
En la vida todo se puede enfrentar y hay que enfrentarlo. En esta vida para enfrentar al Lupus me han ayudado tres persona, mi madre quien decidió que el Lupus fuera como un secreto de estado hasta que se enteró que en Estados Unidos se está usando como terapia que los pacientes cuenten sin cansancio todo lo que ha sucedido en sus vidas, para que los recuerdos no se conviertan en un tormento. Del secretismo absoluto pasamos a contarlo como si fuera algo de lo más natural.

Mi amiga Ana Gibson, esposa de mi amigo el periodista Homero Zambrano, fue muy buena conmigo, me invitaba con otros amigos suyos, y propiciaba a que hablara de hechos de mi vida. Ana cuando se me diagnóstico el Lupus, me presentó a dos extraordinarias mujeres, que eran hermanas de una de sus mejores amigas. Ellas me llevaron al Hospital del Callao donde recibían tratamiento, hace unos treinta años de ello, todos a quienes conocí como enfermos de Lupus, murieron en pocos años. El tratamiento me hacía daño, no podía escribir, pero seguía visitándolos, me hacía bien verlos, conversar y escucharlos, pero se comenzaron a morir uno a uno y eso me comenzó a afectar.

Y mi amigo entre todos mis amigos, Germán Doig Klinge, quien en vida fue Vicario General del Sodalicio de Vida Cristiana, me brindó un apoyo absoluto y su ayuda fue fundamental para que yo enfrente la enfermedad, y es verdad lo que soy se lo debo a él, de no ser por Germán me habría sumido en medicamentos y en drogas para que me anulen el dolor de cabeza, de estómago, del corazón, en fin de todo y sin duda alguna ya no estaría en esta vida. Estos meses son difíciles por la guerra desatada por un grupo de traidores en contra del Sodalicio de Vida Cristiana y es verdad que cada ataque en contra de Germán Doig es como si me atacaran a mí y quien lo ataca deja de ser de inmediato amigo mío, no de facebook, sino de a verdad. En estos casos no se puede escoger y mi posición es absolutamente clara, como siempre lo ha sido.

1. 

EL LUPUS es mío y es una enfermedad congénita, emocional, que surge por un trauma de la vida. Sus consecuencias, en mi caso te puede hacer que te duela todo el cuerpo al mismo tiempo, te mata las defensas, te vacunas de lo que sea y en la noche puedes sentir que te mueres, te enroncha la cara, hasta el pecho, sin previo aviso. Te pica por ejemplo una hormiga y te dura el ardor un mes. Hoy es el día internacional del Lupus.

La gente te ve y te dice por decir cualquier cosa: "Que bien se teve" y por dentro estas muerto en vida, nadie te puede creer lo que te pasa y es que es una enfermedad llamada mentirosa.

Te puede quitar absolutamente la memoria de todo, incluso del momento en que estás viviendo o en este momento devolvértela de golpe de cualquier situación del pasado como si volvieras a vivirlo, generándote la misma alegría y vuelves a reírte con las más grandes ganas de reírte o en contrario se te apodera el mismo dolor, trayéndote la pena del pasado que se te presenta igualita, puedes volver a estar de luto un mes.

No es locura, es Lupus y se va tan rápido sin dejar huella tan igual como se presentó. El Lupus, tiene las características del lobo, en cualquier momento te salta a la yugular a matarte, es a gritos, gracias a Dios me se controlar, pero la enfermedad te convierte en lobo que se aleja de su manada
y queda absolutamente solitario, los ve de lejos, no va a regresar.

El facebook y mis blogs se han convertido en mi mejor medicina, guardo y guardo recuerdos. He reconstruido la vida de varios amigos, que ya no están en esta vida, nadie los recuerda, nadie sabe de ellos nada. Todo sale de mi propia memoria, de imprevisto, sin consultar con nadie.

Mi blog Rostros, está lleno de amigos, de gente que conocí y de gente que está viva que le guardo un cariño especial. Ahora se enseña que no debes guardar nada, la mejor terapia es expresarlo todo, para que inconscientemente, el Lupus no te esté matando por alegrías o de pena por hechos que ya sucedieron y que nadie recuerda.


Y como en esta vida no hice nada que ofendiera de a verdad a mi Dios o que tuviera que El tuviera que intervenir para que no se me lapide que ahora es estar sentado en la picota pública del escándalo mediático, puedo por suerte escribir de otras personas y por lo menos la gente abre mi blog Rostros, no creo que los lean, ahora ya casi nadie lee, pero sube y sube en su número de visitas, hecho que me sorprende y me da alegría.

Dios ha sido muy bueno conmigo, me dio la oportunidad a los 19 años de edad de participar en la fundación del Sodalicio de Vida Cristiana, y aceptó que allí me consagrara para El para siempre. No le cumplí con el SVC, estoy en deuda con mi Dios, de nada me vale que proclame que nunca a nadie le hice daño, que a todas las personas las trato igual, no me sirve escudarme en el Lupus y que ya no podía seguir en el SVC, pero es verdad que mi amigo Germán Doig, me buscaba, me llevaba, me presentaba ante todos como si nada pasara y se reía y me decía, acá nadie sabe que eres un medio comunista de mierda, en verdad como sería él de reaccionario, pero es la mejor persona que he conocido y me lo han sacado de su tumba para insultarlo, pero tampoco yo me he quedado mudo.

Entonces todo lo que pasa alrededor de alguien que tiene Lupus, se multiplica y de a verdad sientes que te está matando y eso me pasa con Germán y con el SVC, tengo amigos que cuando los he tenido frente a frente me han insultado o hay quienes me dicen, ya no digas nada más, vas hacer que crean que eres como ellos. Y a mí no me importa, yo quiero al SVC, pase lo que pase y sé que la tormenta está pasando.

El Lupus es una enfermedad que no tiene cura, cuando me fue diagnosticada en julio de 1986 era mortal, dada mi constitución física de ser aparentemente un hombre fuerte, me dieron unos 10 años con suerte. Mi amiga Ana Gibson, esposa de mi amigo el periodista Homero Zambrano, me presentó a dos señoras, hermanas de una de sus mejores amigas, que tenían Lupus. Ellas fueron siempre muy buenas conmigo, me llevaron a un grupo de terapia en el Hospital de Callao.

A veces había más de veinte personas, todos hablaban sus vivencias, pero de pronto, se murieron, uno dos tres, seguiditos, y ya no regresé, todos se murieron menos yo, por eso, en mi caso se convirtió en una enfermedad crónica, porque le tengo terror a los remedios que te mandan. Una vez me recetaron unas pastillas para la taquicardia y la presión alta, que solamente permitían que me sentara en el escritorio de la Agence France Presse a ver televisión porque me convertí en un autómata, por lo que dejé de tomar pastillas y nunca más seguí un tratamiento.

Por suerte logré conversar con un médico argentino a principios de los años noventa, que estuvo de visita en la casa de un amigo, y me dijo que por mi constitución física podía realizar mucho ejercicio y que siguiera un tratamiento de vitaminas, aminoácidos y otros, además de antialérgico y antibiótico para las ronchas de la cara.

El lupus me afecta los músculos, así que hay mañanas que no puedo levantarme, el dolor de cabeza es intenso en la frente, los ojos me duelen, en este momento, todo me fastidia. Tengo una tendencia a caerme, hace años que no puedo bailar, caerte es un papelón, la gente grita: saquen al borracho" y yo que no tomo licor. Me caigo de cara, soy un torpe, tengo dos pequeñas al lado de cada ojo, de niño hubiera todo para ser un cara cortada.

Mi amigo Germán, cuando vivía, me loqueaba diciéndome que siempre iba a rezar para que pudiera seguir caminando, de a verdad que lo agarraba a lisuras para que me deje en paz, ahora me emociona recordarlo.

No hay que tener vergüenza del Lupus, hay que hablarlo, contarlo y la gente tiene que tener paciencia, es una enfermedad congénita, no es contagiosa. Pasa que hay gente mala que te dice que las ronchas de la cara son hongos y en eso miran a una persona que está por agarrar un vaso que puede ser el tuyo y ves que ya no lo toma.

Alguien quien tiene lupus se puede convertir en un castigo de sus prójimos, de pronto se acuerda de algo e inicia la narración, y atormenta así sin piedad a quienes lo escuchan, cosas olvidadas que nadie quiere recordar y comprendes que te gusta atormentar a la gente.

La primera recomendación que siempre se recibe y después uno la comparte, es que descubras que es lo que te origino el Lupus, que sucedió en tu vida que fue capaz de generar que este demonio surja y te domine: Sé que es antes de junio de 1986 y entonces retrocedo en el tiempo y me encuentro en el verano de 1959, a los seis años en que estoy jugando mundo encima de un chasis de ómnibus de la empresa Noroeste, recién importado de Estados Unidos, en eso salto y me caigo sobre los fierros, caí de nariz, sangré en exceso, estuve mucho en tiempo en cama, no quería levantarme, trajeron a mi amigo Oscar "Chino" Malpartida y me devolvió a la vida.



152. José Antonio Pancorvo Beingolea, el profeta del cielo



El tradicionalista, poeta, escritor, teólogo y hombre de fe, José Antonio "Cachito" Pancorvo Beingolea, un ser brillante e inteligente, uno de los peruanos más cultos e instruidos que hemos tenido en nuestra historia del Perú, ha fallecido hoy lunes a los 63 años de edad.

No estoy presentando la vida de un poeta, sino la de mi amigo de colegio desde Kindergarten en Inmaculado Corazón y hasta que culminó sus estudios escolares en Santa María, y ya después, en tantas conversaciones en esta vida, en las que me pidió que no me olvidara nunca cuando llegara el caso que escribiera que él estaba a la derecha del emperador Carlo Magno. 

José Antonio Pancorvo nació en Lima en 1952, tuve la suerte que a nuestras madres les gustó que fuéramos amigos y lo fuimos en nuestra etapa escolar, ya después aunque no hemos parado juntos en esta vida, siempre conversamos como si no existieran secretos entre nosotros, con una confianza y una libertad absoluta a sabiendas de que lo que hablamos entre los dos quedaba entre los dos, de niños nos escogimos como amigos.

José Antonio Pancorvo dirigió Tradición, Familia y Propiedad, fue pues un hombre de convicciones fuertes, de carácter profundo y dueño de un espíritu en extremo intransigente, pero que valoraba la amistad de sus compañeros de colegio, por sobre todo privilegiaba a los poetas, con quienes me parece disfrutaba la poesía por la poesía.



En nuestra promoción XXVII del Colegio Santa María tiene José Antonio el apodo de "Cachito", creo que todos, sin excepción apreciamos su enorme inteligencia, que siempre a mí me pareció que carecía de límites, vaya hombre para inteligente y dueño de una reflexión profunda.

Cuando José Antonio cursaba el cuarto y el quinto de media se mandaba en las ceremonias del colegio en fechas conmemorativas e históricas, unos discursos de una hora, de memoria, absolutamente impecables, que nos dejaban mudos por su erudición, porque los hacía sin papel sobre nuestra historia peruana, con una sabiduría única para sus 15 o 16 o 17 años.

José Antonio un hombre sabio muchas veces compartió conmigo sus ideas, que no eran fáciles de escuchar, era un hombre de extrema derecha, en su criterio no existía la amplitud ni la concesión, mucho menos la posibilidad de comprensión o de pacto pero de ninguna manera fue un hombre extremista o un alborotador, era un ser absolutamente centrado en la formulación y en el desarrollo de su pensamiento. 

Esta noche de lunes, de primer día de la semana, abrí mi facebook y me tropiezo con la noticia de la muerte del hermano George, nuestro profesor del Colegio Santa María y no había pasado un minuto y por el inbox, Felipe Echecopar me avisa de la muerte de nuestro amigo de siempre, que son los amigos del colegio.


Y es curioso porque ambos, tanto el hermano George y José Antonio se apreciaban mucho, tenían muy buena opinión uno del otro. No pude concretar que se reencontraran en esta vida.
En esta vida ha sido un privilegio para mí que José Antonio Pancorvo haya sido mi condiscípulo y mi amigo, con quien hasta no hace mucho nos encontramos de casualidad, como siempre hemos intercambiado opiniones y renovado la amistad.

Cuando éramos niños, a José Antonio le gustaba invitarme a almorzar a su casa, que recuerdo rodeada de jardín, almorzábamos con su mamá en la mesa del comedor, que era muy grande, rodeada de aparadores y vitrinas. Su madre manejaba automóvil a veces nos llevaba y nos recogía del cine. Ella siempre lo llevaba y lo recogía del colegio.

José Antonio vivía hablando de su papá, quien se le murió cuando era niño, narraba su vida como si la estuviera viviendo, demostraba ya que tenía alma de escritor, su mayor tesoro era la colección de estampillas de su padre, que era muy importante y valiosa, a la que seguía agregando nuevos sellos.

Su libro de poemas El Profeta del Cielo fue muy bien recibido, y según me contaba tenía trabajo hecho para publicar, José Antonio, se fue muy rápido de esta vida, se ha informado que se le presentó una enfermedad de esas que son rápidas e incurables y su muerte deja el vacío de un amigo de siempre al que se va a extrañar su palabra inteligente y el consejo valioso porque era un hombre que de a verdad sabía conocer el alma humana.


151. Daniel Tello Samamé es la peruanidad, es la esperanza, es nuestro héroe


Cuando un muchacho de 17 años muere, es para llenarse de pena por una vida que termina tan rápido, debe estar prohibido que muera la gente joven, pero cuando es asesinado, solamente puedes exclamar ¡Dios dónde estás! pero cuando te enteras que lo mataron en una calle de Lima por defender a su madre y a su padre que eran asaltados por cuatro criminales armados, solamente tienes que gritar a los cuatro vientos: ¡Perú como es posible que pierdas así al mejor de tus hijos!

Este es un momento de profunda pena para todos, demasiado emotivo, pienso en su mamá que tiene que sacar fuerzas de donde solamente las madres pueden sacarlas, en su papá, en sus abuelitos, en sus hermanos, en toda su familia, en todo el Colegio Recoleta, de la congregación Sagrados Corazones, en especial en sus compañeros de aula y de promoción del quinto de secundaria, es una tragedia que van a llevar en el corazón, que deja un vacío, que no va a llenar nada, y asì tienen que enfrentar la vida.

Daniel Andre Tello Samamé, es el mejor hijo que se pueda tener, Daniel amaba la vida, Daniel era un muchacho completo, Daniel era inteligente, Daniel era sano, Daniel era bueno, Daniel era deportista, Daniel era futbolista, Daniel pertenecía a la divisiones de menores del Club Deportivo Municipal. Daniel es el orgullo de sus padres. Daniel es la peruanidad. Daniel está con nuestro Dios.

Es una tragedia que no puede y no debe sumirnos en silencio.

Han matado en la calle a un valeroso estudiante y deportista. La calle no es para que se muera muestra juventud. No es justo, no es válido, no es aceptable que un muchacho como Dany, bueno y noble, lo maten a balazos, porque los delincuentes golpearon a su viejita linda y a su viejo, para robarlos.


Daniel es valiente entre los valientes, está inscrito por siempre en lo mejor de la peruanidad, pero que pena, todos queremos que esté vivo, que hubiera celebrado su cumpleaños todo el día con su mami y que ella le diera la jorobita al día siguiente.

A Daniel lo asesinaron por defender a sus padres de un asalto a mano armada en el día de su 17 cumpleaños.

Todos sabemos que nuestro Dios lo tiene a su lado, quien da su vida por su prójimo, se queda con El para siempre.

Siempre escuché: "Si a mi vieja la toca alguien no se que hago". Bueno pues ya sabemos pues que Daniel simbólicamente ha defendido a todas las madres.

Todo su colegio participó en su velatorio, sus amigas y amigos de la Recoleta lo acompañaron al cementerio Járdines de la Paz de la Molina.

Todo entierro arranca lágrimas, pero que aplausos tan sentidos brotados del alma de la gente más joven que tenemos en nuestra ciudad, que solamente pueden brotar del alma de nuestra juventud, divino tesoro.

La prensa en general lo señala como un escolar de 17 años que fue baleado durante un asalto en San Juan de Lurigancho, realizado el domingo, que el jovencito había ido a la casa de sus abuelos en San Juan de Lurigancho para celebrar sus 17 años. Cuando él y sus padres salían de la vivienda cuatro sujetos armados los interceptaron para robarles sus pertenencias.

La prensa informó que Daniel amaba a sus abuelitos y que había decidido celebrar sus 17 años en la casa de ellos. Saliendo a la calle de regreso a casa, de pronto surgieron los cuatro asesinos para robarle la cartera a su mamá. La violencia con la que actuaron hizo que su papá intentara ayudar a la madre de Daniel. Ello desató la ira de los criminales que lo golpearon. Y allí surge nuestro héroe, Danielito entró en defensa de sus viejos y los criminales le dispararon dos veces a quema ropa frente a quienes más lo amaron en esta vida. De a verdad que pena y ¿Qué está pasando en el Perú en que lo más perverso que tenemos está matando a lo más bueno?



150. Leopoldo López, preso pero libre




El nuevo libro del actual héroe de la democracia en América Latina, el opositor venezolano Leopoldo López a quien el dictador Maduro, tiene encarcelado por razones políticas mientras destruye a su país y mata de hambre a su pueblo.

seguirá...


149. Señor Cautivo de Ayabaca



Ayabaca, Piura, la tierra del Cristo Cautivo es preciosa, es pronunciadamente verde que se combina con el azul del cielo y el marrón fuerte de la tierra que siempre es firme, cuando llueve todo es lodo, pero se puede caminar. El Señor Cautivo de Ayabaca, está señalado como el dueño de la vida, de todo lo existente y es una de las imágenes de Cristo más populares del Perú y sus devotos de los más leales que pueda existir, verdaderamente aman al Cautivo, representando uno de los cultos religiosos peruanos más populares y cuando te ves frente a la gran imagen del Cristo moreno del norte del mundo andino peruano, comprendes que el artista reflejó en el Señor un cuerpo y un rostro atrapado en el sufrimiento del dolor absoluto y la gente de hace más de doscientos que inició su devoción comprendió que podía depositarle todas sus penas para que las comprendiera y las solucionara. Frente a frente con la imagen te das cuenta que el modelo que se usó para tallar la madera posiblemente fue negro. 

La imagen es colonial, tallada en el tronco de un árbol que la gente creía que era milagroso porque sangraba. Es mucho más probable que los lugareños realizaran cultos inmemoriales del antiguo Perú en torno a un árbol, que algún extirpador de idolatrías mandó cortar y finalmente se convirtió en la imagen del Señor Cautivo de Ayabaca, que no es frágil, pero no pesa mucho, la he cargado para que la pongan en sus andas y para que regrese a su altar, ya hace unos cuarenta años. Antes la oración Padre Nuestro se rezaba señalando "perdona nuestras deudas", en la actualidad la palabra deudas está reemplazada por ofensas. Por eso los penitentes son un espectáculo aparte que llegan arrastrándose en el piso, no creo que nuestro Dios te imponga el castigo físico, pero tuve que hacerlo unos metros para que se me permitiera cargar la imagen, no las andas. Los penitentes del Cautivo, quienes pagan sus "deudas con el Cautivo, llegan a hacerse daño en su cuerpo. La devoción al Cautivo es inmemorial, llena de historias de un pueblo que ama al Señor Cautivo de Ayabaca.




148. Jesús Nazareno Patrón de Huamanga


Miércoles Santo es el día de Jesús Nazareno, Patrón Jurado de Huamanga, Ayacucho, que al salir en procesión acompañado de la Virgen Dolorosa, y seguido por imágenes de San Juan Bautista y de la Verónica, genera una de las concentraciones humanas más numerosas del Perú que se producen cíclicamente y es uno de los mayores atractivos turísticos del país. La gente que es foránea, que está de visita que llega por la festividad de la Semana Santa ya comienza a llegar este miércoles masivamente a Huamanga y es natural que todo te lleva a salir a la calle, ya para la madrugada del domingo, estás muy cansado para participar en la procesión de la Resurrección de Cristo, que es absolutamente espectacular y emotiva. El Jesús Nazareno es una imagen tan perfectamente lograda por el artista que parece a momentos que es un ser humano que está personificando a Cristo en las andas. No sé si ahora, cuando no está en procesión se permite tocar a la imagen, pero por lo menos antes tenía su atractivo central que cuando estabas frente al Jesús Nazareno, sin que nadie te viera, te acercaras para darle mano, de a verdad que sientes que te responde, te da la mano. Tiene enorme fuerza esta imagen. El encuentro de esta representación del Señor de la caída con el nombre de Jesús Nazareno con la Virgen Dolorosa, es el momento máximo del Vía Crucis del catolicismo. La Semana Santa de Ayacucho es sinónimo de peruanidad. Antes, en los años setenta, me encantaba ver la llegada de los comuneros de las comunidades campesinas (indígenas) que bajaban a Huamanga, en su condición de parcialidades y naciones de la devoción del Cristo que estaba en procesión, por eso los terroristas de Sendero Luminoso no pudieron hacer nada para que el pueblo no asistiera a conmemorar cada día a su santo. Los terroristas realizaban incursiones armadas en las periferias de la ciudad sin mayor éxito, detonaban petardos de dinamita y en el cerro encendían una fogata que representaba la hoz y el martillo. En tanto la Plaza de Armas estaba colmada de gente.