lunes, 8 de julio de 2013

FRANZ KAFKA




Hoy son los 130 años de un genio: Franz Kafka.

En vida se mostró como un simple ser humano, no fue más que eso, no pasó de eso, como que nadie se dio cuenta quien realmente era él y su influencia universal fue para después de la segunda guerra mundial.
Delante de todos vivió cumpliendo sin mayores pretensiones el desarrollo de su diario vivir en el imperio Austro - Húngaro y después de su desmembración, en Checoeslovaquia, con alguna temporada en Berlín, pero nunca dejó de aprender de todo lo que lo rodeaba y a elaborar su técnica para escribirlo, convirtiéndose en un autor para sí mismo.
Kafka, nació en Praga en 1883, en una familia de propietarios de una fábrica de textiles. Abogado de profesión fue funcionario de una empresa, de contextura frágil murió de tuberculosis poco antes de cumplir los 41 años de edad en 1924, perteneció a una pequeña burguesía judía, con vínculos en Praga, Viena y Berlín, escribió en alemán, muy poco en checo.
Kafka, si hubiera vivido más tiempo, al igual que sus hermanas, el nazismo le hubiera colocado una estrella en su saco y hubiera desaparecido en un campo de concentración.
Kafka es un escritor sin ninguna fama en vida, algo publicó y terminó escribiendo exclusivamente para él, sin realizar ningún tipo de concesión a nadie, solamente conciliando consigo mismo, es decir con su propio espíritu, que sin duda que fue absolutamente superior.
Su leyenda, señala que quiso que toda su obra se destruyera después de su muerte. Debe de haber estado convencido que solamente le interesaba a él. Pero su amigo Max Brod, no le hizo caso y publicó su obra, en tanto que su última pareja Dora Diamant, también hizo lo propio.
Y así Kafka, el autor que escribió por el arte de escribir para sí mismo, a quien llevaba el nombre del emperador Francisco José, se fue convirtiendo para el mundo, que lo descubrió post mortem, en todas partes, en un genio.
Es cierto, de haber sido un escritor exclusivo para tener éxito y fama en vida, ahora en el 2013, nadie sabría de su existencia, estaría absolutamente olvidado.
Kafka aprendió a conocer al ser humano, en su propia complejidad de ser un ser humano y así describió a decenas de decenas, cientos de hombres y de mujeres desarrollando sus vidas, en su propio gran mundo que lo creó para si mismo, que lo tenía a él K de estrella absoluta, conviviendo con y entre otros. Podría ser que pequeños pasajes de su propia vida, les diera la forma e interpretación que quisó en sus novelas y cuentos.
Y hoy son los 130 años del nacimiento de un autor desconocido en vida, quien fue enterrado en el cementerio judío de Praga, como otro ser humano de vida sencilla lejos de los reflectores de la fama, pero que en su caso, después de que murió se creando su mito que lo ha convertido en un genio que está entre los más grandes genios de los últimos 130 años que enseñó y enseñará a leer en todo el mundo las complejidades del diario vivir en este mundo, de quien de su apellido surge todo lo kafkiano y explica todos los enredos que se pueden vivir en esta vida.
Se vive, se puede, se soporta todo lo que puede vivir K. convertido en agrimensor que quiere llegar a comprender todo lo que es El Castillo y cuando está frente a uno de los señores de El Castillo, solamente tiene sueño. K que viaja a América y que sufrimientos para horribles cuando se imagina todo lo que pudo haber pasado con su equipaje. K en El Proceso cuando es recibido con el viejo señor y comprende la inmensidad del papeleo y la documentación de la burocracia. Y en el despertar final para saber que se cumplió la Metamorfosis, no en bicho extraño, sino en uno de los genios que ha tenido la humanidad.
No es fácil leer a Kafka, es difícil poseer la perseverancia para leer a Kafka y seguramente no se le entiende, por su enorme complejidad humana, aunque su escritura sea lineal y muy rápida para leerla y es que es incomprensible de que el personaje K se haga tanto problema y piense y repiense todo y es que la vida es así, todavía se piensa, todavía la gente no es autónoma y la sociedad tiene demasiado de lo que descubrió Kafka y se llama kafkiano.

MIGUEL HERNÁNDEZ


"Que mi voz suba a los montes
Y baje a la tierra y truene".

El 28 de marzo de 1942 murió a los 31 años, el poeta español Miguel Hernández. umplía una condena de 30 años en la cárcel de Alicante, luego de habérsele conmutado la pena de muerte.

Su obra es un canto continuo a la tierra y al hombre, es una plasmación vibrante de ideas y sentimientos que tiene como constante los campos y sus componentes, reflejo de su estracción campesina. Hijo de pastor, alumno de bolsillo pobre, no completó su educacción escolar.

"Nunca tuve zapatos
mi trajes ni palabras siempre tuve regatos
siempre tuve regatos
siempre tuve regatos y cabras".

El proceso de democratización de España al instaurarse la República en 1931 y en el que van participando los sectores populares saca a Hernández de su medio ambiente. Neruda lo recordará en sus memoria llegando de su natal Orihuela vestido de campesino, contando cuentos de animales y pájaros. Cuando le consigue trabajo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en el puesto en que Hernández quisiera, este contestará:"¿No podría el señor visconde encomendarme un rebaño de cabras por aquí cerca de Madrid?.

Pastor de cabras que trabajo en una notaría, que colaboró en las Misiones Pedagógicas del Gobierno, que participó en la redacción del Diccionario taurino de José María Marroquín.

Hasta lograr en 1936 "El Rayo que no cesa", en el que perfila ya su individualidad creativa, está influido por Góngora y Garcilaso. Las lecturas de San Juan de la Cruz y de Fray Luis de León, mezcladas con la religiosidad de su medio lo llevó a planteamientos religiosos sin llegar al misticismo, su devoción admirativa a la Virgen María es cercana a la de Gonzalo de Berceo. En esta etapa Hernández es admirado, respetado y contertulio de los círculos intelectuales de Madrid, Hasta la Guerra Civil su poesía es una dar a conocer las vivencias de su clase social. No plantea la vida retirada y lo bucólico como ideal, canta lo componente del diario vivir del campesinado.

Escribirá: Hoy, este hoy de pasión, de vida, de muerte, nos empuja de un imponente modo a ti, a mí, a varios hacia el pueblo. El pueblo espera a los poetas con la oreja y el alma tendidas al pie de cada pueblo.

La guerra civil española hizo que Miguel Hernández recoja la lucha de su pueblo en la creación de una poesía de dimenciones épicas.

Sus libros: "Vientos del Pueblo, "El Hombre Acecha" y otros poemas de dimensiones épicas son el canto permanente del hecho colectivo, según el desarrollo de la guerra, girando a través de un único heroe: el pueblo.

Hernández quiere que España sea la Rusia de Lenín y Stalin y al mismo tiempo que muestra un acentuado nacionalismo y orgullo patrio, pueblo de toros y no de bueyes que con sus manos forjará su destino. En su ánimo y en su mente nada tiene que ver con la España de Isabel la Católica y de Felipe II del franquismo. Durante la guerra fue un miliciano de la cultura, de cuerpo y alma, recitando en frente de batalla para levantar la moral de la milicia y demoralizar al enemigo.

El poeta es del grupo de los que no se pudieron a salvo al caer la República española, tal vez se consideró que no corría peligro, al final de las cuentas tenía que correr la misma suerte que su pueblo, para terminar de escribir en la cárcel su poemario: Cancionero y Romancero en el cantará la derrota:"la vida, la muerte, el amor, detrás del innumerable/ muerto que jamás se aleja". Pero con la esperanza de la causa no vencida.


"En este campo
estuvo el mar
Alguna vez volverá
Si alguna vez una gota
roza este campo, este campo
siente el recuerdo del mar
alguna vez volverá".

Triunfante, el fascismo, las ideas deben ser asesinadas. Condenado a muerte por su crimen de ser viento del pueblo, se le cambió el fusilamiento por la neumonía, el fifus, hasta ser consumido por la tuberculosis.

Lo último que escriba en la sombra de la cárcel será:

"Pero hay un rayo de sol en la lucha
que siempre deja a la sombra vencida".

Lo publiqué el 28 de marzo de 1982, a los 40 años de la muerte del poeta Hernández, en Editorial del diario El Observador, dirigidido por el maestro Luis Jaime Cisneros. Y 24 días después del asesinato en el Hospital Regional de Ayacucho de mi amigo Russsell Wensjoe Mantilla, músico, poeta y artista, en quien pense cuando armaba y redactaba este artículo.

GENERAL VIDELA MURIÓ PRESO: SIN ARREPENTIRSE DE SUS CRIMENES Y SIN PEDIR PERDON POR LOS DESAPARECIDOS.





Ni vivo, ni muerto, es solamente un desaparecido, esa es la condición legal que impuso a millares y millares de muchachas y de muchachos, el dictador argentino, Jorge Rafael Videla, para tapar sus asesinatos, que superaron los 30 mil de seres humanos, secuestrados, recluidos en campos de concentración y ejecutados extrajudicialmente, previamente torturados.


No existen, no devolvió sus restos, son DESAPARECIDOS.


A las mujeres embarazadas, unas 500, les robó los hijos que dieron a luz en el cautiverio y de inmediato las mandó matar, son DESAPARECIDOS.


El general Videla es uno de los mayores monstruos que ha vivido en el siglo XX, solamente gobernó Argentina de 1976 a 1981, es poco tiempo para hacer tanto daño, para mandar matar con la mayor impunidad que tal vez ha existido en América del Sur. Y solamente fue un golpista que usurpó el poder, aprovechando que en ese momento el gobierno era débil y corrupto, con un absoluto desprestigio en toda la región. La moneda argentina no valía nada, con poca plata iba un montón de gente de Lima, a comprar ropa a Buenos Aires para revenderla otra vez aquí. La Presidenta, viuda del general Perón, llamada Isabelita era sinónimo de tonta, bruta, tarada y ladrona, pero no tanto fue su falta de inteligencia, porque la terrible y asesina Alianza Anticomunista Tripe A, la protegía y ella les otorgó impunidad.


Triple A, fue creada por su astrólogo y amante José López Rega, para matar a sus opositores, que eran los de Isabelita, previo secuestro, tortura y ejecución extrajudicial.


Un golpe militar era esperado e inevitable. En esa época, en Lima, no se vio para nada mal, la llegada del golpista Videla al poder. La prensa peruana que estaba confiscada por la dictadura militar del proceso revolucionario de las fuerzas armadas, aplaudió a Videla.


Pero Videla mandó matar a todo lo que se creía que era Montoneros, guerrilla urbana castrista, creada por un sector de la juventud peronista, muy hermanados con el Sandinismo de Nicaragua.


Los Montoneros tuvieron el apoyo total de la izquierda peruana de esa época, eran muchachos y muchachas, que venían a Lima y hablaban en las universidades pidiendo apoyo a sus luchas y el pronunciamiento en contra del dictador Videla, que mataba por matar. Y en 1980, habló en las universidades, incluida la Pontificia Universidad Católica del Perú, la madre de un montonero y de una montonera, la SEÑORA MOLFINO, un mujer cercana a los sesenta años, de pequeño tamaño, blanca de pelo negro, muy sencilla, muy educada e instruida, levantaba las aulas llenas de alumnos en las que habló. Y los alumnos la aplaudieron de pie. Una enemiga terrible para el dictador argentino y la mandó secuestrar en Lima, junto a un muchacho y una chica argentinos, posiblemente montoneros. Nunca se ha establecido, si fue el dictador Videla quien mandó un escuadrón de la muerte a secuestrar en Lima a la señora Molfino o si fue el dictador peruano Morales Bermúdez quien mandó a apresar a la señora Molfino y los entregó a un escuadrón de la muerte argentino. La señora Molfino y el muchacho y la chica, los tres de nacionalidad argentina, fueron secuestrados en Lima y aparecieron muertos en España. escándalo terrible en las postrimerías del gobierno militar peruano.


Seguramente los montoneros le hicieron mucho daño a la Argentina y su cúpula dirigencial, a pesar de la persecución ha conservado la vida. De ellos nada se sabe, sus actividades no trascienden a la opinión pública internacional.


Y la pregunta es: ¿A quienes mató el general Videla? y creo que fue a demasiado inocente.


Videla murió sin arrepentirse de sus crímenes, pero que tenía que irse de esta vida en el lugar donde estaba recluido por genocida de su propio pueblo. Murió mientras dormía, hoy viernes 17 de mayo del 2013, dicen que fue encontrado muerto en su lecho, sin ninguna pena y sin ninguna gloria.


Del tema argentino, se porque colaboré en la Pastoral de Refugiados que presidió monseñor Ricardo Flórez, Obispo del Callao, que sucedió a la Comisión Espiscopal de Ayuda Social a Refugiados Chilenos, que también presidió. El trabajo de la pastoral era sencillo tan solo era ayudar a las argentinas y argentinos que quedaban varados en el aeropuerto de Lima, no se les permitía proseguir viaje, mucho menos retornar a su patria. También existieron casos que eran dejadas en Lima, seguramente deportados y personas que huían con lo puesto. Centralmente la labor era conseguirles hospedaje, alimentación, atención médica, llevarlos al ACNUR, cuyas oficinas estaban en el Bosque del Olivar, en San Isidro, y se les conseguía pasaje a Europa, cuando lo ameritaban. Generalmente eran artistas, uno que otro famoso, como Facundo Cabral, pero casi siempre músicos, bailarinas, bailarines, muy pocas veces políticos, y cuando se ameritaba se les escondía en la casa del los religiosos Calama, en Bellavista, Callao.


Y también conocó a la señora Molfino, precisamente en la PUCP, el día que expuso su posición en contra del dictador Videla y tuve oportunidad de tratarla ese día, le ofrecí ayuda de la Pastoral de Refugiados y por eso conversamos varias veces. No aceptó ningún tipo de ayuda. Y como era muy simpática de trato, hemos caminado por los lugares turísticos de Lima. Como la había conocido y podía describirla, acompañé a mi amigo el fotógrafo Pedro Sánchez en la búsqueda del lugar donde la señora Molfino y los otros dos secuestrados que habían estado recluidos en Lima. Lo encontramos, pero no lo puidimos probar. En el trayecto de la búsqueda se sumaron el fotógrafo Amador García Yanque, quien trabajaba con Pedro y también en la revista Oiga y finalmente Eduardo de la Piniella Palao, quien fue el redactor de esta jornada, porque trabajaba con Pedro en el Diario de Marka, el primer periódico izquierdista que ha existido en el Perú.


Para que pudiera entrar a la redacción del Diario de Marka, y lo pude hacer hasta enero de 1984, Pedro habló con el periodista Francisco "Paco Landa, quien fue el jefe de este periódico. Paco, después de una breve conversación me dijo: "yo soy amigo de mis amigos" y yo le respondí que también yo era amigo de mis amigos y que mi único interés era saber que había pasado con la señora Molfino, quien sin conocerme había aceptado mi amistad y en verdad hasta ahora siento que fue un gran honor para mí conocer a tan extraordinaria señora.


Y en estas salidas en la búsqueda de los rastros de la señora Molfino, nos seguían patrulleros de la policía, siempre salimos en el escarabajo celeste de Pedro.


El problema es que a diferencia de ellos, yo no tenía carnet de periodista, me tenían que esconder, en el piso de la parte de atrás y me cubrían con mantas.


Es un hecho histórico de Pedro, Amador y Eduardo fueron asesinados en Uchuraccay en 1983. Y un año después, cuando el nuevo diario HOY, contratató a la redacción expulsada por la izquierda de El Observador, para que sea su propia redacción, mi amigo Hernán Zegarra para el número uno del nuevo diario me propuso que escribiera sobre derechos humanos, tema peliagudo y peligroso en 1984, sobre todo para los dueños de HOY, que no creían para nada en los derechos humanos.


En eso me acordé de mis amigos y en la comisión periodística que tuvieron en 1980 en la búsqueda de los lugares en Lima en que fue retenida la señora Molfino, con otros dos ciudadanos argentinos. Y en sus seis primeros números, con mi foto carnet, Hoy publicó mi serie DESAPARECIDOS, sobre el tema argentino. El séptimo fue sobre Ayacucho. Los dueños querían botarme, se demoraron en entregarme el carnet del diario, pero otros trabajos que publiqué me permitieron quedarme y persistir en el diarismo. Y no hay que tener duda, el dictador Videla, es de lo peor que ha existido en esta vida.